Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Antes muerto que en silencio   Reforma Laboral   -   Sección:   Opinión

Despido colectivo

Nueva entrega de la saga de la guerra de las galaxias. Que la fuerza nos acompañe
Tomás Salinas
@tomassalinasgar
viernes, 24 de febrero de 2012, 08:07 h (CET)
Hoy, un par de cositas sin importancia de la reforma laboral, futesas, banalidades que poco o nada interesan, englobadas ellas en el muy ameno capítulo IV, un entramado brillante de iniciativas que luce espléndido, cual neón de puticlub, su título; “Medidas para favorecer la eficiencia del mercado y reducir la dualidad laboral”. Ole, ole y ole.

Comenzamos con la suspensión temporal de la aplicación del artículo 15.5 del Estatuto de los Trabajadores. En la línea de la reforma socialista, cambiando las fechas. Hasta el 31 de diciembre de 2012, de aquello de que como llevas mucho tiempo en la empresa te tienen que hacer fijo, vete olvidando. Va a ser que no, que este año no toca. El que viene, Dios dirá.

De segundo, sólo un plato. Otra modificación del Estatuto de los Trabajadores, esta vez en lo relativo a la extinción del contrato de trabajo. Se redefine el despido colectivo. Madre, tengo miedo. Si la empresa presenta causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, el orgasmo podrá ser comunitario, todos en grupo a gozarla a la calle. Bien de golpe o bien acumulando extinciones durante noventa días hasta alcanzar entre diez y treinta, o más, trabajadores, dependiendo del volumen de la empresa. Por supuesto, también se entenderá como despido colectivo la extinción de los contratos de trabajo que afecten a toda la plantilla debida a la cesación total de la actividad empresarial.

Este tipo de patada en el culo deberá ir precedido de un período de consultas de duración máxima de un mes en empresas de más de cincuenta trabajadores, reduciéndose a quince días en el resto. La reforma establece que dichas consultas deberán tratar sobre las posibilidades de evitar o reducir los despidos y de atenuar sus consecuencias. Para hablar de fútbol, al bar y a la hora del almuerzo. La empresa abrirá el turno comunicando por escrito sus intenciones, los motivos, los criterios seguidos para la purga y el número de afectados a los representantes de los trabajadores y a la autoridad laboral. Ésta última lo remitirá a la entidad gestora de las prestaciones y recabará un informe a Inspección de Trabajo y SS, organismos que disponen de quince días para evacuar el mismo (escatológico el término).

Ahora, lo divertido. Las partes afectadas deberán negociar de buen rollo, en busca de un acuerdo, siempre bajo la atenta mirada del gran hermano laboral que velará porque no se lancen los cuchillos. Te arruino la vida, pero vamos a llevarnos bien, tontín. Una vez terminado el cortejo viene la boda. El empresario comunicará el resultado de los escarceos amatorios. Si hay acuerdo, éste se aplicará. Y si no lo hay, no pasa nada. El despido colectivo seguirá su marcha. Es decir, salvo milagro, a por los seis millones, qué no se diga que no podemos. Pero, no rendir el fuerte, plebe indigna, que no todo está perdido. La ley nos recuerda que siempre están los juzgados para recoger las súplicas. Estamos salvados. Los derechos constitucionales aún están vigentes. Por un momento me había sentido sirio. Menos mal…

Ya tengo bastante por hoy. Mañana, si os apetece, veremos la fuerza mayor. O lo que es lo mismo, barra libre.
Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Cataluña del futuro

Mientras Cataluña vive la campaña del 21-D, el heredero de Fortuny, el ex-president Puigdemont sigue como un exiliado en Bélgica

Perpetuar nuestro cáncer

La autarquía, la corrupción, la des-justicia, los privilegios

El 9 de diciembre de 2017

El Dia Internacional contra la Corrupción y para la Conmemoración y Dignificación de las Víctimas de Crimen de Genocidio y para la prevención del mismo no estaban en la actualidad española de este domingo

Sin acatamiento de las leyes no hay Estado de derecho

“Seamos esclavos de la Ley para que podamos ser libres” Cicerón

Puigdemont y los encantadores

Puigdemont ya no contempla sublimadoramente un horizonte de independencia pero sigue aduciendo turbias estratagemas
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris