Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Contar por no callar   -   Sección:   Opinión

La derecha hipócrita

Rafa Esteve-Casanova
Rafa Esteve-Casanova
@rafaesteve
jueves, 9 de junio de 2005, 23:17 h (CET)
El pasado sábado la ciudad de Madrid fue testigo de una de las mayores manifestaciones que en la capital se han celebrado. Es inútil ponerse a contar los asistentes, las discrepancias en su número son habituales. Ni fueron un millón como reclaman los organizadores- tanto la organización oficial, la denominada Asociación de Victimas del Terrorismo, como la organización logística desde la sombra que corrió a cargo del Partido Popular- ni, seguramente, serían los 240.000 que dio como buenos el delegado del Gobierno en aquella ciudad. Pero fueron muchos. Partiendo del respeto que me merecen tanto los muertos caídos bajo el fuego y las bombas etarras como sus familiares tengo que decir que el motivo aducido, el “no negociar con ETA”, fue prostituido a lo largo de la marcha. Lo que tenía que ser un clamor unánime contra ese terrorismo al que todos, incluso los que nunca hubiéramos ido a esa manifestación, queremos ver borrado para siempre de la faz de nuestras tierras, se convirtió en una procesión laica donde abundaron los insultos y ataques a la mayoría de los representantes libremente elegidos en las urnas por la mayoría de los españoles, al Gobierno de la nación y a ciertos medios de comunicación no pertenecientes a esa “brunete mediática” que sigue, igual que en tiempos de Felipe González, hostigando al puño- cada vez menos cerrado- y la rosa- cada vez con menos aromas de izquierdas- del socialismo.

Durante estos días han sido diversas las lecturas que se han hecho sobre este acontecimiento. Naturalmente la AVT ha dejado todo el protagonismo y las mieles del éxito en manos del PP, no olvidemos que Aznar es el presidente honorario de dicha asociación y una vez más esa “brunete mediática” ahora liderada por la televisión de Esperanza Aguirre y la radio de los obispos, que intoxica más que informar, ha vuelto a agitar el fantasma de la ruptura de España y del ya, según ellos, pacto existente entre el Gobierno, el “tripartito catalán” y los etarras.

Cuando se esperaba ser presidente del Gobierno y hay que contentarse con ser jefe de la oposición es muy difícil pensar con la cabeza fría y más si al lado cual duros cancerberos uno tiene marcándole el camino a gentes como Zaplana o Acebes fieles seguidores de la política de la bronca que instauró José Maria Aznar. El Sr. Rajoy ha dicho que esta ha sido la mayor manifestación vista en Madrid. Seguramente no recuerda la que se celebró después del “tejerazo” en Febrero de 1981. Es excusable que no recuerde una manifestación que se hizo en defensa de la, entonces, todavía joven y precaria democracia española. Muy pocos de los asistentes el sábado en Madrid a la movilización auspiciada por el partido de la gaviota fueron en aquella fecha a manifestarse detrás de una pancarta que defendía la democracia contra unos militares que todavía promovían ruido de sables en los cuartos de bandera.

Con la excusa de “sus” muertos y heridos la extrema derecha española salió a las calles de Madrid el pasado sábado mezclada entre manifestantes, muchos también, de buena fe. Mucha gomina en los cabellos más jóvenes, mucho polo azul con el cuello ornado con los colores de la bandera española y mucha señora como recién salida de la peluquería y aromas del viejo barrio de Salamanca . Y muy poca costumbre de caminar tras la pancarta y de razonar e intercambiar opiniones. A las gentes que se manifestaron no se les puede reprochar nada, estaban ejerciendo un derecho democrático por el que muchos dieron la vida, años de cárcel y más de una paliza en los sórdidos calabozos franquistas mientras parte de ellos medraban a la sombra del franquismo o se dedicaban a opositar para hoy ocupar notarias y registros de la propiedad, pero a los dirigentes políticos del PP hay que pedirles que no mientan ni engañen a sus votantes. Tan sólo recordar que cuando el Sr. Aznar era presidente del Gobierno se negoció con ETA en dos ocasiones y se trasladaron presos a las cercanías del País Vasco y todo ello sin ninguna contrapartida y mientras Aznar llamaba a los que ahora son terroristas “movimiento de liberación vasco”. Las hemerotecas suelen sacarle los colores a más de uno y más a todos aquellos que quieren aprovechar cualquier circunstancia para medrar y seguir en el poder.

Reitero todo mi respeto para todos aquellos que dejaron su vida, también los ha habido con carné del PSOE aunque ahora eso parece olvidarse, en cualquier atentado perpetrado por ETA pero mi mayor repulsa para esos dirigentes políticos que se amparan en los muertos, la bandera y la patria para, mentira tras mentira, e insulto tras insulto, intentar conquistar lo que no consiguieron con los votos. El Parlamento español aprobó con los votos de todos los grupos, excepto los “populares”, intentar llegar a la paz en el País Vasco y los diputados son la representación del pueblo mucho más que todos esos manifestantes, muchos llegados a Madrid, desde lejos en autobuses organizados por la logística del PP. El Presidente del Gobierno debe escuchar a la AVT, pero también a las otras asociaciones que no se vieron representadas en esta manifestación, entre ellas la AVT de Catalunya que ni tan siquiera fue invitada al acto por discrepar de la politización que se viene haciendo de los muertos y heridos. Debe escuchar a todos, haciéndoles saber que si ETA deja las armas habrá paz sin que los demócratas tengamos que ceder en nada pero no debe dar ni un paso atrás en la toma de decisiones al respecto de la resolución aprobada por la mayoría del Congreso de los Diputados y por ende de la mayoría de los españoles. Como canta Raimon seguimos siendo “muchos más de los que ellos quieren y creen”, aunque no salgamos a la calle.

Noticias relacionadas

Inexorable Fin de la Farsa del “Sahara Occidental”

En 1975 un pueblo desarmado derrotó al último aliado de Hitler y Mussolini que seguía delirando tres décadas después de la disolución del Eje

Respeto a la Presidencia del Gobierno

'Avanzamos' como eslogan de bienvenida

Y vuelta a las andadas

Golpean el hierro en frío

La inclusión como camino: hacia una construcción de la “diversidad inteligente”

La fórmula debe ser la inclusión como camino del desarrollo

El acto de leer

Dignifica y al dignificar permite que las personas vuelen
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris