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Moruchada de matadero
Ignacio de Cossío
La bonita corrida de Cuadri no pasó del escaparate. ¡Qué petardo de corrida! Ni la disposición y la decisión de un Curro Díaz con el peor lote de la tarde, levantaron nuestro sopor. El primer Barrabás no aceptó ni un pase y el segundo, pese al buen par de Alberto Solé, jamás cedió terreno por el pitón derecho. ¡Vaya corrida mirona y probona, parecía conocer el escenario del drama!
Con Leandro Marcos llegó incluso el susto de la cogida en el quinto malo. Y eso que le tocó lo mejor del encierro onubense. El segundo medio se dejó y Marcos le receta un comienzo muy torero a base de trincherazos apaulados combinados con largos de pecho y poco más. Pese a la debacle ganadera Leandro le costó echarle la muleta al hocico y bajar más la mano para torear de uno en uno.
Falto de valor también estuvo un frío y soso Sergio Aguilar, sombra de lo que fue el pasado año en este mismo coso ayer convertido en improvisado matadero. ¿Dónde estuvo la nobleza, la calidad y el motor? Esta seguro que gusta en el 7 y la tachan de interesante.
FICHA TÉCNICA:
Sevilla. Séptimo festejo de abono. Con dos tercios de entrada en tarde de bochorno se lidió una corrida de Cuadri bien presentada y vareada aunque mansa, complicada en los últimos tercios. Primero y cuarto peligrosos; segundo con raza y temperamento; tercero, quinto y sexto complicados en distinta graduación.
- Curro Díaz, de blanco y oro. Silencio y saludos desde el tercio.
- Leandro Marcos, de caña y azabache. Silencio y silencio con aviso.
- Sergio Aguilar, de azul y oro. Silencio y silencio.
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