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Etiquetas:   El arte de la guerra   -   Sección:   Opinión

Cáncer, leucemia, mentiras, ENDESA y empresas de telefonía móvil II

Santi Benítez
Santi Benítez
lunes, 6 de junio de 2005, 01:21 h (CET)
El día 23 de mayo escribí un artículo sobre los peligros para la salud que suponen las instalaciones eléctricas al aire libre y las antenas de telefonía móvil sin el control socio sanitario necesario, peligro que sufren en la mayoría de los casos nuestros hijos. En dicho artículo nombraba un caso en particular que es muestra evidente de hasta que punto las autoridades municipales de nuestro país se dejan llevar por intereses que nada tienen que ver con los de las personas que les han votado.

En el Ayuntamiento de Santa Brígida, en la isla de Gran Canaria, el día 2 de marzo se aprobó una moción por mayoría absoluta a fin de retirar seis antenas de telefonía móvil ubicadas en el Polideportivo del municipio, antenas que están a treinta metros del instituto. Cual ha sido la sorpresa de los vecinos del municipio cuando no sólo no se retiran las antenas, es que además el ayuntamiento está emitiendo edictos para que las licencias, de las que hasta el momento carecen las antenas en cuestión, sean efectivas.

En principio tenemos el qué, el quien, el cómo y el cuando, nos falta el porqué. Cuando escribí el artículo pasé toda la información de la que disponía a mi buen amigo Antonio Hernández, ya que él si que se dedica a este tipo de temas. Sé que remitió una serie de preguntas al Ayuntamiento de Santa Brígida a fin de que los concejales de Sanidad y Deportes las contestaran. Consiguió la callada por respuesta. Yo he vuelto a remitir las mismas preguntas, a ver si tengo más suerte.

¿Porqué el Ayuntamiento de Santa Brígida no cumple un acuerdo plenario que obliga al consistorio a retirar las antenas de telefonía móvil? Tendremos que elucubrar para poder contestar a esta pregunta.

Podría pensarse que la retirada precisa de cierto trámite legal y administrativo. Cierto. En el contrato suscrito por el Ayuntamiento y las empresas responsables de dichas antenas dice claramente que el contrato podrá ser rescindido por cualquiera de las partes sin que haga falta razón alguna para ello avisando a la otra parte con tres meses de antelación. Bien. Desde el día 2 de marzo hasta ahora han pasado los tres meses pertinentes. El Ayuntamiento dice que lo ha puesto en manos de abogados y que esto es necesario. Yo me he puesto en contacto con tres abogados y los tres han coincidido en lo mismo al leer el contrato. El ayuntamiento sólo precisa enviar la comunicación pertinente a la empresa. Primera mentira.

Una vez aprobada la moción el concejal de Deportes, responsable directo de la ubicación de dichas antenas en el polideportivo, ha remitido varias comunicaciones a la empresa responsable de las antenas solicitándoles las licencias correspondientes. Licencias que, evidentemente, el concejal sabe que no existen. Con leer el contrato nos damos cuenta de que esto es totalmente innecesario, sin embargo estas comunicaciones se usan como excusa ante los vecinos mientras, al mismo tiempo, el ayuntamiento se dedica a sacar una serie de edictos encaminados a todas luces a legalizar la situación de las antenas. Segunda mentira.

Quizás debamos buscar las razones para todo esto en lo económico. La ubicación de estas antenas le suponen al Ayuntamiento de Santa Brígida una entrada de dinero anual por un total de 54.000 euros. Dinero que, además, va a parar a la Sociedad Deportiva municipal, es decir, no se encuentra sujeta a los mismos rigores de control económico que el Ayuntamiento en si. Sería bueno saber en que se está gastando y a donde ha ido a parar dicho dinero que, por otra parte, por muy Sociedad Deportiva municipal que sea, pertenece a los contribuyentes.

Yo no puedo hacer otra cosa que darlo a conocer desde esta humilde tribuna. Sin embargo, quiero que quede muy claro que seguiré con mucha atención todo esto que, a todas luces, es un abuso administrativo que deja en total indefensión a una serie de ciudadanos en un tema tan delicado como es la salud de todos.

Quiero animar a cualquier organización o grupo de ciudadanos que se encuentren en la misma tesitura a que me envíen cualquier documentación al respecto. Prometo hacer lo que esté en mi mano para darlo a conocer.

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