”Con un 97,2% de votos, es decir, por aclamación casi unánime, Esperanza Aguirre revalidaba ayer por tercera vez consecutiva la presidencia del Partido Popular de Madrid. Y lo hacía en el marco de un congreso a la americana, con zona Web 2.0 de esas que tiene ya cualquier cónclave que quiera presumir de moderno, que resultó ser un mero trámite. Desde primeras horas de la mañana los compromisarios, militantes madrileños de la formación que lleva gobernando desde 1995 con mayoría absoluta la Comunidad de Madrid, llegaban al Palacio de Congresos del Campo de las Naciones.
Entre susurros, que ya se sabe que la democracia interna brilla por su ausencia en el Estado de Partidos, la indignación por lo que a todas luces la militancia popular considera algo así como una traición del gobierno de Mariano Rajoy: el plan de reinserción masiva de etarras. Las críticas soterradas que se podían escuchar en las inmediaciones de la rebosante cafetería tenían casi todas un mismo destinatario: Jorge Fernández Díaz, a la sazón Ministro del Interior que se reunió con el presidente socialista saliente al poco de tomar posesión y a quien no pocas voces acusan de no haber hecho cambios en profundidad en su ministerio.
“Será el primero en ser cesado”, decía algún dirigente. “Es incomprensible”, manifestaban otros. Se acababan de conocer sus declaraciones afirmando que la portavoz de la asociación de víctimas Voces contra el Terrorismo no busca Justicia, sino venganza. Declaraciones más propias de alguien del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero que de un ministro del partido de Miguel Ángel Blanco. No se lo quieren creer. No pueden pensar que su partido haya escuchado los cantos de sirena y hecha suya la agenda de Rubalcaba y Zapatero. Que el PP vaya a un final de ETA sin vencedores ni vencidos. Que hasta en eso el gobierno de Rajoy haya abandonado los principios.
Se echaron en falta declaraciones públicas de los líderes madrileños sobre esta cuestión. Unas vagas menciones al asunto durante el debate de una de las ponencias sonaron a bien poco. Soraya Sáenz de Santamaría, quien arremetía con dureza contra Elena Valenciano, se limitó a hablar de economía. Es lo que manda Arriola. La política, una vez más, fue la gran ausente del discurso, emotivo según la militancia, de la vicepresidenta del gobierno. No así del discurso de la presidenta de la Comunidad de Madrid, con más fuerzas que nunca, quien aseguró estar dispuesta a dar la batalla de las ideas. En su discurso, encendida defensa de su número dos y Secretario General, Ignacio González, uno de los más buscados por la militancia.
“No hay dignidad sin libertad”, clamaba poco antes el regidor madrileño Jesús Gómez, quien hizo una magnífica defensa de los principios liberales. La superioridad moral de la izquierda, esa falacia, fue puesta en entredicho en el congreso madrileño. Por lo menos, una brizna de aire fresco.
Comentarios
PEPON
29/abr/12 12:01 h.
ABUNDIO HISO UNA CARRERA SOLO Y QUEDO EL SEGUNDO NO ERA TONTO NI NA
Escriba su opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
(*) Obligatorio
NORMAS DE USO
» El botón 'Publicar' se activa tras rellenar los campos obligatorios.
» Puede opinar con libertad utilizando un lenguaje respetuoso.
» Escriba con corrección ortográfica y gramatical.
» El editor se reserva el derecho a borrar comentarios inadecuados.
» El medio almacenará la IP del usuario para proteger a los autores de abusos.