Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Incendio de Guadalajara

Felix Sobrino (Guadalajara)
Redacción
miércoles, 20 de julio de 2005, 22:48 h (CET)
He sido testigo directo de lo acontecido en los pasados días en el incendio de Guadalajara en todo lo referente a mi pueblo, Santa María del Espino, y no puedo sino expresar mi amargura por lo que han visto mis ojos desde el sábado hasta el pasado lunes.

Tras darse la alarma del incendio sobre las 15 horas del sábado, varias personas accedimos con todoterrenos hasta el paraje llamado El Otero desde donde pudimos ver los comienzos del fuego en el monte de la Riva de Saelices con dirección a Luzón y Ciruelos. Las personas que allí estábamos fuimos testigos de la total falta de medios en nuestra zona y ya por la noche nos bajamos del monte con el convencimiento de que en la noche se harían cortafuegos en el valle del río para que no se pasase a la zona llamada 'de los Jarales' (donde se han producido los fallecimientos).

Al dia siguiente volvimos a subir viendo con desesperación que sobre el mediodía ya pasaban las llamas a este lado sin que nada se hubiese hecho para impedirlo. Bajamos al pueblo, llegaron los dos coches de bomberos y subimos con ellos hasta la zona. En unos minutos nos organizaron para ir tras ellos a ayudar en lo que fuese posible y con las pocas herramientas de las que disponíamos. Los coches de bomberos se adentraron rápidamente hasta el fuego siguiéndoles unas 30 personas. Cuando nos acercábamos pudimos ver cómo por la derecha subía el fuego a una gran velocidad, llegando rápidamente hasta el camino que no tenía otra salida. Con rapidez nos retiramos a pié esperando la vuelta de los agentes.

Pasaban los minutos y no volvian. Tres coches nos acercamos hasta el incendio y vimos que ya era imposible salir de allí. Nos encontrábamos a unos 50 metros del fuego con llamas de unos 30 metros y un calor sofocante. No pudimos hacer otra cosa que regresar, ya era tarde.

En mi opinión y después de todo lo vivido tengo que decir que en las primeras 24 horas, que es cuando verdaderamente se pudo haber atajado, los únicos medios que tuvimos en nuestra zona fueron 6 tractores de los vecinos de nuestro pueblo y pueblos colindantes y las personas de Santa María que ayudaron hasta no poder más. Sólo cuando corrió la noticia de las muertes y la inapropiada visita de los políticos fue cuando se encendieron todas las alarmas y se pusieron medios.

Desde luego, si estos medios del lunes se hubiesen puesto el día anterior, seguramente estaríamos hablando de otra cosa muy diferente. Ahora sólo espero que los alcaldes de los pueblos afectados se pongan todos de acuerdo, dejando al margen las ideas políticas, para plantear una demanda a las Administraciones implicadas y reclarmar la regeneración de los montes para nuestras generaciones futuras.

Noticias relacionadas

Una muralla para aislar el desierto del Sahara

Intelectuales de todo el mundo analizarán en Marruecos el problema de la inmigración que causa insomnio y desacuerdos en Europa

El discurso de la payasada

Cuatro artículos que me han ayudado a encontrar la mía

Heráclito

Es un filósofo presocrático que ha especulado acerca del mundo y de la realidad humana

Trapisondas políticas, separatismo, comunismo bolivariano

Una mayoría ciudadana irritada

Prejuicios contra las personas

Es una malévola tendencia, favorecemos los prejuicios y protestamos contra sus penosas consecuencias
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris