Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   El Consueta   -   Sección:   Opinión

Jaque al lehendakari

Félix Población
Redacción
martes, 19 de abril de 2005, 22:53 h (CET)
No ocurrió lo mejor que podía suceder, pero casi. Las elecciones del domingo supusieron una derrota en toda regla del Plan Ibarreche, no sólo por la sustanciosa pérdida de votos del Partido Nacionalista sino por el alto índice de abstención registrado: uno de cada tres vascos no acudió a las urnas. Esto, habida cuenta el carácter plebiscitario que quiso dar a la convocatoria el fibroso lehendakari, también puede suponer una respuesta de rechazo a sus excesos soberanistas. Acaso entre los suyos se haya dado un porcentaje de electores capaz de eximirse como indicio reprobatorio antes que votar a otra alternativa no nacionalista. Por muy desmedidos que sean los afanes independentistas de un sector del PNV, la sigla comunista de EHEK no cabe en su horizonte conservador.

La lista blanca de Batasuna obtuvo más apoyo del esperado, cierto, pero no mucho más del que le asegura una nutrida fidelidad militante durante decenios, con probada y experimentada capacidad de movilización. A su favor ha jugado, además, toda la propaganda gratuita recibida a costa de su problemática legalización. Ahora, con nueve diputados, hay quien piensa que el futuro de EHEK puede ser el mismo de Batasuna si en sus postulados no cabe una condena expresa del terrorismo. De no darse esa formulación, se repetiría la credencial de ilegalidad contra el Partido Comunista de las Tierras Vascas y al PNV no le cabría otra posibilidad que la de pactar con el Partido Socialista de Euskadi para la formación del nuevo gobierno autónomo.

Sería lo más positivo que podría ocurrir en el País Vasco tras los elocuentes resultados de los recientes comicios. Después de una campaña electoral con ETA ausente, la ciudadanía supo dar la medida más cabal de una sociedad pluralista, acaso con más libertad y menos aprensión que en ocasiones precedentes. Lo que se merece esa sociedad ahora es que los políticos la representen y acrediten con los valores de la paz y la palabra, aglutinadores esenciales de la convivencia frente a la secesión.

Noticias relacionadas

Patriotismo vs. pasotismo

“Cuando la patria está en peligro no hay derechos para nadie, sino sólo deberes” E. von Wildenbruch

La retirada de Trump del acuerdo sobre cambio climático y el movimiento social que desencadenó

Falta de educación

El respeto, la educación y los buenos modales se están perdiendo en los adolescentes

El nefasto cuento de la lechera del separatismo catalán

“Es lastimoso que seamos seducidos por nuestras propias bufonadas e invenciones” M.E de Montaigne

Sin retorno

a locura melancólica no tiene sentido; pero el reto del progreso no admite enajenaciones
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris