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Deja su trabajo para ir a “Sálvame de luxe”
El PP prefiere la telebasura al pleno municipal
Con lo mal que está últimamente el tener un trabajo fijo y bien remunerado hay algunos que no dudan en abandonar a uña de caballo su puesto para acudir prestos y acicalados a un plató de televisión como un simple espectador más. Esto es lo que hizo el pasado viernes Noemí Martínez, séptima teniente alcalde y concejala de Bienestar Social del Ayuntamiento valenciano de Manises, pueblo que hasta ahora era conocido por su cerámica y que a partir de este verano lo será por ser el primero que tiene a una de sus tenientes de alcalde perdiendo el culo para codearse con la flor y nata de la inteligencia televisiva que cada día enciende el ventilador de la mierda desde la cadena de Vasile, el hombre de paja del “capo” Berlusconi en España.
Noemí Martínez es una joven antequerana que, seguramente, llegó a Manises desde su Andalucía natal en busca de trabajo, como tantos otros, y en las últimas elecciones municipales ha encontrado una buena colocación, nada menos que concejal en las listas del Partido Popular. Para ella no se ha hecho el estar diez o doce horas a pie de máquina en cualquier empresa, tiene cara de chica lista, lo demostró nada más llegar al plató pidiendo ser sentada justo detrás de Kiko Matamoros para asegurarse de que sus convecinos la verían aparecer en pantalla más de una vez a lo largo de la noche, y amparándose en las alas de la gaviota pepera ha conseguido un sueldo de 35.000 euros anuales que, para los tiempos que corren, no está nada mal para un chica con su curriculum que imagino nada abultado, especialmente en materia cultural dadas sus ansías televisivas.
La concejala televisiva en su defensa afirma que cuando se ausentó del pleno municipal, naturalmente con el permiso de su alcalde Enrique Crespo, ya no quedaban temas importantes que tratar, y en eso le tengo que dar toda la razón puesto que los que a ella le importaban ya habían sido aprobados por sus doce conmilitones de corporación. Lo primero es lo primero y ya se había aprobado por decisión del alcalde que sus doce concejales se escanciaran un suculento sueldo, también se había aprobado que en Manises hubiera siete tenencias de alcaldía, aunque no se para qué tantas, tal vez para que cada teniente de alcalde por este mero cargo cobre cuatro mil euros más al año que sus colegas castigados sin tenencia.
Los otros temas importantes afectaban a su área de mando, la de Bienestar Social, y a propuesta de la concejala televisiva se aprobaron grandes temas para satisfacer a los más desfavorecidos de la población manisera, entre ellos aumentar el precio de las guarderías y los comedores escolares y subir el bonometro de los jubilados de 9 a 19 euros. En Manises debe haber ciudadanos que en estos momentos den saltos de alegría al ver cómo su concejala aguantó el tipo en el pleno y no marchó camino de Madrid hasta que estas importantes ventajas fueron aprobadas. Al fin y al cabo Noemí es una chica responsable y su alcalde dice que hace bien su trabajo.
Pero me parece a mí que este personajillo tiene un punto de elitista ya que no marchó del pleno para acudir al diario “Sálvame” vespertino, no, ella prefirió el “Sálvame de luxe” donde rodeada de cultura, glamour, buena educación y un gran saber estar por parte de los colaboradores habituales tuvo sus minutos de gloria. Algunos con tal de aparecer en éste programa venden a su pareja, cuentan con quien desayunan, naturalmente después del consabido revolcón en el catre que no en cama de agua y lloran teatralmente para seguir manteniendo el privilegio de seguir haciendo caja. Ella ha sido estrella televisiva por unas horas simplemente llevando como regalo un plato de cerámica a la dirección del programa.
Ahora a esperar a ver si la vuelven a llamar ya que es más cómodo y fácil acudir a los platós que tener que preocuparse por el bienestar social de los maniseros. A lo mejor en Canal 9 ahora que van a despedir a 1.000 de sus trabajadores el PP encuentra un puesto adecuado para esta nueva estrella de la tele, podría empezar como aprendiza en la peluquería que es un oficio que en los platós da mucha cancha y si no vean hasta dónde ha llegado la cuñada de la desaparecida Rocío Jurado que en pocos años ha pasado de ser la peluquera de la cantante a ocupar esta semana las portadas de casi todas las revistas que antes eran de color rosa y ahora se acercan peligrosamente al amarillismo periodístico.
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