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Etiquetas:   Un día menos   -   Sección:   Opinión

Menos descuentos y más esperanzas

Juan Antonio Hurtado
Redacción
miércoles, 4 de mayo de 2005, 22:59 h (CET)
Cuando me dirijo hacia la cafetería del trabajo, veo amontonado muchos folios sobre la mesa a la que me dirigía, allí podía ver un anuncio de CC.OO. y entonces es cuando al acabar de leer el anuncio me di cuenta del número de personas engañadas que creen que todo puede ir mejor.

El anuncio exponía una serie de ventajas para los afiliados al mencionado sindicato, entre ellas podíamos encontrar descuentos en agencias de viaje, descuentos en actividades culturales, ópticas, restaurantes, tiendas, cine y teatro. Es decir que el sindicato que es el organismo que ayuda al trabajador para favorecer y mejorar sus intereses, los cuales son totalmente los opuestos del Estado, que es el sindicato el que consciente o inconscientemente el que ayuda y favorece los intereses del Estado. Tengo la duda de creer a ciencia cierta que algunos y la mayoría de los sindicatos españoles no hacen bien el trabajo que deberían empeñar. Estos sindicatos proponen ocio al trabajador, el ocio es el que obnubila y esconde los problemas tras las nubes grises que asolan el día a día de la sociedad, el ocio es el que sustituye las inquietudes que deberíamos de tener todos, inquietudes sociales, inquietudes por mejorar la sociedad, inquietudes por luchar por lo que el pueblo se merece. El ocio nos permite vivir en un mundo paralelo al real, un mundo real en el que cada día mueren y mueren personas por culpa del hambre, enfermedad o simplemente la carencia de un puesto de trabajo y las irremediables consecuencias que genera, nos engañan y manipulan y nos regalan cosas que no necesitamos, y lo peor es que nos lo hacen ver como si nos hicieran un regalo. El sindicato lo que tiene que hacer es luchar hasta el final y no conseguir treguas gustosas económicamente para las personas que conforman la cúpula del poder jerarquizado del propio sindicato. Muchas subvenciones reciben estos sindicatos, para acallar la voz y para pactar con el Estado, es el Estado el que da de comer al Sindicato, ¿Cómo podemos entender entonces que podrá el sindicato luchar contra la mano que le da de comer? Cualquier persona con un poco sentido común podría entender que aquí pasa algo raro.

Si hablásemos de sindicalismo en España, tendríamos que rememorarnos al siglo XIX, aunque si mencionáramos como yo lo hago y hablásemos del “verdadero sindicalismo”, podríamos rememorarnos mejor a 1910, cuando en Barcelona se crea la Confederación nacional del Trabajador, mejor conocida como CNT. La CNT es el único y actual sindicato verdaderamente sindicalista, es un sindicato que no esta jerarquizado, se auto sustenta, no percibe ayudas del Estado, al que se le debe 65.000 millones de las antiguas pesetas debido a su patrimonio Histórico, edificios que le fueron quitados y donados posteriormente a sindicatos como UGT, por apoyar al gobierno. La CNT ha sido perjudicada a conciencia, porque sabían que su millón de afiliados podían hacer tambalear los pilares del Estado. Ellos precisamente no regalaban vales de descuentos para el Corte Ingles, ni regalaban billetes para la Costa del Sol.

Esta claro que el gobierno ha jugado sus cartas, y actualmente controla los sindicatos, las personas que conforman la sociedad actual esta llena de lujos, y están bien callados y adormecidos, vivimos mejor hoy en día y por eso es arriesgado jugarte todo lo conseguido para poder intentar conseguir la felicidad para todos, para todas esas personas que no tienen casa y que podemos ver en las salida de los metros pidiendo dinero para poder comer. Dejen de ofrecer viajes y entradas de cine, y empiecen a hacer memoria histórica y cambien su camino, empiecen a luchar por mejorare la situación laboral y que todos y digo todos podamos disfrutar del enorme esfuerzo que en la década de los años 30 con sangre sudor y lagrimas tuvieron que hacer para que hoy en día todos estemos mejor. Aunque hay algunos que todavía tienen que mejorar más.

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