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Entrevistas

Etiquetas:   Entrevista   -   Sección:   Entrevistas

'Lo que me interesa es contar buenas historias'

André Téchiné, director de cine
Redacción
domingo, 9 de julio de 2006, 03:32 h (CET)
André Téchiné estrena el 17 de junio en España su última película, “Fugitivos” (“Les égarés”). 'Se trata de una película de guerra, pues aunque no se vea todo el artificio pirotécnico de las batallas, creo que la guerra está siempre ahí, latente', comenta.

Este experimentado director francés ha destacado el 'largo casting' que se hizo para encontrar un actor adecuado para interpretar el papel de Yvan, el protagonista. Como dato curioso afirma que 'la cicatriz que tiene (Gaspard Ulliel) en la cara, como si estuviera marcado' les sirvió 'para remarcar un poco más la dureza del personaje'.

Marcos Méndez / Diario Siglo XXI

Marcos Méndez: Con un material ajeno, en este caso la novela de Gilles Perrault, vuelves a situar a unos personajes en un contexto histórico marcado por un conflicto latente, en este caso la Segunda Guerra Mundial. En “Juncos salvajes” (“Les Roseaux Sauvages”, 1994) ya habías tratado de establecer relaciones afectivas en un marco bélico, pero entonces se trataba de la Guerra de Argelia. ¿Cómo se puede rescatar la pasión en medio de un universo tan oscuro?.

André Téchiné: Bueno, la película no es política, ni histórica. En realidad se trata de una película en la que los personajes no viven al lado de la guerra, ni “dentro” de ella, pero sí es cierto que siempre está de fondo. En realidad “Juncos salvajes” es una película muy diferente, puesto que la guerra de Argelia también era muy diferente. Con “Fugitivos” yo trato de mostrar la opulencia de los paisajes del campo francés, y también trato de poner a unos personajes en una situación en la que no les queda más remedio que sobrevivir en otra vida. Ahora ya nada es como antes, ellos viven en un universo diferente, en otro mundo.

Marcos Méndez: Sí, de hecho hay un momento en el que el personaje de Odile intenta poner en hora un reloj de pared, y se ve incapaz hasta que llegan los soldados.

André Téchiné: En efecto, eso es lo que trato de decir. Ellos viven en un tiempo ajeno al resto de la humanidad, perdidos. De ahí que surjan muchas relaciones afectivas entre ellos; comparten todo, y no tienen a nadie más.

Marcos Méndez: Es curioso que un personaje como el de Odile (Emmanuelle Béart), más mayor, aprenda muchas cosas del personaje de Yvan (Gaspard Ulliel). Realmente ella no sabe nada de la guerra, y él, pese a ser un adolescente, parece haber vivido toda su vida en el bosque. Me interesa mucho este personaje, que aunque es simpático también tiene su lado malo. Supongo que quería resaltar esta ambigüedad.

André Téchiné: Sí, yo no quiero que el personaje parezca caricaturesco, me interesaba ese lado oscuro que todo ser humano tiene. Yvan caza conejos para que Odile y sus hijos coman, pero tampoco quería que pareciese el “buen salvaje” de Rousseau. Hay que tener en cuenta que es un hombre tremendamente influenciado por su pasado, pues estuvo en un correccional durante su infancia, antes de la guerra. No es un hombre irreductible, y aquí intentaba captar la locura de la guerra. Obviamente, nadie puede mantenerse al margen, y la violencia que a veces parece acumular Yvan es, sin lugar a dudas, producto de la tensión y de las circunstancias que le rodean. Pero bueno, al fin y al cabo ellos tienen que aprender a vivir juntos; no importa ya el pasado, ahora es una cuestión de supervivencia. Yvan trata de inventar normas de vida, reglas de vida. Se trata de una moral que tienen que inventar ellos mismos, porque como decía la sociedad está aparte. Aunque también es verdad que al final, la sociedad se impone al individuo.

Marcos Méndez: En este aspecto, la interpretación y la elección de Gaspard Ulliel para el rol de Yvan parece bastante acertada. Supongo que esas dos caras del personaje le llevaron a su elección para la película.

André Téchiné: Sí, hicimos un largo casting para el papel de Yvan. Hay una nota curiosa en esto, y es que tuvimos que raparle el pelo; él tenía el pelo largo, y entonces ya no parecía salido de un correccional. También es curiosa la cicatriz que tiene en la cara, como si estuviera “marcado”. Esto nos sirvió para remarcar un poco más la dureza del personaje. Es interesante saber que esa cicatriz es natural, no se trata de maquillaje, como piensan muchos.

Marcos Méndez: Cambiando de tercio, la secuencia inicial, en la que los bombarderos alemanes atacan a los “fugitivos” que abandonan París, me recuerda en algo, no sabría decir por qué, al comienzo de otra estupenda película, “Juegos Prohibidos” (“Jeux interdits”, 1951) de René Clément. Quizá la haya visto poco antes...

André Téchiné: La primera escena la hice basándome en la documentación de la guerra; se trataba de mostrar un paisaje tal y como era, en todo su esplendor. “Juegos prohibidos” es una película importante en la Historia del cine francés, pero no podría decirte si me ha influido o no. Lo que intentaba hacer era reconstruir de manera eficaz algo bastante habitual en la guerra, y de ahí la diferencia con “Juncos salvajes”. Son dos guerras muy diferentes, la de Argelia y la Segunda Guerra Mundial. El bosque destruido, enajenado por la acción del hombre, y la gente corriendo sin saber muy bien qué hacer. Lógicamente yo no he vivido esa época, pero intenté reconstruirla lo más fielmente posible. También hay que decir que no es lo mismo filmar en los años cincuenta, cuando la guerra estaba a flor de piel y los paisajes no habían cambiado tanto como ahora.

Marcos Méndez: Me gustaría que me indicase un lugar para englobar la película. ¿Cine bélico, drama, romántica...?

André Téchiné: Creo que se trata de una película de guerra, pues aunque no se vea todo el artificio pirotécnico de las batallas, creo que la guerra está siempre ahí, latente. Además, al final de la película se ve claramente que de la guerra es muy difícil escapar, que al final te acaba cogiendo directa o indirectamente.

Marcos Méndez: No sé si a estas alturas a alguien con tantas películas a sus espaldas le importan demasiado las críticas. De todos modos, lo más extraño de la película teniendo en cuenta sus otros trabajos es el clasicismo de la narración.

André Téchiné: Sí, es una película mucho más lineal: tenemos a unos personajes que por accidente se juntan, encuentran una casa para vivir más o menos tranquilos y poco a poco van pasando cosas, se van conociendo, llegan los soldados, y los personajes van evolucionando mientras nosotros lo vamos viendo. Sí que es verdad que en mis otras películas hay saltos en el tiempo, pero ahora quería contar esta historia tal cual. Lo que me interesa es contar buenas historias.

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