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Etiquetas:   Hablemos sin tapujo   -   Sección:   Opinión

España en peligro de desguace. Ya no quedan patriotas

Miguel Massanet
jueves, 2 de agosto de 2012, 08:09 h (CET)
Debo pertenecer a una rara especie a extinguir; debo ser un fenómeno de l a naturaleza o un extraño condenado a vivir en un tiempo, un siglo, una sociedad que no puedo entender pero, señores, no acabo de reconocer en mis conciudadanos a aquellos aventureros, guerreros, descubridores y conquistadores que ofrecieron su vida y sus bienes por la patria. Ernst von Wildenbeuch (1.845/1.909), un alemán poeta, dramaturgo y oficial del ejército prusiano; escribió varios dramas, entre los cuales encontramos uno, Der Generalfeldoberst (1889) en el que aparece el siguiente pensamiento: “Cuando la patria está en peligro no hay derechos para nadie, sino sólo deberes” No me importa que se me acuse de patriotero, demodé o un iluso, que todavía cree en los valores de patria, religión, solidaridad y unidad nacional, ni me importa un rábano que estos nacionalistas, que pugnan para desgarrar jirones de nuestra nación, para someterlos a, Dios sabe, que clase de experimentos; especialmente de la izquierda más extrema; me califiquen de anticuado, españolito o, si lo prefieren, contrario a la conversión de España en una serie de mini estados en los que, los potenciales dictadores, lo fueren de derechas o izquierdas, puedan encontrar facilidades para convertir a sus ciudadanos en unos verdaderos esclavos de sus utopías nacionalistas.

Lo cierto es que, los recientes acontecimientos que están ocurriendo en España, no hacen más que confirmar que, los efectos de siete años de gobierno socialista; que la expansión de ideales relativistas, de ataques a la religión católica y de sacralización del liberalismo, el egocentrismo, el materialismo extremo, la ridiculización de la familia como cédula básica de la sociedad y de las normas morales y éticas por la que se venía rigiendo la sociedad; han tenido la consecuencia de crear una nueva casta ciudadana en la que el amor a la patria, el sentirse español, el ser defensor de la bandera, de los símbolos nacionales y de los valores que nos legaron nuestros ancestros; han quedado relegados a meros mitos, a fábulas de los viejos y a sentimientos obsoletos que deben ser erradicados a favor del materialismo relativista que pretenden imponernos nuevos idearios, como el nefasto y pernicioso libelo Enseñanza para la Ciudadanía, un compendio de ideas, imágenes y textos, de gran contenido erótico, laicista y amoral, con el que se pretendió adoctrinar a nuestros jóvenes, en un claro ataque a las mismas raíces de la Constitución.

Y, esta falta de patriotismo, la estamos experimentando estos días, estos dramáticos días en los que España, víctima del caos socialista y de la crisis mundial, está pasando por un trance que, a menos que cometamos el más mínimo error, nos puede conducir a una situación extrema en la que no tengamos otra salida que la de entregarnos en manos de nuestros acreedores. No obstante, hemos podido constatar como los elementos discordantes, los empeñados en dividir a la sociedad y las tácticas de los separatistas, están consiguiendo dificultar e impedir que lleguen a buen fin los esfuerzos del Gobierno para cumplir con lo que se nos pide desde Europa; a pesar de la falta de apoyo de muchas de las autonomías que, después de ser las mayores responsables, gracias a sus gastos desmedidos, su gigantismo público, a sus despilfarros y sus pretensiones separatistas; de que España esté endeudada hasta la coronilla, en lugar de ayudar, rectificar sus fallos y colaborar en el esfuerzo para superar la crisis; da la sensación de que se empeñan en contribuir a que se vaya agrandando, en virtud de aquella máxima del terrorismo de que “cuanto peor mejor” Cuando, en una reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera, convocada por el señor ministro de Hacienda, señor Montoro, se producen situaciones tan destacadas como la de que el señor Mas–Colell de Catalunya se negara a asistir, con la excusa pueril de que ya nada se podía hacer; y la señora delegada de Andalucía decide abandonar la reunión, plantando al señor ministro, como muestra de su “desacuerdo” por el límite de endeudamiento establecido por el Gobierno de la nación. O cuando Canarias y Asturias, dos autonomías que se han convertido en los apoyos de aquellos que precisamente no tienen nada que ofrecer más que una evidente deslealtad al Gobierno y al pueblo español, deciden mostrar su disconformidad ¿Qué se puede esperar de estos políticos? Y, señores, la nota curiosa que demuestra hasta donde las autonomías actúan de una forma completamente irracional: a las 24 horas de la reunión del CPFF, la misma Carmen Martínez Aguayo, tiene que pedirle a Montoro que deje que Andalucía se pueda endeudar más. ¿Ustedes lo entienden? Yo no.

Pero también hay otras fórmulas de ser antipatriota y, una de estas, quizá la más cobarde, la más egoísta y la menos solidaria, es la de todos estos que deciden sacar sus dineros de los bancos españoles, para trasladarlos a otras entidades bancarias en países extranjeros. Naturalmente que, con ello, no hacen más que contribuir a disminuir las posibilidades de negocio de la banca y, consecuentemente, que sus probabilidades de conceder crédito se vean reducidas. Las noticias que nos han llegado al respecto, están hablando de que la salida de capitales de España se ha disparado hasta los 163.185’9 millones de euros hasta el mes de mayo de este año, según datos de la balanza de pagos publicados por el Banco de España. En los mismos meses (enero a mayo) del año pasado, se produjo una entrada de capitales de 14.598’5. Pero veamos la contribución del señor Rubalcaba a mejorar la confianza en España, cuando ha convocado a la prensa extranjera para criticar a Rajoy. Si esta es la manera que uno de los causantes del desastre actual en el que esta nuestro país fue él y su jefe el señor Rodríguez Zapatero, pretende ayudar al país, vamos buenos. ¡Hay que tener cara dura, señores!

Pero tenemos otros “patriotas” como el señor Cayo Lara y su IU que, para no quedarse rezagados en esto de hacer el ridículo y buscar la caída del único gobierno que, hoy en día, tiene posibilidades de empujarnos fuera de este suelo pantanoso en el que nos encontramos, no ha dudado en calificar el proyecto de reducir el número de cargos públicos (unos 70.000 en toda España) en un 30%, una medida que aplaudimos desde aquí y que la pena es que, todavía no se haya puesto en práctica; en lo que ellos llaman “la antesala del fascismo”. Sin duda una curiosa y particular forma de entender el ejercicio de la democracia, la fuerza de los votos de los ciudadanos y el concepto de “mayoría absoluta” que, cuando la tienen las derechas es una antesala del fascismo sin embargo, cuando la ejercen ellos, es “pura democracia”. Les recomiendo que consulten la Historia y se fijen, en particular en lo ocurrido, en octubre del año 1934.

El señor Valderas, el vicepresidente de la Junta Andaluza, a través de Twiter, ha dado un paso más y convoca a todos los andaluces a la “movilización” contra la intención del Gobierno central de “arrebatar” a los andaluces “los derechos y el Estatuto Autonómico”. En realidad, no nos queda más remedio que admitir que los que metieron la pata hasta el corvejón y los que fueron cómplices en ello; no sólo han sido incapaces de rectificar y pedir perdón a los españoles por el mal que les han hecho; sino que, siguen encabezonados en que sólo ellos pueden salvar a España. Lo malo es que haya quienes se lo crean. O así es, señores, como vemos nuestro oscuro porvenir.
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