Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   -   Sección:   Opinión

Y la montaña parió un ratón…

Al Partido Popular le venía muy bien poder comunicar aquello de “o nosotros, o el caos” y a Podemos le venía muy bien que le demonizasen
Iria Bouzas Álvarez
@iriagal
miércoles, 19 de julio de 2017, 07:47 h (CET)
Casi cuatro años desde la fundación de Podemos y por lo que leo en las noticias parece que ni todavía se han abierto los mares ni, como temían Asterix y Obelix, el cielo se esté cayendo sobre nosotros.

Si estas insoportables olas de calor que venimos padeciendo son culpa de la formación morada y no del cambio climático, eso ya lo discuten ustedes con un meteorólogo cualificado porque cuestiones tan complejas, a mí, se me escapan.

¡Cuatro años!....Me están entrando unas ganas locas de poner un punto y aparte, dejar por hoy la política y ponerme a reflexionar sobre lo rápido que pasa el tiempo cuando dejas de ser joven, pero trataré de refrenar mi ataque de nostalgia vital y seguiré con lo que estaba intentando contarles.

Servidora fue la primera que cuando irrumpió Podemos entró en modo pánico. El machacón mensaje de que venían unos comunistas enajenados a reventarnos el país terminó calando entre la mayoría y por una vez y sin que sirva de precedente, me incluyo dentro de una mayoría de algo.

Ahora es evidente, que a un más que agotado Partido Popular le venía muy bien poder comunicar aquello de “o nosotros, o el caos” y a Podemos le venía muy bien que le demonizasen ya que, al fin y al cabo y por más politólogos que sean la mayoría de sus dirigentes, seguro que recordaban del cole la tercera ley de Newton que dice que toda fuerza ejercida provoca una reacción de igual magnitud en sentido contrario…¡Y vaya que si la provocó!

Pero todo eso es evidente ahora, en aquel momento, al menos para mí, no lo era tanto. Entre tertulias, programas, mítines y diversiones políticas varias, el sistema de partidos hizo un poco de espacio y acomodó en su seno a dos nuevas formaciones.

Cuatro años después yo sigo esperando el cataclismo.

Sigue sin terminar de gustarme Podemos. No me gustan sus enfados. No me gusta su agresividad. No me gusta que sean incapaces de asumir que se les cuestionen sus acciones sin que te aparezcan en las redes sociales decenas de seguidores enfurecidos desesperados por denostarte como ser humano.

¡Amigos! La crítica es parte del proceso de crecimiento. En serio, cuando se acostumbren a aceptarlas como parte de la existencia política, ¡Vivirán mejor y más felices!

En resumen, sigo sin saber qué modelo de país proponen. En ocasiones tocan una música que me seduce, la melodía que habla de proteger a los pobres, los débiles y los vulnerables. Pero cuando siento que los pies se me empiezan a mover solos marcando el compás, desafinan otra vez con el odio y el enfrentamiento y sólo siento ganas de cambiar la emisora en la radio. En estos días han estado reunidos Podemos y PSOE para llegar a acuerdos. Y aunque yo tenga ya muchos años de esos que se me han pasado casi sin darme cuenta, de oído todavía sigo estando bastante fina. Y lo único que he escuchado en las comparecencias posteriores ha sido la palabra “comisión”.

Así que desde esta semana sumo una cosa más al catálogo de incógnitas que tengo sobre Podemos. Exactamente, ¿Cómo se transforma el mundo, la sociedad o el país desde una comisión?

Escuchando la rueda de prensa y oyendo una y otra vez esa palabra, “comisión”, no paraba de venírseme a la cabeza aquella fábula de Esopo, “El parto de los montes” en la que los hombres veían asustados como los montes anuncian mediante signos terroríficos que iban a dar a luz para finalmente terminar pariendo un diminuto ratón.

Veremos...
Comentarios
Minion 19/jul/17    10:17 h.
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Velocidad de la alegría

Necesitamos agilidad mental para el cultivo y disfrute de la alegría crítica y constructiva

En busca del bien común

D. Martínez, Burgos

La Diagonal, inutilizable

M. Llopis, Barcelona

Su misión somos todos

P. Piqueras, Girona

Problemática implantación del Artículo 155

J. Cruz, Málaga
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris