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Etiquetas:   Momento de reflexión   Religión   -   Sección:   Opinión

Anticorrupción

Una pequeña chispa enciende una gran hoguera (cardenal Richelieu), una sarta de mentiras la grave crisis que padecemos
Octavi Pereña
martes, 28 de febrero de 2012, 08:46 h (CET)
Eliseo Oliveras, el 15 de febrero escribe desde Bruselas: “El 93% de los españoles considera corrupta a la Administración. Un sondeo de la UE revela el elevado desprestigio de la clase política del país. Los españoles consideran que el problema de la corrupción está tan extendido en España porque el dinero público se gasta de manera poco transparente, los políticos no luchan contra la corrupción y porque no hay un castigo judicial efectivo en los casos de corrupción”. Con pocas palabras Eliseo Oliveras describe la complejidad del problema. El día anterior según noticia de Agencia “el PP, el PSOE y CiU coincidieron en rechazar este martes en el pleno del Congreso la propuesta de UPyC apoyada por IV-ICV-CHA, de poner límite a las pensiones que disfrutan los expresidentes del Gobierno para hacerlas incompatibles con honorarios privados”. ¡Y pretenden luchar contra la crisis recortando únicamente los salarios de los funcionarios, trabajadores y las pensiones de los jubilados! En Madrid solamente se trató de las pensiones de los expresidentes del gobierno central, ¿y las de los expresidentes autonómicos, de los exministros, de los altos cargos de la Administración que son políticos? La clase política se merece un suspenso. A los ciudadanos sólo nos queda el derecho al pataleo que es la concesión que nos hace la Democracia.

La crisis global que padecemos no la pueden solucionar los mismos que la han creado. Solucionar esta grave dificultad no les es  dado hacerlo a los políticos, los economistas, los moralistas, los sindicatos, ni las iglesias. Es preciso ir a buscar el remedio en otra esfera ya que todo lo que hace el hombre está corrompido por el pecado.

El lector bien seguro que habrá oído hablar de Jonás, el profeta que fue tragado por un “gran pez”  cuando huía del Señor porque no quería ir a Nínive a predicar un mensaje de arrepentimiento. Si los ninivitas no se arrepentían “de aquí a cuarenta días Nínive será destruida” (3:4).  Al llegar el mensaje a oídos del rey, éste hizo publicar un  edicto: “Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna, no se les dé alimento ni beban agua, sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente, y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos. ¿Quién sabe si se volverá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos? “ (vv.7-9). “Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino, y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo” (v.10). Nínive continuó existiendo unos dos cientos años hasta que fue conquistada por los medos.

Después de unos setenta años de la predicación de Jonás, el profeta Isaías predica en Jerusalén y hace una descripción de lo que sucede dentro de sus murallas: “¿Cómo te has convertido en ramera, oh ciudad fiel? Llena estuvo de justicia, en ella habitó la equidad, pero ahora los homicidios. Tu plata se ha convertido en escorias, tu vino mezclado con agua. Tus príncipes, prevaricadores y compañeros de ladrones, todos aman el soborno, y van tras las recompensas, no hacen justicia al huérfano, ni llega a ellos la causa de la viuda” (Isaías 1:21-23). La descripción que Isaías hace de lo que pasaba en Jerusalén, ¿no es una descripción de lo que sucede actualmente en nuestra sociedad? Comenzando por el rey y acabando por los ciudadanos Nínive se arrepintió a la predicación de Jonás. ¿Cómo reaccionaron los ciudadanos de Jerusalén a la predicación de Isaías? He aquí el esbozo que nos hace el profeta: “Oíd cielos, y escucha tú, tierra, porque habla el Señor: Crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mi. El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su amo, Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento” (1:2,3). Jerusalén fue conquistada y arrasada por Nabucodonosor rey de Babilonia unos 150 años más tarde.

La Biblia es un registro de memoria histórica para todas las generaciones, que sirve para enseñanza nuestra y no cometamos los mismos errores que cometieron en el pasado las naciones antes de su destrucción. La rebeldía de los hombre a Dios siempre se paga caro. Queremos resolver los problemas prescindiendo de Él ¡Qué engreimiento! En el congreso que el PP ha celebrado en Sevilla a mediados de febrero, Mariano Rajoy ha hablado de erradicar la corrupción de los altos cargos de su partido. ¡Qué ironía con tantos casos de corrupción que rondan por los juzgados en los que están involucrados precisamente miembros del PP! Lo triste del caso es que todos presumen de su inocencia y ponen su honor por testigo. Dios es paciente y retrasa la aplicación de la sentencia condenatoria esperando a que nos arrepintamos des de el rey hasta el último de sus súbditos. “Muchos son los proyectos que hay en el corazón del hombre, pero el consejo del Señor se cumplirá”.

 

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