Sin embargo este día festivo parece ser que está pasando a un segundo término por la influencia de una fiesta de importación: Halloween o Noche de Brujas que se celebra principalmente en Estados Unidos, Norte de México, y algunas provincias de Canadá en la noche del 31 de octubre.
Sea como fuere lo cierto es que, gastronómicamente, la fiesta de Todos los Santos se celebra en todos los hogares con los famosos Buñuelos, palabra que algunos afirman que proviene del latín bungo, bulbo. Aunque hay autores que aseguran que data del siglo XIII del término francés buigne que significa hinchazón (producida por un golpe). Otros opinan que el buñuelo es de origen sarraceno y que fue traído a Europa por los cruzados.
Lo cierto es que todas las pastelerías españolas ofrecen estos días los apetitosos buñuelos. Una interpretación personal y atrevida de estos dulces otoñales donde se fusionan sabores y texturas tradicionales y modernas son los que elabora el maestro pastelero José Fernández, quien ha ganado varias veces el Premio a Los Mejores Buñuelos de Madrid al frente de su establecimiento Nunos, en la madrileña calle de Narvaez: Buñuelos de Arroz con Leche al perfume de Cítricos para recordar Asturias; Buñuelos de Leche Frita a mi manera, con Canela y Chocolate del Madrid más castizo; Buñuelos de Tarta de Santiago, de la tierra del Apóstol; Buñuelos de Crema Catalana con Dulce de Leche, con los sabores más tradicionales de dos continentes; Buñuelos de Natillas con veteado de Cookies, para recordar tierras castellanas; Buñuelos de Pestiños con cremoso de PX, que nos llevan directamente a la soleada Andalucía; Buñuelos de Crema de Horchata de Levante, con su sabor mediterráneo; Buñuelos de Geleé de Rioja Crianza del 2008 con Crema de Queso, para los amantes del vino o los Buñuelos de Cuajada de Yogur, con todo el sabor de los lácteos del País Vasco. Muchas formas de disfrutar y de viajar con solo saborear estos buñuelos tradicionales y modernos a la vez.