Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

El demócrata Carod, llamado también Pérez

José Carlos Navarro (Mérida)
Redacción
martes, 14 de junio de 2005, 23:33 h (CET)
Tanto le ha molestado al republicano catalán Carod-Rovira, la manifestación en contra del expolio del Archivo de la Guerra civil en Salamanca, que anuncia que si éste es un Estado de derecho va a pasar a la ofensiva. Anunciando querellas contra el partido popular, no sabemos si produce risa o miedo. Risa por su blasfema comicidad del fotogénico "payaso en Israel". Miedo al menos, si pensamos que este descendiente de la histórica esquerra, pretende convocar una macro manifestación a favor del estatuto independentista catalán. Y ya se sabe lo que los jóvenes hooligans de ERC hacen en Cataluña, atacando a todo lo que represente España, nos traslada el recuerdo a algo así como los "escamots" o milicias de la Esquerra del siglo pasado. Pío Moa nos recuerda como estas fuerzas provocaban, "vigilando y golpeando a los disidentes, destrozando periódicos desafectos, actuando como partidas de la porra en las campañas electorales, actuando policialmente con la cobertura de la Generalidad, o preparando la insurrección de octubre de 1934 contra el gobierno democrático".

El hijo del respetable guardia civil Pérez, llamado ahora Carod, al igual que tergiversan la historia desde un prisma nacionalista, llama a los del PP "chulos de barrio, franquistas sin escrúpulos que hacen escarnio de la libertad y la democracia" . El Partido Popular que es de creación democrática posterior a la Constitución Española, poco tiene que avergonzarse de las insidias del que representa a un partido con pasado nada dudoso de partipación activa en el guerracivilismo. No hace falta ir muy lejos para relacionar a algún actual representante en el parlamento, como procedente del brazo político de la banda Terra Lliure.

La libertad de expresión en España que le permite, decir, que poseen "la razón contra los bastardos y ladrones" y que vivirán "en una tierra libre", precisamente no lo pueden decir muchas personas que viven acosadas por el nacionalismo catalán, según se deduce del reciente manifiesto de los intelectuales.

El minoritario partido que sirve de excusa a la política del gobierno, de división de los españoles, acusa de impunidad y "odio permanente, del racismo y la xenofobia contra Cataluña que determinados diarios, radios poco cristianas y televisiones". Tan sólo es necesario dar un repaso a la información regionalista o autonómica en Cataluña, para darse cuenta del apagón informativo de todo lo que no interese al nacionalismo, incluido los ataques a la Iglesia y a lo español. Caldo de cultivo de la xenofobia que se fomenta, por aquellos que como el ladrón creen que todos son de su condición.

No se ponga celoso Carod, o Pérez, que se le pone la cara muy fea cuando se enfada. La Constitución española le permite: expresarse, convocar manifestaciones, sentar a su partido en el parlamento español y todo aquello que significa la libertad y los derechos humanos. Le permite, hasta hacer bufonadas.

Noticias relacionadas

Inexorable Fin de la Farsa del “Sahara Occidental”

En 1975 un pueblo desarmado derrotó al último aliado de Hitler y Mussolini que seguía delirando tres décadas después de la disolución del Eje

Respeto a la Presidencia del Gobierno

'Avanzamos' como eslogan de bienvenida

Y vuelta a las andadas

Golpean el hierro en frío

La inclusión como camino: hacia una construcción de la “diversidad inteligente”

La fórmula debe ser la inclusión como camino del desarrollo

El acto de leer

Dignifica y al dignificar permite que las personas vuelen
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris