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Etiquetas:   Artículo opinión   Jóvenes   -   Sección:   Opinión

Hacer las maletas, única solución para la crisis

En los últimos años son muchos los jóvenes con titulaciones superiores los que abandonan nuestro país en busca de mejores alternativas laborales
Rubén Abad
@ar_ruben
jueves, 2 de febrero de 2012, 07:56 h (CET)
En España estamos regresando a la década de los 60. Y no, no es porque se avecine un nuevo ‘baby-boom’, ni volvamos a renacer como una potencia emergente del turismo de sol y playa demandado por nuestros vecinos europeos, ni siquiera se trata de que nuestros salarios sean cada vez más parecidos a los de esa época; si no porque nuestros jóvenes están volviendo a emigrar a marchas forzadas fuera de nuestra fronteras en busca de un futuro laboral más próspero y satisfactorio del que ofrece actualmente el territorio nacional.

Y es que los datos no nos pueden dejar indiferentes. En los últimos cuatro años, más de 300.000 españoles han abandonado nuestro país dejando atrás un cúmulo de insatisfacciones laborales y económicas que nunca llegaron a cumplir.

Este éxodo ha dejado una cifra total de más de 1,5 millones de españoles fuera de nuestras fronteras. De entre los que dejan atrás familia y amigos, destaca un nuevo perfil, el del joven emigrante sobradamente preparado, o lo que ya se conoce en términos económicos y sociales como la Generación JESP.

Esta es nuestra generación, la que nos ha tocado vivir: somos la generación con más estudios superiores hasta la fecha, nos hemos formado como nos indicaron, acudimos a la universidad como se nos aconsejó y esperábamos conseguir esos puestos de trabajo que en su día se nos prometieron a la altura de nuestros estudios. Oportunidades laborales que, en la mayoría de los casos, nunca llegaron y se ve complicado que lleguen.

Estos datos, sumados al parón en la llegada de inmigrantes a nuestro país, ha hecho que nuestra población se haya estancado. Y como dato clarificador, durante el último año fueron más las personas que abandonaron nuestro país de las que entraron, - más de 400.000 ciudadanos-. España pasa poco a poco de ser un país receptor de inmigrantes a ser una nación emisora de emigrantes a países en los que la situación económica es mejor que la nuestra.

Con todos estos datos está claro que se agotan las alterativas para salir de la crisis, y una de ellas cada vez coge más fuerza: hacer las maletas e irse de España.
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