Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Ser o no ser   -   Sección:   Opinión

El perdón de Carlos

Manuel Alcántara
Redacción
sábado, 2 de abril de 2005, 22:05 h (CET)
Según un destacado hechicero de la Iglesia inglesa, el Príncipe de Gales debe disculparse ante el ex marido de su prometida, Camila Parker-Bowles, por haber mantenido largas y felices relaciones con ella cuando aún estaba casada. El heredero de la Corona está obligado a pedir perdón ya que, según algunos, el perdón modifica el pasado y, según otros, no le costará demasiado trabajo, ya que tiene mucha costumbre de pedir algo. Según el importante obispo, Carlos de Inglaterra tiene la obligación moral de «reparar sus ofensas».

Es quizá una buena manera de arreglar las cosas. No le iba a recomendar el consumado obispo al brigadier Andrew Parker que se pintara los cuernos con purpurina. Es mucho más satisfactorio, después de haber tenido dos hijos con Camila, que se le dé la satisfacción de presentarle disculpas. Lo que no se sabe es cómo éste las recibirá. Hay personas que las admiten y otras que las rechazan. Nadie sabe cómo es el honor de este brigadier, pero ya hay mucha gente que sabe que el honor de cualquier persona no se debe depositar de forma exclusiva en la entrepierna de su señora. Además, ya nos explicaron que al honor, como al tambor, se le pone un parche y suena mejor.

La boda está al caer. Radiante y color crema irá la novia y su alegría no se verá afectada por el hecho de que su nuevo marido, en la misa posterior a la ceremonia civil, haya debido incluir unas cuantas oraciones de penitencia por su adulterio. Se supone que serán tan breves como eficaces. Posteriormente, la feliz pareja partirá para Escocia en luna de miel y el heredero del Trono y la futura duquesa de Cornualles, palabra que pronunciada tal como se lee, resulta evocadora, verán cumplidos sus sueños. Es el final de una difícil historia de amor, pero ahora podrán ser felices y comer perdices mientras la monarquía inglesa deglute todo lo que le echen.

Noticias relacionadas

La conciencia, un instrumento muy útil para la vida

Cuando el ser humano fallece, la energía que ha estado emitiendo no se destruye

Maduro, Sánchez y el desmadre separatista

“Sé consciente de la diferencia entre análisis amigable y crítica destructiva. Observa si el propósito de tus palabras es ayudar, desahogarte o hacer daño” Napoleón Hill

Arte sacro

El arte sacro sirve para neutralizar la gravedad de la idolatría

La amenaza de una proposición de ley

La ideología de género es un ataque a nuestras mismas raíces

Campaña independentista en Cataluña

Ya ha comenzado el pasado jueves la campaña por el sí a la independencia
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris