Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Políticamente incorrecta   -   Sección:   Opinión

¿Extrema derecha en España?

Almudena Negro
Almudena Negro
@almudenanegro
sábado, 26 de marzo de 2005, 00:00 h (CET)
Leía yo el pasado lunes en “El País” que está resucitando la extrema derecha en nuestra Nación. Todo ello aderezado con un artículo de un tal señor Barbería titulado “La extrema derecha existe”. Artículo alucinante y estrambótico, lleno de tópicos y falacias que viene a contarnos algo así cómo que la extrema derecha duerme en el PP. Y que, cuales zombies de la época de la URSS, sólo están esperando que se produzca una llamada para activar su chip ultra y lanzarse al ruedo político, rompiendo el PP y lanzando un partido de extrema derecha. Y dicho partido sería apoyado por una emisora y sus comunicadores. (ya se imaginan… los liberales que sí estuvieron en contra del franquismo en su juventud ahora sufrirán un ataque de “ultraderechitis” y se dedicarán a apoyar “Le Penes”…).

Hace ya tiempo (después de las generales) apareció en escena un “nuevo” partido llamado Alternativa Española. Su lema es “por una derecha que defienda la vida, familia las raíces cristianas y España”. Todo esto muy atractivo, hasta que se descubre el pastel: es el viejo partido de Blas Piñar, el de toda la vida, con lavado de imagen y cara incluidos. Aún queda por desentrañar quién está detrás de la financiación de este partido. Los peor pensados vemos detrás de este partido la mano del PSOE. Pero son sólo impresiones. ¿O no?

Se equivocan, en mi opinión, todos estos analistas electorales del PSOE. El masón y socialista francés Mitterrand fue el padre de la criatura llamada Le Pen en Francia. Fue apoyado (como Mitterrand reconoce) por los socialistas, con la idea de romper el centro-derecha de Chirac, para tratar de consolidar a los socialistas en el Gobierno y que el centro-derecha se hundiera. Y es cierto que a muy corto plazo les funcionó. Empero, a día de hoy, el partido lepenista se nutre de votantes de barrios obreros: sectores de la izquierda desencantados. Son los viejos trotskistas/marxistas y parte de los socialistas. Chirac volvió al poder en Francia.

Así pues, en Francia fracasó la estrategia electoral de los socialistas, al tiempo que consolidaban a un partido ultra y dañaban con ello muy gravemente los cimientos de la República francesa y su democracia. ¿Se imaginan que gana Le Pen? Ya ha estuvo a punto de suceder. Es el riesgo con el que no contaron los socialistas franceses.

Pues aquí en España hay quien quiere reeditar esta estrategia. El PSOE sabe que parte de los votos logrados el 14 de marzo lo fueron gracias a la manipulación mediática de los terribles atentados del 11 de marzo. Saben que un 20% de votantes fueron los denominados “abstencionistas técnicos”. O sea, esos que nunca van a votar. Y que no repetirán. Las encuestas que van apareciendo también dejan claro que el PP no está perdiendo un solo voto, mientras el gobierno de ZP lentamente va mostrando un desgaste en las encuestas. La estrategia de destrucción del PP está fracasando, al tiempo que se va neutralizando el Frente anti-PP que la izquierda promovió entre los años 2002-2004. Así pues, algunos creen haber encontrado la panacea para perpetuarse en el poder: crear una extrema derecha en España y así romper el PP al tiempo que consiguen el millón de votos de IU (esto último gracias a la estulticia congénita del médico de La Habana).

Pero esta estrategia está condenada al fracaso por varios motivos. Quizá el más importante sea que en Francia todos los partidos (si Sarkozy no lo remedia) son intervencionistas, antiliberales y antiamericanos. El centro-derecha incluido. Sin embargo, en España, el centro-derecha democrático que representa el PP es liberal. Y nada más alejado de un liberal que un partido intervencionista de ultraderecha. Es cierto que se está continuamente provocando al electorado del PP, que es media España. Pero también es cierto que ello provoca unión en torno a dicho partido. Son muy pocos (imperceptibles prácticamente) los que dejarían de votar al PP para votar a un partido ultra. Los votantes del PP (aunque esto lo niegue la izquierda, siempre empeñada en adaptar sus tópicos a la realidad, falseándola, como buenos dogmáticos que son) sienten el mismo rechazo por los extremismos de izquierdas que por los de derechas. Así pues, la sangría que en el PSOE creen sería masiva, sería apenas imperceptible en términos electorales.

Pero ¿no podría esta extrema derecha conseguir sus votos, como en Francia, en feudos socialistas? Es posible que en dichos lugares, básicamente Andalucía y Extremadura y, quizás, Cataluña (con su régimen derrumbándose a mayor velocidad que el Carmelo), sí sea posible la aparición de una extrema derecha. En estas comunidades –donde el analfabetismo funcional supera el 30%- hay instalado un Régimen de Gobierno que lleva durando 25 años. Y son muchos los desencantados que votan al PSOE por inercia y por miedo al cambio. Pero que no les gustan las políticas de ZP, simplemente porque no se corresponden con su forma de pensar.

Un nuevo líder populista, que defienda los valores tradicionales (y más ahora que parece ser que hay quien quiere prohibir el Rocío o la Semana Santa) podría encontrar su espacio (ahí tienen al GIL en Andalucía). Así pues, podría ser que la extrema derecha, como en Francia, subiera a costa de los desencantados socialistas.

Pero nuestros socialistas se han empeñado en transformar la realidad y creerse sus propios tópicos, con los que bombardean a la población a través de sus medios de comunicación. No son casualidad (¡qué de casualidades se dan últimamente en España! ¿se han fijado?) los ataques por parte del Gobierno a los católicos y a la media España que representan los votantes del PP. No es casual la retirada de la ya famosa estatua de Franco (hasta que la retiraron la mayoría ni sabía que existía…). No es casual el guerracivilismo del "todo a cien" que destilan personajes como ZP o Peces Barba.

Se trata de provocar hasta límites insospechados a la derecha, para conseguir, así, su radicalización. Pero yerran. A la derecha le importa más bien poco que quiten una ó tres estatuas. Yerran porque no conocen a la derecha. Creen que la derecha sigue siendo la misma de épocas pretéritas; épocas en las que ellos mismos viven. Es lo de la paja en el ojo ajeno… sumado a la utopía siempre presente en las izquierdas.

Además no se dan cuenta que ya existe la extrema derecha en España: ahí tienen al PNV, de derechas, nacionalista, católico (Dios y Leyes Viejas), xenófobo y racista. O la nacional-socialista ERC.

Sin embargo, esta estrategia es peligrosísima para España y desde luego, no es propia de ningún partido que vele por los intereses generales de la Nación. Igual que, según “El País”, Rubalcaba meditaba sobre la conveniencia o no de ilegalizar las “listas blancas” de los terroristas de ETA, en función de los réditos electorales, ahora se trata de crear artificialmente una ultraderecha en España. Es lo que se llama “visión de Estado socialista”.

Lo que nos faltaba. Súmenle a nuestra débil y joven democracia, con un Gobierno radicalizado y sectario, que vive permanentemente instalado en 1934, y los nacionalismos que tratan de destruir nuestra Nación, a un populista “flower-power” de extrema derecha. Con uno nos basta y nos sobra. ¿No creen?

Noticias relacionadas

¡Cuidado con Sáez de Santamaría! Sería el mayor error elegirla

Ella ha sido, sin duda, parte importante de las causas del fracaso del PP en el tema catalán

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XIII)

"Los trapos sucios se lavan en casa", se repite mucho en el Opus Dei, en referencia a todas estas desgracias

Corresponsabilidad

Amar al prójimo como a uno mismo es la máxima expresión de corresponsabilidad

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XII)

A ellos (a los miembros del Opus Dei) no se les "ofrece", sino que se les obliga a tener esa dirección espiritual

La ministra de Justicia cree en milagros

¿Novata o inexperta?
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris