Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Banca   Popular  

Rebajas en las sombras

Lo más siniestro es que todo esto se lleva a cabo en reuniones opacas, cuanto menos misteriosas.
Francisco Collado Campana
@fcolladocampana
miércoles, 21 de junio de 2017, 00:00 h (CET)
Es paradójico que el Banco Popular, comprado hace unas semanas al precio de un euro, por el Santander tenga este nombre. No es que esta entidad financiera haya sido la más “popular” en términos de “populus” o referirse al “pueblo”. Al contrario. Sin embargo, si es inquietante observar cómo es la forma en que se ha planteado su adquisición por parte de las élites financieras cántabras, las principales de España y unas de las más potentes a nivel europeo.

Como se sabe, hubo una víspera. Y nos referimos a la reunión del Club Bilderberg en la que Ana Botín, cabeza de Santander, y Luis de Guindos, Ministro de Economía. Este encuentro idílico entre poder financiero y poder político tuvo lugar en un hotel en Virginia a miles de kilómetros de las fronteras españolas. Asumiendo que tendría que preparar un saneamiento de 7.000 millones de euros, se dispusieron los preparativos para que el Leviatán -el auténtico Leviatán- absorbiera a la banca del Opus Dei. Lo cual ha demostrado la calidad de nuestra democracia y la capacidad de subyugación del Estado sobre las corporaciones transnacionales. Ninguno.

Lo más siniestro es que todo esto se lleva a cabo en reuniones opacas, cuanto menos misteriosas. De instituciones que tienen una agenda propia más allá de la de los Estados y que pueden influir en los mismos. Como ha demostrado recientemente un intrépido sociólogo y periodista, Andrés Villena, en su libro ¿Cómo se gobierna España? (Editorial Comares) las élites ministeriales son ante todo representativas de grupos de intereses con nombres y apellidos. Lo cual nos lleva a preguntarnos hasta que punto nuestros ministros son representantes de los ciudadanos o delegados de deidades superiores.
Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Ante el violento radicalismo catalán

“Hagamos valer el Estado de Derecho en Cataluña”

Protestas pacíficas sin violencia ¿a quién miente, señor Torra?

“Es más fácil engañar a la gente, que convencerlos de que han sido engañados” Mark Twain

Hazme el favor de subir la apuesta

Lo veo y subo a "Tifón Fuerza 7 constitucionalista"

Tsunamis

El mundo climático está revuelto, las adolescentes gritan a los dirigentes del mundo lo que deben hacer

Esto se nos va de las manos

Sánchez ‘Cum Fraude’ ha heredado todo lo malo de Rodríguez Zapatero, ocupándose y preocupándose de cuestiones que poco o nada interesan a los españoles, sobre todo de cara al futuro
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris