Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Políticamente incorrecto  

Contra la crisis

“En España basta con decir que algo es “en contra de los ricos” (o sea, contra Alfredo y su banda) y la envidia, pecado nacional, lo justifica”
Almudena Negro
@almudenanegro
viernes, 16 de septiembre de 2011, 06:52 h (CET)
El panorama es desolador: mientras que los pensionistas y funcionarios griegos podrían recoger en octubre en forma de impago de sus prestaciones por parte del Estado el resultado de las algaradas callejeras de los indignados así como de una clase política dedicada a mirarse el ombligo, en España no escarmentamos ni en piel ajena.

Y es que la situación de nuestro país, con varias Comunidades Autónomas al borde de la quiebra, Fitch amenazando con otra rebaja del rating y el FMI avisando de un posible y carísimo default, no es mejor que la del país heleno. Podría llegar el momento en que no sólo sean los farmacéuticos de Castilla-La Mancha quienes dejen de recibir el dinero que por los servicios prestados les corresponde. En Cataluña, entre llamadas al desacato judicial, se cierran plantas enteras de hospitales mientras se mantienen abiertas embajadas catalanas. En Andalucía señoritos de IU y PSOE cobraban dietas de la diputación de Granada hasta por acudir a procesiones. Y los sindicatos, empezando por los de la enseñanza que callan cuando se decide que los chicos pasen de curso con cuatro suspensos, en la calle en contra de unos mínimos recortes que podrían evitar el gran recorte final, que es el de sus nóminas. También están en contra de los parches aprobados por el gobierno en materia laboral, que bien poco solucionarán.

Así no vamos a ninguna parte. Necesitamos políticos serios y rigurosos que dejen de mirarse el ombligo y de legislar en función de conveniencias electorales. Políticos que nos digan de una vez la verdad. Esa verdad que Manuel Pizarro se atrevió a decir ante Pedro Solbes y a quien la mayoría de españolitos prefirió no creer. He ahí la clave. ¿Por qué Rodríguez Zapatero se permite el lujo, con la que está cayendo, de entonar un canto a la vagancia –lo de las nubes y la hamaca- sin que nada suceda? Porque sabe que son muchos los españoles que todo lo aguantan. Como aguantaron en 2008 esa mentira grosera e insoportable del pleno empleo que prometían desde el PSOE. 5 millones de parados son el resultado. Y subiendo. ¿Por qué José Blanco y Alfredo Pérez Rubalcaba se permiten especular e inventar acerca de cuantas serán las víctimas del impuesto confiscatorio sobre el patrimonio que por decreto pretenden inconstitucionalmente reimplantar? Porque saben que en España basta con decir que algo es “en contra de los ricos” (o sea, contra Alfredo y su banda) y la envidia, pecado nacional, lo justifica. Sí, señores, los votantes deben de empezar a reconocer la parte alícuota de responsabilidad que del desastre les corresponde. Responsabilidad enorme en el caso de 11 millones que eligieron el modelo propuesto por Pedro Solbes y Rodríguez Zapatero. Ese modelo cuyos frutos ahora recogemos.

Mientras esto no suceda, pocos serán los cambios que se podrán acometer. Gobierne quien gobierne. Los españoles debemos de asumir que la pésima gestión de los gobiernos de Rodríguez Zapatero, unidos a la crisis financiera, nos ha empobrecido aproximadamente un 30%. Y que hay que apretarse el cinturón en serio. Se terminaron los privilegios. Se terminaron las oposiciones porque España no soporta un número aún mayor de funcionarios. Se terminaron las empresas públicas como oficinas de colocación de amigos, parientes y querindongas. Se terminaron los interinos y liberados sindicales. Se acabó el despilfarro en forma de dietas, subvenciones y demás. No hay para pagar la fiesta. Y Merkel no está por la labor.

Cuanto antes aceptemos la realidad, antes podremos recuperarnos del mal. Que sea antes de que la enfermedad sea irreversible.

Noticias relacionadas

Papeles para rescatar

​El PSOE, seguramente mareado por los calores estivales, se ha puesto al nivel de VOX, qué pena, Dios mía qué pena, amigos socialistas, veros de la mano del fascismo de VOX, o a ellos de vuestra mano

Hoy no se fían, mañana tampoco

Valentín Abelenda Carrillo, Murcia

Varón y mujer los creó

Juan García, Cáceres

El juicio más importante

Pedro García, Girona

La presión fiscal

Jesús Mezcal, Vigo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris