Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Economía   Crisis   -   Sección:   Opinión

Cuando lo público es negocio privado

Usted tal vez no sepa, pero aunque teóricamente sea un bien público cuando abre un grifo está pagando a una multinacional o a un interés privado, cuando paga un peaje en una autopista nacional, también, y cuando paga sus impuestos en España, con toda seguridad.
Ángel Ruiz Cediel
@angelruizcediel
jueves, 16 de febrero de 2012, 11:34 h (CET)
Como madrileño me duelen los ojos (y el alma) de ver cómo la señora Aguirre, con su verborreíca grandilocuencia y sus trasnochadas maneras de diva, no sólo quiere convertirnos en súbditos de sus señores casi forzándonos a hablar la lengua del Imperio (inglés) desde la más tierna infancia, sino inaugurando a destajo inútiles líneas de metro, las cuales tienen un costo colosal mil millonario teóricamente para facilitar las comunicaciones de un par de docenas de usuarios, o que un día sí y otro también inaugure hospitales y más hospitales, dotados con lo último de lo último, que cuestan otras mil millonadas, y que, finalmente, por más que sean públicas las pérdidas de éstos, las gestiones de los mismos van a manos privadas como las de FCC y Bankia (Arganda), Sacyr Vallehermoso (Coslada y Parla), Dragados (Majadahonda), Acciona (San Sebastián de los Reyes), Apax Partners (Valdemoro), Hispánica (Aranjuez) o, entre otros, Begar (Vallecas).

De lo primero, del ingles, se beneficia el Imperio, tal vez porque seamos ya de facto el Estado 52 de la Unión, motivo por el cual en esa Telemadrid de mis pecados, la cadena pública dedicada al lucimiento del palmito aguirriano, nos tienen al día y la hora de cuanto sucede en las elecciones imperiales gringas, además de lo linda que es y habla nuestra señora de las virtudes, si es que los periodistas que trabajan en la cadena no quieren salir más que aprisa y corriendo a las filas del desempleo; de lo segundo, de esas tan inútiles como electoralistas obras metreras para devotos fanáticos, se benefician, y mucho, las grandes empresas constructoras, algunas de las cuales ya han sido mencionadas, además de las de limpieza, seguridad, etc., todas ellas sin tener nada que ver con lo público, desde la ordenación a la gestión; y de lo tercero, de los teóricos hospitales públicos, se benefician muchísimo las empresas señaladas, las cuales sólo cobran por la gestión (unas cinco veces y pico el costo que tendría con gestión pública), siendo como que es que las pérdidas son públicas. Uno, claro, ante todo esto se pregunta que a qué viene este despilfarro tan galopante, si a que nuestras autoridades están trabajando para intereses espurios y cosas por el estilo, y no puede sino responderse que sí, especialmente cuando se entera que por enésima vez se van a dilapidar millonadas en delirios olímpicos, cuando da el enterado a que se va a privatizar también el agua del canal de Isabel II, o cuando recortan los gastos de educación pública y eliminan numerosos profesores de los colegios públicos, entretanto les otorgan a empresas privadas que cuestan un potosí la impartición de las clases que con la eliminación de esos profesores y esos presupuestos se dejaron de impartir por muchísimo menos presupuesto. Algunos institutos, claro está, con toda la dignidad del mundo han renunciado a la “beca” por este concepto, como lo es el de mi hija, el Alkalá Nahar, de Alcalá de Henares.

Así en lo pequeño como en lo grande, nuestras autoridades no dejan de realizar aparentes locuras que cuestan cinco o diez veces más al pasar a manos privadas lo que es público, o al consentir que sea privado —la Banca—, cuando debería ser pública. Respecto de esto último, ¿por qué si son el problema y no se les puede obligar a que cumplan los planes que le convienen al Estado, como que permitan el flujo de crédito privado y a las pymes, no los nacionalizan?... Interesante planteamiento que hace levantar las más profundas sospechas de maniqueísmo o de intereses oscuros, lo mismo que en la cuestión ésta de que lo público sea gestionado por lo privado, cuando el desastre privado es colosal, gigantesco, y nos cuesta hasta diez veces más… a los ciudadanos. Neoliberalismo en estado puro, bien se ve, que nos está convirtiendo a los ciudadanos, gracias a nuestras autoridades, en servidores, si es que no en esclavos, de intereses privados.

Usted, sin duda se pregunta por qué, y no le falta su razón. Bien mirado, algunas, muchas de nuestras autoridades, pertenecen a grupos… oscuros, cuando menos. Por ejemplo, Goldman Sachs, ha tenido en plantilla a Romano Prodi, Primer Ministro de Italia y Presidente de la Comisión Europea, a Mario Draghi, Presidente del BCE, Mario Monti, actual Primer Ministro de Italia merced a un golpe de Estado financiero, a Lucas Papademos, actual Primer Ministro de Grecia merced a un golpe de Estado financiero, etc., y, sin mencionar a otros cuyos nombre y apellidos le pondrían los pelos de las axilas de punta, son quienes estaban en el ajo cuando Grecia mintió en las cuentas, se metió en el euro y son quienes ahora están convirtiendo a Grecia en una parcela de Golmand Sachs, Lehman Brothers, la Trilateral, el Bielderberg y otros intereses muy interesados. Cosa esta de Lehman Brothers de la que es ex nuestro Ministro de Economía, el señor De Guindos, ése que decía que se ha hecho en España una reforma laboral estupenda…, aunque no dijo para quién. Ya lo sabemos, sin embargo, aunque no lo diga.

Lo mismo que la Trilateral de David Rockefeller, ese grupo de intereses dependiente de Bilderberg, que es donde están los muy grandes tiburones del planeta bajo estrellas flamígeras y de las otras de alguna punta más, y entre cuyos nombres propios de asistentes o miembros de ambos clubes, figuran, entre otros, algunos patrios, como los de Trinidad Giménez o Esperanza Aguirre, junto a los de Javier Solana, Ana Patricia Botín, Pedro Solbes, Abel Matutes, etc., y hasta el de Mario Vargas Llosa, siendo este último que fue propuesto para Ministro de Cultura por el actual gobierno del PP en España, aunque se ve que lo rechazó, no se dijo por qué, si bien quizás por esta condición tan suya está tan promovido y recibe tantos premios con una literatura tan chata. Todos estos nombres patrios, claro está, se encuentran arropados por nombres propios internacionales que por sí mismos da mieditis pronunciar, como el de Kissinger, Mcnamara, Cheney, Wolfowitz, Rockefeller, Albright, Brzezinski, etc., además de representantes de algunas empresas como Chase Manhattan Bank, Bank of America, Hewlett-Packard, Boeing, Mitshubishi, IBM, FIAT, Barclays Bank, Fuji Bank, Tyssen, Royal Dutch-Shell, BBVA, SCH Matsushita, Unilever, Sony, Toyota, General Electric, Mobil, Peugeot-Citroën, Exxon, Coca Cola, entre otras que me callo.

Naturalmente, estos clubes son encuentros que hacen algunos tipos para charlar un ratillo de sus cosas —buena gente a la que hay que proteger incluso con armadas, aviones de combate y baterías de misiles, porque no tienen nada que temer de los ciudadanos—, un poco como usted se junta con los amigos para tomar unas cañas o ver el partido de fútbol de sábado; o a lo mejor no, quién sabe, y tan vez ahí se encuentre la clave de las crisis, de las guerras, las primaveras árabes y el por qué lo público, cada vez más, se está convirtiendo en un bien privado… con dineros públicos. Cabe preguntarse, pues, si es que con los dineros de todos se están armando emporios privados que ponen a los ciudadanos, desde que se levantan hasta que se acuestan, en las manos e intereses de los tiburones, y lo de los planes de pensiones privados parecen confirmar que sí (a las pensiones públicas les quedan diez minutos), lo de los recortes de la Educación parecen decir que también (a la Educación pública le quedan cinco minutos), lo de los hospitales públicos manejados por intereses privados parecen reafirmarlo (a la sanidad pública le quedan dos minutos), lo de los desempleados en las manos de las ETT parecen corear que palabrita del Niño Jesús, y lo de que estemos desde el alba hasta el ocaso en manos de bancos o multinacionales privadas sólo cantan que yes verigüel fandango.

Así, a la vista de estos datos, y considerando que los medios mundiales más importantes de mas-media están en las manos de media docena de empresas, desde el cine a las televisiones, y todos ellos son miembros o socios de Trilaterales o Bielderberg, se entienda mejor lo de las privatizaciones, las ayudas a la Banca y todas esas “gestiones” que cuestan un ojo de la cara… a los ciudadanos. A usted, sin ir más lejos.

Puedes conocer toda la obra de Ángel Ruiz Cediel: Un autor que no escribe para todos (Sólo para los muy entendidos)
Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Rajoy, el francés Valls, Piqué y Cataluña

Los tres se ocuparon de ella

Leticia esclava de su imagen y aguijonazos electorales

“Con los reyes quienes gobiernan son las mujeres y con las reinas son los hombres los gobernantes” Duquesa de Borgoña

Cataluña a la deriva (y 3)

Entre lo emocional, caótico y ridículo

Hipatia, filósofa de Egipto

Es una mujer dedicada en cuerpo y alma al conocimiento y a la enseñanza

Hipnosis colectiva

La capaña representa uno de los capítulos más esperpénticos
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris