En este año que acaba se han roto muchas cosas: el PSOE, la
foto de la Familia Real, la Soberanía Popular, el Estado de Bienestar y la
confianza de la ciudadanía en sus instituciones. Los límites tolerables del
desamparo se han revasado y la piel de la protección social cada día se hace más
fina.
En este año que acaba, a su vez, el sistema financiero y las
grandes fortunas han consolidado sus beneficios y patrimonios en niveles históricos.
En Europa, los líderes políticos van siendo sustituidos, sin concurso público,
por tecnócratas provenientes de las mismas corporaciones que han provocado la
crisis. Goldman Sachs, Lehman Brothers y el BCE –gran lobby de la banca
privada- se están haciendo con el poder de los gobiernos europeos sin pasar por
las urnas.
Esl sistema financiero ha dado un golpe de Estado a los países
que componen la Unión Europea. En Islandia a los golpistas se les ha metido en
la cárcel. En la UE, se les recompensa con una cartera en los consejos de
ministros. Frente a tamaña tropelía, la inerme voz de los indignados. Mal
vamos, pero aún iremos peor si los indignacos no acabamos con el gobierno de
los indignos. En nuestras manos está que el 2012 sea el primer año de la Era
Bilderberg o el año de la Revolución Ciudadana Europea.
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