|
Al final todos seremos okupas
El espíritu y la lucha reivindicativa y solidaria del 15-M no han muerto, como algunos vaticinaban y esperaban, este sábado se celebraron en las principales capitales de Europa y Estados Unidos manifestaciones multitudinarias formadas por gentes de todas las edades que, una vez más, salieron a la calle a gritarles a los políticos que no se sienten representados por una clase política que una vez ocupadas las poltronas olvida las promesas electorales y que está desmantelando con sus “recortes”, ellos les llaman “ajustes presupuestarios”, el precario estado de bienestar social que cada día es más necesario.
Siempre somos los de la base de la pirámide los que pagamos las consecuencias de los errores de quienes debían ser unos buenos gestores del bien común y que, en muchos casos, lo único que han gestionado bien ha sido su cuenta corriente. Como consecuencia de estas manifestaciones en Barcelona y Madrid han sido ocupados dos edificios vacíos para que puedan vivir en ellos familias que han sido desahuciadas y que han visto cómo de la noche a la mañana se quedaban sin un lugar donde vivir, mientras en las grandes ciudades se multiplican los pisos vacíos.
En Catalunya los alquileres están por las nubes
Les diré más, últimamente me siento mal, muy mal, veo con desagrado que los gobernantes creen que los ciudadanos sólo somos un trozo de carne, que no pensamos, y sólo estamos a su servicio cuando debía ser al revés. Estos días he estado mirando en Barcelona y otras ciudades catalanas el mercado de pisos de alquiler y estoy horrorizada porque los precios están por las nubes y es imposible hacer frente a los mismos a no ser que entren en casa dos sueldos o se sea director de banco o unos de esos ejecutivos agresivos de las Cajas de Ahorro que se han embolsado millones con sus prejubilaciones y despidos pactados mientras llevaban a la ruina a las instituciones que debían dirigir con buen y recto criterio. Navegando por Internet he visto ofertas de pisos de veinte metros cuadrados por 600 euros, o de 50 metros por 800 euros, y en más de una ocasión se trataba de pisos altos en fincas sin ascensor. Como ven todo un lujazo al alcance de muy pocos.
Los bancos se quedan los pisos que la gente no paga la hipoteca
Durante un tiempo los banco y las cajas de ahorro dieron toda clase de facilidades para conceder hipotecas para la adquisición de viviendas, ellos mismos tasaban los pisos y en la mayoría de ocasiones lo hacían por un valor superior al que realmente tenían, el boom del ladrillo hizo crecer los créditos hipotecarios como setas en un otoño lluvioso. Ahora que ha llegado la época de vacas flacas y muchas de aquellas personas a las que en su momento dieron toda clase de facilidades se han quedado sin trabajo y sin poder pagar la hipoteca las entidades bancarias ha acudido a la ley y se han quedado con los pisos y además los deudores además de quedarse sin vivienda y en la puñetera calle siguen manteniendo la deuda con el banco por lo que en lo que les resta de vida no levantarán cabeza económicamente, aquí la ley no admite, como en otros países europeos, que con la entrega del piso se cancele la deuda. Es cómo en los Casinos, siempre gana la banca. En estos momentos el parque de viviendas en manos de las oficinas bancarias es de miles de pisos vacíos y a pesar de que en sus balances les suponen pérdidas no los ponen a la venta porque éstas han disminuido considerablemente pero tampoco los sacan al mercado de alquiler. Ante la problemática de falta de viviendas accesibles el Gobierno, tanto estatal como los autonómicos, deberían establecer una normativa por la que estas viviendas propiedad de los bancos tuvieran que salir necesariamente en alquiler o bien crear un impuesto especial por tantas viviendas vacías y dedicar su importe a bienes sociales.
Los servicios sociales de Catalunya, no tienen pisos asequibles, ni en el Ayuntamiento de Barcelona ni en la Generalitat disponen de pisos para la gente que por sus ingresos no puede hacer frente a los onerosos alquileres que se piden. Hace unas semanas en la prensa se anunció a bombo y platillo que la Generalitat había entregado a Cáritas una treintena de pisos para que los gestionase, pero después de dos meses todavía no han podido hacerse cargo de los mismos ya que algunos necesitan una mano de pintura y algo más para poder ser entregados.
Así que al paso que vamos al final todos tendremos que hacernos okupas, todos no ya que no creo que los políticos, la familia real y los banqueros tengan problema alguno de vivienda. La Constitución afirma que “todo español tiene derecho a una vivienda digna” pero desde que se aprobó en 1978 muchos de sus artículos, especialmente los que se refieren a los derechos de los ciudadanos, son papel mojando. Ya lo ven una Constitución que a los ciudadanos de a pie no nos sirve para nada.
|