Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

Dos generales protagonizan un escándalo internacional

Victor Litovkin
Redacción
miércoles, 20 de julio de 2005, 22:48 h (CET)
Dos generales, norteamericano y chino, han protagonizado un estrepitoso escándalo internacional. El primero, Richard Myers, es jefe de la Junta de Jefes de Estado Mayor del Ejército estadounidense; y el otro, Zhu Chenghu, es catedrático de la Universidad Nacional de Defensa de la República Popular China.

El general estadounidense había criticado la declaración aprobada por la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS). En el documento se proponía definir los plazos de estancia de las bases militares norteamericanas acantonadas en los territorios de Uzbekistán y de Kirguisia. Finalmente, las bases deberían ser retiradas de Asia Central. A juicio de Myers, la declaración de la OCS había sido aprobada bajo la presión de Rusia y de China y difícilmente resultaría "provechosa". Las bases de EE UU, comentó, estaban emplazadas en Kirguisia "no sólo para apoyar la operación en Afganistán", sino también porque era una región importante para EE UU "en muchos aspectos". El Ministerio de Exteriores ruso, extrañado de tales afirmaciones del general, ha explicado oficialmente que "todas las decisiones de la OCS son aprobadas a partir de un consenso y reflejan la opinión colectiva de los países miembros".

El general chino, a su vez, había provocado una violenta reacción del Departamento de Estado de EE UU. Según comunica "The Financial Times", Zhu Chenghu había declarado a periodistas extranjeros que si los "estadounidenses apuntan sus misiles contra objetivos ubicados en territorio chino, se les responderá con arma atómica". "También recibirán lo merecido si intervienen en nuestras relaciones con Taiwán -advirtió-. Estaremos preparados para perder todas las ciudades al este de la ciudad de Sian, pero que también estén preparados los norteamericanos porque destruiremos centenares de sus ciudades". El asesor del ministro chino de Asuntos Exteriores, Shen Guofang, ha tenido que desaprobar las declaraciones del general. Anunció que era una opinión personal que no reflejaba la postura oficial de China. Con todo, Washington no consigue recuperarse después de una manifestación tan "poco diplomática" de un catedrático universitario que lleva insignias de general.

En ningún país civilizado y democrático se admite que sus jefes militares hagan declaraciones concernientes a la política nacional o internacional haciéndolas pasar por opinión oficial. Los políticos deben ocuparse de sus asuntos, y los militares, de los suyos.

¿Por qué, entonces, el uno y el otro han "osado" hacer declaraciones tan ásperas? Tal vez, porque las dos intervenciones han sido "semioficiales".

La intervención de Richard Myers es una reacción a la declaración de la OCS preocupada por la estancia de las tropas norteamericanas en Asia Central. Por una u otra razón, la reacción de la Casa Blanca había sido poco enérgica y por ello Myers recibió carta blanca para actuar. En el segundo caso había tenido que ver el descontento de China con la constante intromisión de Washington en las relaciones entre Pekín y Taipei, y también con los intentos de la Administración USA de proceder como "juez árbitro", función que nadie le ha delegado.

A propósito, es precisamente lo que había obligado a la OCS a plantear el problema de la estancia de las bases norteamericanas en Asia Central. Y de allí, la advertencia del general chino de que EE UU no es omnipotente ni invulnerable al armamento estratégico de Rusia u otros países, incluida China.

Los dos mini escándalos son bastante provechosos. Los países del mundo ya deben ir abandonando la idea de que existe una sola fuerza con derecho a decidir el destino de los pueblos soberanos. Hoy día nadie podrá garantizar a nadie una seguridad absoluta, ni siquiera prevenir el empleo del armamento estratégico nuclear. Por otro lado, hoy existen peligros mucho más palpables, como el terrorismo internacional y la proliferación de las tecnologías misilísticas y de las armas de destrucción masiva. Se debe aunar las fuerzas de toda la humanidad para poder rechazar esos peligros. Pero aunar de hecho y no de palabras, prestando oído a la opinión de cada país y de cada organismo internacional. Es la única garantía de que no se cometan errores fatales.

De vez en cuando hay que hacer recordar estas evidentes verdades a algunos generales, ya sea en forma diplomática o no.

____________________

Victor Litovkin es comentarista en temas militares de la Agencia Rusa de Información 'Novosti' (www.rian.ru).

Noticias relacionadas

Gobernantes y gobernados

De la adicción a los sobornos, a la adhesión de los enfrentamientos: ¡Váyanse al destierro ya los guerrilleros!

Borrell en retirada o táctica del PSOE

Pátina de sensatez capaz de equilibrar unos nombramientos en su momento tomados como extravagancias

Plagscan desmiente a la Moncloa y R.Mª.Mateo censura la TV1

Un gobierno enfocado únicamente a conseguir mantenerse en el poder

Inexorable Fin de la Farsa del “Sahara Occidental”

En 1975 un pueblo desarmado derrotó al último aliado de Hitler y Mussolini que seguía delirando tres décadas después de la disolución del Eje

Respeto a la Presidencia del Gobierno

'Avanzamos' como eslogan de bienvenida
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris