Sus paucus como ella los bautiza, fruto de su último libro, son breves poemas que a ver por qué se tendrían que llamar haikus, si no lo son, porque ella no es japonesa ni en sueños reales o imaginarios, aunque nos unamos a su humor creador y por qué se habrían de llamar breverías o antiguas greguerías si tampoco lo son, porque ella en sus mensajes no es ni breve ni leve, sino profunda y actual como una niña, como una amiguita de Pocoyo, con toda la importancia de la mujer poeta, Ana Moyano es la Pocoella de la poesía manchega en estos paucos ahora luminosos, ahora oscurecidos, ahora recreados en sus propias vivencias o de su propio mundo y de la sociedad.
Sus versos suenan a violines, porque sí, porque a veces el arte no puede ser separado en sus diversos sonidos, los poemas suenan bien y se aúnan con la música, y si nos imaginamos a Ana Moyano escribiendo o interpretando, seguros estamos que siempre va a tener la música al lado de la poesía.
Indivisible Ana, audible, extrapolable, grande como nadie y pequeña alzando su voz, también como nadie.
La luz de los paucus llegan a los niños para hacerlos ángeles y para denunciar la profanación en el maltrato, que de todo hay en la viña del señor. “Un nuevo año/ es una pila de días/ y una incógnita. ¿Qué me traerá?/ ¡Sabré yo dar! Así es generosa con estos pocos paucus o muchos pero que nos saben a poco en este juego de palabras que nos ofrece la incombustible Ana.
En lo oscuro de los versos mínimos está la vulgaridad, la prepotencia, la amargura, el odio, la frivolidad, el terrorismo, la corrupción, vean si no: “La corrupción/ es la miseria/ disfrazada de señor./ Un ser corrupto/ no ve las estrellas/ ni le regala su perfume/ una flor. “
Ana es lo mínimo y lo máximo al mismo tiempo quien diría que escriba cosas como esta: “Soy pobre/ en generosidad. / No sé agradecer;/ no veo lo que tengo/ y siempre protesto, protesto…” pero luego lo piensa mejor y afirma: “?Pobre yo?, imposible!,/ porque vivo en la realidad/ de una existencia/ que me regala/ el arte, la ciencia/ y la paz interior.”
El libro, publicado por el Grupo Literario Guadiana de Ciudad Real, apela a lo autentico, aunque al parecer carezca de importancia. A veces lo menos es más y viceversa, tan sólo dependerá de nuestra escala de valores y la escala por donde se pasea Ana Moyano es grande y elevadamente humana y espiritual. Paucus paucissimus.