Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Contar por no callar   -   Sección:   Opinión

Manda huevos, Trillo

Rafa Esteve-Casanova
Rafa Esteve-Casanova
@rafaesteve
lunes, 4 de julio de 2005, 00:13 h (CET)
Los valencianos recordando la batalla de Almansa, donde perdimos nuestros fueros por la fuerza de las armas de los ejércitos borbónicos de Felipe V, tenemos un dicho que dice “quan el mal ve d’Almansa a tots alcança” y la verdad sea dicha es que los vientos del sur nunca nos suelen traer nada bueno. Desde Cartagena, vía Benidorm, nos llegó de la mano de una tránsfuga Eduardo Zaplana quien durante tantos años fue presidente de esta Comunidad dejándonos con la economía maltrecha con sus aires de grandeza de nuevo rico y también desde Cartagena hemos tenido, y todavía sigue, como diputado cunero por la circunscripción de Alicante a Federico Trillo-Figueroa Martinez-Conde a quien su partido, si aún les quedara un poco de vergüenza torera, debería exigir la dimisión y posteriormente solicitar para él el título de “conde de Perejil”.

Cuando hace poco más de dos años se produjo el desgraciado accidente del Yakovlev-42 donde murieron más de sesenta españoles que habían ido en misión humanitaria a tierras afganas todos pensamos que desde el ministerio que entonces dirigía el Sr. Trillo se haría todo lo posible para aliviar el dolor de los familiares que a pie de aeropuerto esperaban con ansia el regreso de los suyos. Por desgracia nos equivocamos y una vez más la chapuza nacional volvió a salir a la palestra. Primero fueron unas declaraciones donde se echaba la culpa al mal tiempo y después la farsa de la errónea identificación de los cadáveres todo con la insana intención de darles sepultura lo antes posible intentando así que el incidente fuera olvidado lo antes posible. Todo menos reconocer que nuestros militares viajaban en aviones indignos.

Esos mismos militares a los que ahora, a toro pasado, Federico Trillo hecha todas las culpas fueron en su día ascendidos de categoría a propuesta suya en un consejo de ministros donde Trillo ostentaba, como es sabido, la cartera de Defensa. Los militares no entiende cómo el máximo responsable político de su departamento escurre el bulto como un cobarde y lanza toda clase de acusaciones contra ellos. Hay que recordar que ha sido el gobierno de Zapatero el que destituyó en su día a los responsables militares del desaguisado de las identificaciones y el que ha dado, por fin, los pasos necesarios para que los muertos puedan descansar en paz.Pero las responsabilidades políticas no se han depurado todavía. Federico Trillo sigue cobrando un sueldo público y ostentando la categoría de diputado.

Pero claro a las mentiras y las chapuzas, muchas de ellas realizadas con ribetes de orgullo, de algunos de los miembros del anterior gobierno ya estamos acostumbrados. Recuerden que el Sr. Zaplana cuando fue nombrado ministro portavoz dijo que nunca iba a mentir, los valencianos, que ya le conocíamos, nunca le creímos y el resto de España está viendo como desde el fatídico 11-M el señor de Cartagena, con piso enorme en la Castellana, no hace otra cosa más que faltar a la verdad. En octubre de 1991 Federico Trillo a la sazón portavoz de Justicia del PP en la oposición dijo que “hay algo más grave que un ministro haga mal las cosas y es que diga tonterías”. Pronto se le olvido la frasecita de marras y así le escuchamos decir tontería tras tontería, como cuando en Irak grito el famoso “Viva Honduras” ante soldados y oficiales de El Salvador o como sobrevolando las playas gallegas llenas de chapapote lanzó la estupidez de que “las playas están limpias y esplendorosas”, o la conquista de un islote lleno de rocas y con cuatro cabras triscando con aquella frase de “Al alba y con tiempo duro de levante”.Manda huevos, Federico.

Como no deja su escaño de diputado ahora la mayoría parlamentaria le ha reprobado, que es condenarle a penas eternas según una de las acepciones del diccionario. Él se quería ir y según dice dimitió la misma noche del accidente pero su jefe de filas, ya saben el Sr. Aznar, el que juró y perjuró que las armas de destrucción masiva estaban en Irak, no le dejó. Este hombre no sabe que las dimisiones pueden ser irrevocables o, tal vez, Aznar no le dejó marchar para tener un chivo expiatorio que le salvara a él de la quema. Las señorías del PP se han enfadado mucho con esta reprobación y en lugar de lanzar a Federico Trillo a expiar sus penas a las tinieblas prefieren tener a los españoles calladitos y escondiendo la basura debajo de las regias alfombras de la Carrera de San Jerónimo. Como usted dijo una vez: manda huevos, Federico.

Noticias relacionadas

Por fin

Ya era hora. Por fin han valorado el buen hacer de los malagueños

La dictadura de Amazon

Nueva York y Virginia serás las dos ubicaciones de la sede

De idiotikos y politikois

En la antigua Grecia los asuntos de Estado concernían a todos los habitantes de la “polis”

La vieja heroína del barrio

La Policía da la alarma, y varias instituciones que combaten la drogadicción y asociaciones vecinales lo corroboran: la heroína ha llegado de nuevo a los barrios

Marx y los vacíos por colmar

El marxismo-leninismo malogró, y continúa haciéndolo, todo cuanto de acertado propusiera Marx
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris