|
La gasolinera
“José Blanco debería dar la cara y explicar qué hace un ministro de Fomento reuniéndose con empresarios en tan extraños lugares”
“Si te portas bien conmigo, yo me portaré bien contigo”. Es la frase que, según habría declarado en sede judicial el empresario Jorge Dorribo, habría pronunciado el actual ministro portavoz y ministro de Fomento del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, José Blanco. Y la habría pronunciado en un contexto cuanto menos extraño: dentro de su coche oficial, que se encontraba aparcado en una gasolinera, lugar elegido por el político para verse con el empresario. Algo que a Elena Valenciano, cada vez que habla sube el pan, le parece de lo más normal. 400.000 euros habría declarado Dorribo ante la Juez haber dado a José Blanco (a través de su primo Manuel Bran). 200.000 y 350.000 euros habrían ido a parar al bolsillo de los a día de hoy de todos sus cargos dimitidos Pablo Cobián (PP) y Fernando Blanco (BNG). El 3% multiplicado por cuatro.
El empresario en cuestión, acusado de soborno, estuvo unos meses en prisión, como se encargan de repetir una vez tras otra los anonadados portavoces socialistas, quienes antaño se solazaban con grabaciones de dudosa legalidad de otros presuntos delincuentes. Lo mismo que hacían sus voceros mediáticos, a los que, después de perseguir con saña a Francisco Camps por dos trajes, mira que han intentado que fueran cuatro, les toca ahora hacer un papelón que sólo alguien con muy poca vergüenza sería capaz de hacer. ¡Cómo se nota que esta vez no son ellos quienes tienen el sumario secreto!
Extraños resultan los robos, al parecer ejecutados por verdaderos profesionales, que fuentes policiales relacionan con el CNI, que han tenido como víctimas a un asesor fiscal del señor Dorribo así como a un administrador concursal. De sus despachos, oh casualidad, sólo ha sido sustraída documentación relacionada con el acusador de José Blanco. Curiosas resultan también las informaciones que apuntan a la presencia de agentes de los servicios de inteligencia en Lugo, acaso para investigar a Su Señoría. ¿Creen ustedes en las casualidades? Yo no.
Sea como fuere y teniendo en cuenta la presunción de inocencia de todos los españoles, sean del PP, del PSOE, o de ninguno, José Blanco, quien ya es cadáver político, debería dar la cara y explicar qué hace un ministro de Fomento, quien anda embarcado en estos momentos en una extraña y rápida privatización de AENA que el PP ya ha exigido sea paralizada, reuniéndose con empresarios en tan extraños lugares. Porque la consabida monserga que nos ha largado desde Luxemburgo de que la culpa es del PP no cuela. Otro que debería salir a la palestra y contarnos si va a llevar al ministro bajo sospecha en las listas electorales es la joven promesa y candidato a la presidencia del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba. A éste el escándalo de la gasolinera, junto con el belicismo de última hora de ZP y los pésimos datos del paro, le ha destrozado la campaña.
No cuelan tampoco las amenazas de querella, que José Blanco debería saber carecen de toda viabilidad jurídica por cuanto estamos hablando de una declaración judicial que se encuentra bajo secreto de sumario y una imputación que no será técnicamente calumniosa mientras el procedimiento siga abierto. Que denuncie la ilegal filtración del sumario.
¿O es que no se atreve no vaya a resultar, quién sabe, que estemos ante fuego amigo en clave sucesoria?
|