Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Momento de reflexión   -   Sección:   Opinión

Corrupción amenazadora

Un futuro sostenible no es posible sin Jesús que convierte a los corruptos en buenas personas
Octavi Pereña
martes, 14 de agosto de 2012, 07:52 h (CET)
“Ante la avalancha de casos de corrupción política, económica y social, ante la sinvergüencería de los que están podridos de dólares o euros que se los patean en las más estúpidas manifestaciones de prepotencia, ante el desbarajuste de conductas, en el cumplimiento del deber, en el conocimiento de lo que es bueno, adecuado, correcto, justo y razonable, se alzan multitud de alertas que reivindican, ay, ay, orden, disciplina y mano dura”. Con estas palabras Josep Borrell, profesor, describe la caótica situación de la sociedad actual.

Pienso que Edgar Moris hace diana cuando dice: “Somos analfabetos respecto a lo que significa ser seres humanos”. Las citas de Josep Borrell y de Xavier Rubio exponen que la sociedad, es decir, las personas, somos un desastre. Epicteto, filósofo griego que vivió unos cincuenta años antes de Cristo dice algo muy interesante para ayudarnos a dejar de ser analfabetos con respecto a lo que significa ser seres humanos: “Si quieres ser bueno, primero cree que eres malo”. Aquí se encuentra la gran dificultad. Sabemos ver la mota en los ojos de políticos, banqueros, comerciantes, vecinos, amigos, negros, moros…, pero somos incapaces de ver la biga en nuestro propio ojo. La biga en nuestro propio ojo no permite vernos tal como realmente somos. ¿Cómo podemos sacar la biga que impide vernos tal como realmente somos? Xavier Rubio Campillo, ingeniero superior en informática, puede servirnos de ayuda: “Hoy sabemos más sobre el universo que sobre nuestra sociedad y entendiendo el pasado podremos obtener mejor comprensión del presente”.

Sí. Hemos de hacer un viaje al pasado para poder entender lo que nos está sucediendo. Si de la Biblia eliminamos Génesis 3:6,7, que dice: “Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar sabiduría, y tomó de su fruto, y comió, y dio también a su marido, el cual comió así como ella. Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos”, de ninguna manera podemos entender lo que nos está pasando. En el momento que en que Adán comió del fruto prohibido, el ser humano se convirtió en enemigo de Dios, dejando de ser bueno para convertirse en un lobo para las otras personas. El hombre por sí mismo no puede convertirse en bueno, lo intentó sin éxito cuando “cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales”.

Los filósofos son conscientes del desbarajuste en que se encuentra el ser humano. Sus razonamientos intuyen como debería comportarse el hombre, pero no proporcionan la fuerza necesaria para dejar de hacer el mal y hacer el bien. Dicha impotencia el profeta la ilustra así: “ Cambiará el etíope su piel, y el leopardo sus manchas? Así también, ¿podréis vosotros hacer el bien, estando habituados a hacer el mal?” (Jeremías 13: 23).

Tan pronto como el ser humano se hizo malo por su desobediencia al Creador, Dios se acerca a Adán y Eva y cubre su desnudez con las pieles de unos animales sacrificados por el mismo Dios. A este hecho no se le da la debida importancia porque se desconoce su significado. Mira hacia el futuro y se detiene en el Calvario en donde Jesús cuelga en una cruz derramando la sangre que limpia todos los pecados del hombre. Desgraciadamente el ser humano tiene una biga en su ojo que le impide ver que es malo. Así y todo, Jesús sigue nos invitando para que nos volvamos a Él para que nos quite la indeseable biga que distorsiona la visión que tenemos de nosotros mismos.

Jesús se encontraba en casa de Mateo, el cobrador de impuestos, rodeado de los compañeros del funcionario de hacienda y de pecadores. Los fariseos que se consideraban buenas personas, al saber la fechoríade Jesús, y que consideraban que una rabino que se preciase de serlo jamás debería relacionarse con personas de dudosa reputación , se quejan a los discípulos de Jesús del indecoroso comportamiento de su Maestro: “¿Por qué come vuestro Maestro con los cobradores de impuestos y los pecadores?” Jesús, que oye la queja, les dice: ”Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos”. A continuación les expone el motivo por el que vino a este mundo: “Porque no he venido a llamar a justos, sino pecadores al arrepentimiento” (Mateo 9:10-13).

Jesús vino a la tierra morir por los pecadores con el propósito de hacer buenas a las malas personas. Si se llega a entender Génesis 3:6,7 se comprenderá la confusión que nos arrasa hoy y como podemos deshacernos de ella a título personal. Jesús transforma a los corruptos en personas que buscan el bien de las otras personas, con lo cual la sociedad se hace más sostenible.
Comentarios
scrbwa 07/sep/12    16:45 h.
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Durán i Lleida transversal

Se nos jodió Cataluña

Habla, pueblo, habla

UCD adquirió “Habla, pueblo, habla” para su campaña de 1977

Cataluña a la deriva (II)

La enajenación colectiva

Propia imagen

El derecho al honor y a la propia imagen es un derecho protegido por la Constitución

Salvar Cataluña ¿Voto útil para Ciudadanos?

Errores de apreciación del PP pueden acabar con un retorno a la situación previa a la aplicación del Artº 155
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris