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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

No me orines en la pierna y me digas que llueve

José Carlos Navarro (Mérida)
Redacción
sábado, 4 de junio de 2005, 06:31 h (CET)
“Don't Pee on My Leg And Tell Me It's Raining” - no me orines en la pierna y me digas que llueve- es el título del último libro publicado, de la popular y televisiva jueza durante 25 años de la Corte de Familia de Nueva York, Judy Sheindlin.

El debate actual en España sobre la problemática de la situación de los hijos en el divorcio, actualmente en el Senado, transita por los derroteros de la ultra-excepcionalidad de la custodia compartida a imposibilitarla si no hay acuerdo entre los padres, según los distintos partidos políticos.

Relata la jueza americana en su libro, controvertidamente titulado , que en el epidémico divorcio de la cultura occidental, la mitad de los niños son víctimas de las luchas por la custodia, siendo los juzgados –dice textualmente- los que promocionan esas guerras, en vez de facilitar la transición de los hijos a la igualdad en la nueva situación.

Mientras en España la custodia monoparental el legislador avanza el tímido paso de introducir el concepto de custodia compartida, sin desarrollo ni contenido práctico alguno; critica Sheindlin a la justicia norteamericana, que respeta este concepto, pero no en la práctica el derecho de los hijos a ser criados y educados en igualdad por ambos progenitores.

Sus argumentos no pueden ser más sólidos, al hablar de presunción. Todos conocemos en un Estado de Derecho la presunción de inocencia para cualquier acusado de un delito, luego al hilo de lo natural, si un padre se le presume serlo en familia, ¿porqué se destruye esa presunción si está separado?. Propone la jueza en los divorcios, la “presunción de custodia conjunta”, conclusión que conducen por otra parte la lectura de los textos de Naciones Unidas.

Desde su experiencia en la multicultural sociedad neoyorkina, su exposición contradice a nuestros legisladores: a menos que exista una razón válida, la custodia conjunta (compartida) debe ser la norma más que la excepción.

No es más que el derecho de un niño, a tener padre y madre, aunque sus padres estén separados. Algo que no resuelve ni la vigente norma, ni la reformada por aprobar.

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