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Matrimonio y salud
A una esposa que anima y apoya a su marido, a menudo no se le reconoce su abnegada contribución en la estabilidad del matrimonio
“Un matrimonio feliz puede ayudar a los hombres (varones) a vivir más tiempo, a una vida más saludable rebajando el riesgo de una embolia. La embolia es la segunda causa de muertes entre los australianos, después de los infartos, y una principal causa de incapacidades”. Según un estudio presentado este año en la Conferencia Internacional sobre la Embolia, “los hombres solteros y los que no tienen un matrimonio feliz tienen un 64% más de probabilidades de padecer una embolia fatal que los hombres felizmente casados”, dice Dominic Calden.
Uri Goldbourt pone en el mismo nivel de riesgo a los hombres que sufren una embolia que los que son diabéticos. Una embolia mata a las células cerebrales porque impide que reciban el oxigeno y nutrientes que necesitan para funcionar. Ello puede ser debido a alguna arteria bloqueada o un derrame en el cerebro. La tensión alta es el factor principal para que se produzca una embolia.
La causa puede ser una salud psicológica pobre que es la consecuencia de una prolongada infelicidad. El profesor Craig Anderson, director de la División de Salud Neurológica del Instituto George, dice: “Puede existir una relación neurobiológica: Cambios en la química de la sangre o del funcionamiento del sistema nervioso que hagan que la sangre sea más espesa y propensa a los coágulos, o el corazón inclinado a cambios de ritmo y a producir coágulos”. El profesor Anderson dice. “La explicación es el cambio de comportamiento. Si un hombre no es feliz tiende a no cuidarse. Las investigaciones dicen que los hombres casados se benefician del control de su salud y de su manera de vivir que ejercen sus esposas. Los hombres que viven solos tienen más peligros”.
El Dr. Tracy Fletan, psicólogo clínico, dice: “Una esposa que anima, que apoya, dispuesta a escuchar es un mecanismo importante que contribuye a rebajar el estrés. Cuando desaparece esta esposa, el hombre se queda sin el valioso apoyo”.Los beneficios que producen en la salud del marido el apoyo de las esposas debería movernos a preguntarnos sobre el origen del matrimonio.
Ello, indiscutiblemente nos lleva a la Biblia que es donde encontramos información sobre su origen. Cuando las Escrituras exponen la creación del hombre de manera global lo hace así: “Dios creó al hombre a su imagen, los creó a imagen de Dios: los creó macho y hembra” (Génesis 1:27). Cuando detalla la manera como se produjo su creación nos dice que el varón y la mujer no fueron creados simultáneamente: “Y dijo Dios: No es bueno que el hombre esté solo, le haré ayuda idónea para él” (Génesis2:18). La ciencia a tardado unos miles de años para descubrir que no es bueno que el hombre permanezca solo, que le falta una “ayuda idónea”. Adán dio nombre a cada ser viviente. Como vivía en un paraíso idílico los animales no era fieras peligrosas. Convivían juntos en buena armonía. , pero, “no es bueno que el hombre esté solo, le haré ayuda idónea para él”, dijo el Señor. Los animales lo podían suplir las necesidades psicológicas de Adán.
“Entonces el Señor Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que el Señor tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre” (Génesis 2:21,22). Ahora sí que el hombre tiene la ayuda idónea. Cuando Adán despertó del sueño profundo en que le hizo caer Dios, vio a su lado , sonriendo a la mujer que Dios había hecho de su costilla, y dijo: “Esto es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne, ésta será llamada mujer, porque del hombre fue tomada. Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre , y se unirá a su mujer, y serán una sola carne” (vv. 23,24).
El pecado trastornó la relación ideal existente entre Adán y Eva, simbolizada por el hecho de que “ambos estaban desnudos…y no se avergonzaban”.(v.25). Ahora, ser “una sola carne” es dificultoso. Además de la gracia divina es necesario el esfuerzo de los cónyuges para conservar la unidad, preservación que por cierto no está exenta de dificultades. Pero para la buena salud ambos deben esforzarse en mantener la unidad requerida.
Para que una sociedad funcione bien debe existir el sometimiento mutuo. Las personas deben buscar mutuamente el bien del otro. De esta manera no se generan tensiones innecesarias y la sociedad no se perjudica. La prepotencia es una mala compañía para salvaguardar la buena convivencia. El apóstol Pablo después de escribir: “Someteos unos a otros en el temor a Dios”, aplica este conducta general en el matrimonio (Efesios 5:21-33) para evitar que éste se convierta en una fuente de disturbios que afecten la buena convivencia que impide que los esposos puedan apoyarse mutuamente con el fin de rebajar el nivel de estrés que es el causante de los daños que afectan a la salud psíquica y física comentados
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