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Etiquetas:   SELECCIÓN / AMISTOSO   Eurocopa 2012   -   Sección:   Opinión

Seamos cautos con la selección

La exhibición en el segundo tiempo de Silva e Iniesta le dio el triunfo a España sobre China, pero hay aspectos que, inevitablemente, generan inquietud
Victor Diaz
@VictorVictoris3
lunes, 4 de junio de 2012, 17:16 h (CET)

España es la campeona de Europa y del mundo, y si vuelve a ganar la Eurocopa lograría un triplete que nadie ha conseguido en la historia, y que la haría entrar en exclusiva en los anales del fútbol mundial por la puerta grande. Además, continúa teniendo en sus filas los mejores jugadores del “Viejo Continente”, sigue practicando –con permiso de Alemania- el fútbol más vistoso de todo el mundo y en las diferentes casas de apuestas no hay otro favorito para salir campeón el próximo 1 de julio en el Estadio Olímpico de Kiev. Todo de color de rosa, ¿no?

Pues ayer a mí la selección, entre unas cosas y otras, me generó las suficientes dudas como para recomendar un poco de cautela, fundamentalmente entre aficionados y prensa. Me explico. Viendo el encuentro contra China desde el principio hasta el final, es posible que al lector lo primero que se le quede en la mente sea la exhibición con el balón que volvió a dar ayer La Roja en el segundo tiempo, sobre todo de la mano de un dúo, Silva-Iniesta, que cuando se ponen a jugar a la pelota sólo un tal Leo Messi puede ser considerado abiertamente mejor que ellos, y no por mucho.

Defensa y delantera: problemas

Visto así, no es para estar absolutamente eufórico pero sí optimista al 100% con respecto a las posibilidades de España; pero hay un par de factores que me preocupan, y que a buen seguro también inquietan tanto a los profesionales como a quienes sean capaces de analizar el partido más allá de lo que acabo de mencionar: la defensa y el gol.

No pretendo restar ningún mérito al excelente trabajo que ha hecho nuestro estimado José Antonio Camacho por tierras orientales. No en vano la imagen que dio ayer el combinado chino invita a pensar, como dijo el técnico de Cieza en sala de prensa, que de no haber tenido delante otro adversario es probable que no hubiesen perdido, y que si las eliminatorias para la Copa de Asia fuesen ahora mismo los suyos estarían disputándole la supremacía en el continente asiático a los sempiternos Corea del Sur y Japón.

Pero no podemos olvidar que China, hoy por hoy, por mucho que haya mejorado –que lo ha hecho- continúa siendo una selección de segunda fila en el orden internacional. Un grupo que, en la primera parte, no sólo maniató al ataque español sino que, además, puso en innumerables problemas a una zaga que, al menos en tres de sus cuatro miembros, tiene todos los visos de ser la titular en el comienzo de la Eurocopa.

Especialmente mal vi ayer a Arbeloa, desubicado y presa fácil una y otra vez del zurdo chino Yu Hai, quien le volvió loco casi literalmente. Y tampoco me deja tranquilo la facilidad con la que Negredo y Fernando Torres erraron ocasiones hasta hartarse. Sobre todo el “Niño”, capaz incluso de rematar entre los palos apenas una vez de las cinco o seis que intentó, casi todas ellas en buena posición. O mucho me equivoco, o como nos descuidemos un poco vamos a acordarnos de los lesionados Villa y Puyol más de lo que nos gustaría.

Italia e Irlanda, como China pero con más calidad

Los dos primeros partidos, ante Italia e Irlanda, probablemente los vayan a plantear nuestros rivales de forma muy similar a la de China –“prácticamente todos van a jugarle a España como lo hemos hecho nosotros”, afirmó ayer Camacho-. ¿Qué ocurriría si repitiéramos lo de ayer? Pues que a buen seguro los atacantes de alguna de estas dos selecciones no tendría el pleno desacierto del capitán chino Zheng Zhi, y nos podríamos ver en serios problemas. Especialmente con los italianos, históricamente peligrosísimos cuando, como ahora, llegan en horas bajas por sus escándalos de apuestas.

Si tenemos que formar a los chavales tampoco es muy bueno que digamos que somos casi, casi los máximos favoritos, porque no es verdad. Defendemos el título, pero a nuestra altura hay otras selecciones que están como nosotros. A ellos hay que decirles la verdad”, le comentó ayer Vicente Del Bosque al compañero de un periódico infantil. Me quedo con esa frase, porque con la igualdad que hay si bajamos el pistón nos pueden dar un susto bien gordo.

Por último, más allá de lo que resultó el juego en sí, me gustaría hacer un par de críticas. La primera, al sector de la afición sevillana que, probablemente por mala educación, estaba predispuesto a silbar el himno nacional chino desde antes incluso de que comenzara a sonar, aunque cierto es que todo fue amainando. Pero así cómo diablos queremos que respeten el nuestro…

Y la segunda, a la RFEF. Vaya por delante que, como uno de los enviados al Estadio Olímpico que fui junto a nuestra compañera Estrella Rojo, les agradezco que no hayan puesto trabas para acreditar a Diario Siglo XXI. Pero lo que no puedes hacer es marear al personal el sábado colocando al empleado de las acreditaciones dando vueltas para tener que buscársele en plan “dónde está Wally”, en vez de habilitar para ello un punto fijo.

Y tampoco puedes decirles a los medios que primero hablarán los técnicos en sala de prensa y después los jugadores en zona mixta, para luego desdecirte con casi todo el personal dentro y hacerlo todo a la vez: entrenadores en un lado y jugadores en el otro, con la gente sin saber nada. Es verdad que el avión salía a la una de la mañana (el encuentro acabó sobre las 0:00) y que todo el mundo tenía prisa, pero creo yo que no es tan difícil hacer las cosas bien avisando con tiempo de lo que finalmente se va a llevar a cabo, sea lo que sea.

Comentarios
Cornelia 14/mar/13    16:20 h.
Moon 13/mar/13    09:00 h.
Jannika 13/mar/13    01:49 h.
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Si bien, en esta lucha maníquea entre movimientos que se oponen a la igualdad y sólo buscan la discordia entre los diferentes géneros, un papel clave lo juega el auge del feminismo radical. A grandes rasgos, el feminismo no es una única ideología, sino que se divide en variantes como el liberal, el socialista, el étnico y el radical. Mientras el primero defendía los derechos de las mujeres, el segundo destacaba la opresión de las mujeres de clase trabajadora y el tercero el de las mujeres pertenecientes al mundo postcolonial. Actualmente, el feminismo radical se arroga el monopolio sobre el discurso feminista, convirtiéndose en un pensamiento excluyente y etiquetando como “machista” a todas aquellas corrientes que no comparten la totalidad de sus puntos de vista. El feminismo radical culpabiliza al hombre por el mero hecho de serlo, lo feminiza en su forma de ser y lo funde bajo el signo del patriarcado. En última instancia, el fin de esta versión ultramontana del feminismo es presentar la supremacía de la mujer sobre el hombre como una supuesta y falsa igualdad. No hay que engañarse. El feminismo radical no sirve a la mujer, ni tampoco al hombre. Ha desechado como motivo de su lucha otras causas en las que también está en juego la igualdad frente a la coacción: la violencia en los matrimonios homosexuales (tanto de hombres como de mujeres), la identidad transexual, el maltrato de los niños en el seno familiar, el maltrato del hombre en el hogar, el maltrato de los discapacitados y de las personas mayores por parte de su propia familia. El feminismo radical entiende que esta violencia no existe, que es mínima y que no puede ser comparada con la sufrida por la mujer. En definitiva, el feminismo radical es la gran traición -tanto como el patriarcado- hacia el propio ser humano.

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