|
30 de junio de 2005: Un día histórico
Ana Morilla Carabantes
El 30 de junio de 2005 ha hecho historia. Cae un muro, un apartheid, finaliza una segregación de derechos y acceso a instituciones que imposibilitaba la ciudadanía de pleno derecho al colectivo homosexual.
La historia del mundo no es evolutiva: el ascensor de la “civilización” avanza y retrocede aunque las involuciones vengan frenadas por las conquistas de progreso. Pero hoy se han subido varios peldaños y por eso es un día histórico y emocionante, un momento congelado en el tiempo de victoria de la igualdad de derechos de los gays, un momento que dentro de 20 años estará tan consolidado y será tan evidente como hoy día lo es la lucha contra el racismo conceptual, aunque continúe renaciendo en versión xenofobia.
Es un día para recordar a todos los que sufrieron por su condición sexual, a los que conocieron el oprobio, el maltrato o el rechazo. Es un día para rememorar a muchos, a Federico Garcia Lorca, o al poeta Jaime Gil de Biedma: “...para creer al menos que de verdad vivimos/ y que la vida es más que esta pausa inmensa, vertiginosa/ cuando la propia vocación, aquello sobre lo cual fundamos un día nuestro ser /el nombre que le dimos a nuestra dignidad/ vemos que no era más/ que un desolador deseo de esconderse.”
No sólo es un día importante para los homosexuales, lo es para las minorías en general y lo es para los heterosexuales que gozamos con una sociedad más libre, plural y laica. Una sociedad que no sólo tolere sino que promueva la diversidad y el enriquecimiento que conlleva la diferencia.
|