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Opinión
Etiquetas:   Políticamente incorrecta  

Del 11 de septiembre al 7 de julio

Almudena Negro
Almudena Negro
@almudenanegro
martes, 12 de julio de 2005, 23:49 h (CET)
“Nosotros ganaremos, ellos no” (Tony Blair, 7 de julio de 2005)

El 11 de septiembre en Nueva York, Washington y Pennsylvania nos declararon la guerra. No se la declararon a los Estados Unidos, no. Se la declararon a todo Occidente. Los terroristas de cualquier signo, los fanáticos de todos los pelajes, odian nuestro modo de vida y nuestra libertad. Odian la democracia.

En aquellos momentos los cobardes y los nihilistas no lo quisieron ver. Algunos celebraron los asesinatos. Un medio español abría el 12 de septiembre con un titular que no olvidaré jamás. Algo así como “el mundo en vilo ante la reacción de Bush”. Con los tres mil cadáveres aún calientes enterrados bajos los escombros del World Trade Center.

El 11 de septiembre aún no había habido guerra de Afganistán ni guerra de Irak. Y asesinaron a más de tres mil inocentes. Hubo en países islámicos fiestas en las calles (¿recuerdan las imágenes de Palestina posteriormente relegadas al olvido?).

En el mundo occidental hubo quién comprendió a los asesinos para acto seguido culpar del atentado a sus víctimas. Son quienes decían que los americanos se lo habían merecido. ¡Inconscientes! ¿No veis que también quieren exterminaros a vosotros y que vuestra complacencia con los terroristas no os va a servir de nada, salvo para quedar como los cobardes y miserables que sois?

Después llegaron los atentados de Bali, Casablanca (¿recuerdan lo del Comando Dixán?), Arabia Saudí, Australia, Madrid. Ayer Londres.

Mañana habrá más. Y pasado. En cualquier lugar y en cualquier momento. Durante décadas estaremos en guerra. Y en una guerra no se buscan las “causas”. No se “comprende” al enemigo. No se colabora con él. Se le combate. En una guerra no se puede recurrir al colaboracionismo al más puro estilo del gobierno de Vichy. El denostado gobierno francés de la ocupación fue cómplice de numerosos asesinatos de ciudadanos franceses. También en los años 30 hubo manifestaciones de pacifistas pidiendo un entendimiento con los nazis. Afortunadamente, en los años 30 también había políticos serios y responsables como Churchill. Afortunadamente para toda Europa en los años 30 Gran Bretaña resistió.

¡Qué gran lección nos han dado los británicos a los españoles! En Gran Bretaña todos los partidos políticos se han apiñado en torno al gobierno. Nadie en Gran Bretaña ha llamado asesino a Blair. Nadie en Gran Bretaña ha salido a la calle exigiendo al gobierno que resuelva los atentados en 24 horas. Nadie en Gran Bretaña portaba ayer pancartas con el famoso “queremos saber”. Nadie ha llamado mentiroso al gobierno de Blair por el constante y lógico baile de cifras. En Gran Bretaña todos tienen claro que hay que combatir al enemigo.

Tony Blair no huirá de Irak. No eludirá sus responsabilidades. No hará demagogia barata y suicida. En Gran Bretaña harán piña en torno a las víctimas y sus familias.

No habrá una Manjón que culpe al gobierno, se dedique a la predicción (“el próximo será en Lisboa”, afirmó con los muertos londinenses aún sin identificar), insulte a las víctimas del IRA y se dedique a repartir carnets de quién es víctima y quién no.

Los británicos no van a rendirse ni a renunciar a sus principios y a su modo de vida. Tony Blair no pedirá a todo el mundo que deje en manos de los mismos que ayer mataron en Londres a los ciudadanos iraquíes. Tony Blair no ejercerá de Chamberlain.

Gran Bretaña no propondrá una majadería como la Alianza de Civilizaciones, tan apoyada por Mongolia y la Venezuela chavista.

Tony Blair no anunciará un falso plan de alerta máxima, “pura operación de marketing”, con el 33% de la plantilla de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado de vacaciones, según denunció un miembro de la Confederación Nacional de Policía ante los micrófonos de la COPE el mismo 7 de julio.

Es la diferencia entre un pueblo maduro y democrático y un pueblo histérico y manipulable. Es la diferencia entre una clase dirigente seria y una clase dirigente infantil y oportunista. Es la diferencia entre un Presidente responsable y un Presidente demagogo.

No se equivoquen: el 7 de julio no es el 11 de marzo de Tony Blair. Es su 11 de septiembre.

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