Nada ocurre por casualidad. Cada cosa, cada suceso y cada situación tiene su causa, alguien que lo genera y cada causa produce un efecto. Aunque también cada efecto se transforma en una causa para un nuevo efecto en tanto no lo reconozcamos a tiempo ni lo captemos como fruto de nuestro propio comportamiento anterior. Por eso tenemos que esforzarnos en reconocer el efecto y soportarlo con alegría, en la conciencia de que el Eterno, la Vida, nos asiste.
El ser humano pregunta a menudo: ¿por qué sucede esto o lo otro? ¿Por qué tengo que soportar este sufrimiento o este golpe del destino? Un efecto puede estar separado de su causa por una distancia de siglos y milenios, del mismo modo que en la semilla de un árbol están contenidos los frutos que más tarde dará. No obstante, en la causa misma está determinado cuanto tiempo pasará hasta que la semilla germine, cuándo llegará el momento del efecto. La causa de una enfermedad, por ejemplo, puede remontarse a decenios y la de un suceso político o religioso a siglos. Tenemos entonces que combatir los efectos y superarlos, para no crear otra vez nuevas causas. No estamos en la Tierra, en vestido terrenal, para preguntarnos constantemente acerca de las causas, sino para superar y reconocernos en los efectos de manera que de ellos no se formen nuevas causas.
Los sutiles y diferentes aspectos de la legitimidad de “causa y efecto” no pueden comprenderse con nuestras burdas palabras, porque la ley no tiene en cuenta nuestros pensamientos y palabras, sino sobre todo nuestro mundo de sensaciones, nuestras emociones y tendencias. Aquello que ocultamos ante los hombres es manifiesto en cambio a Dios. Quien haya reconocido esto, controlará y dominará siempre sus pensamientos y actos, es decir, pensará y actuará sólo de modo divino y sanamente, pues sabe de antemano que todo tiene su efecto. Por ello tenemos que vivir conscientemente, es decir, vivir a conciencia, y tener siempre ante los ojos las consecuencias de nuestros actos. Con esto desenterramos el tesoro de nuestra alma, que es la fuerza, la luz y el amor del Todopoderoso.
Si no existiera la gracia de Dios, no habría ningún perdón de los pecados. Por ello la gracia, el amor y la misericordia obran simultáneamente. Tenemos que reconocer la gran verdad: que la gracia del perdón de los pecados sólo anula el efecto de las leyes, pero no las leyes mismas. Esta gracia no anula la ley de causa y efecto, sino que sólo transforma el efecto y lo neutraliza si es bueno para nuestra alma.
Excelente texto.A realidade ne3o e9 o que extsie le1 fora , ou seja, fora da nossa percepe7e3o subjetiva. A realidade e9 a imagem do mundo projetada em nossas mentes. c9 a realizae7e3o dos conceitos e estes se3o formados a partir das interae7f5es subjetivas entre as pessoas.Portanto, a realidade e9 uma mediae7e3o entre espedrito e mate9ria.
Jonas, o fetiche do livro, me lmerba os colecionadores de carros, que ate9 hoje team modelos muito antigos.Isso acho ve1lido, defendo e acho que faz parte dessa relae7e3o humana com as coisas, pore9m ne3o podemos por causa desse fetiche que e9 reacione1rio e deve cada vez mais se limitar aos museus, nos agarramos a uma ferramenta de difuse3o de conhecimento que de auxiliadora passa a ser censuradora.Cada vez + os livros sere3o mais caros e menos pre1ticos, ficando o grande consumo para o meio digital, mais e1gil, barato e, portanto, democre1tico.Temos que ter um extremo cuidado de ne3o nos deixarmos nos levar pelos nossos sentimentos noste1lgicos, pois do que se trata aqui e9 de uma forte discusse3o sobre excluse3o social, que o livro passou a ser, agora, companheiro, traindo ele mesmo a sua origem.Por mais que amemos acaricie1-lo, o tempo dele como instrumento humano de conhecimento, passou.Por mais que isso seja doloroso.Concordam?abrae7os,Nepf4.
Estou concluindo o curso de Biblioteconomia e esse aunssto faz parte da minha vida he1 algum tempo. Tambe9m creio que he1 uma tendeancia de que se diminua a produe7e3o impressa, dando lugar para a ampliae7e3o do compartilhamento, do aprendizado e desenvolvimento intelectual atrave9s da web. Desta forma, o papel das editoras e das bibliotecas precisare3o ser repensadas. Eu vislumbro ao inve9s de editoras, bibliotecas, justamente pelo seu vie9s democre1tico: c9 preciso profissionalizae7e3o, mas que esse contato direto possa ser feito, ne3o com intermedie1rios, mas com agentes de encontros, ou de ideias, que seriam as novas editoras de ideias, fazendo desse encontro um negf3cio bom para todos, tendo sempre a ideia do conhecimento aberto. Poderia idealizar agora as Bibliotecas como ferramentas de netweaving, agentes de encontros, editoras de ide9ias, como afirmaste. Dessa forma ne3o caedmos no fetiche dos livros, nem na queste3o das editoras.
NORMAS DE USO
» El botón 'Publicar' se activa tras rellenar los campos obligatorios.
» Puede opinar con libertad utilizando un lenguaje respetuoso.
» Escriba con corrección ortográfica y gramatical.
» El editor se reserva el derecho a borrar comentarios inadecuados.
» El medio almacenará la IP del usuario para proteger a los autores de abusos.