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Lo que me gustaría saber y nadie me sabe explicar
Según el CIS, el PSOE se recupera en intención de voto desde que fue nombrado candado APR
Hay muchas, pero muchísimas cosas que me gustaría saber y que nadie sabe explicarme; pero si tuviera que elegir una de todas ellas como la más absurdamente curiosa, ésta sería: ¿en qué piensan los que se nombran a sí mismo como de izquierdas, eh, eh, eh?... Digo, porque ni sé qué quiere decir eso de izquierdas, ya que a todos los que conozco como tales lo que verdaderamente les haría felices es tener pasta por un tubo, gastar como locos, ponerse hasta el tupé de lo que les plazca pero muy caro, vivir en mansiones, usar al mujerío (o al hombrerío) como objetos de gustirrinín, dar el queo por todo lugar con el coche más despampanante, dilapidar un potosí en moda, operaciones de estética y magreos ridículos de ésos de darse un amase con chocolate o hacer una dieta de pis, etcétera, y a los pobres, los oprimidos, los trabajadores y tal, que les frían un huevo… o los dos.
Me gustaría que alguien me lo explique, palabra. Si supiera en qué piensan o en qué creen, y tal, comprendería por qué tienen como los mejores militones y como ministros a gentes que en su miserable vida ha dado un palo al agua, poseen unas fortunas que ya las quisieran para sí la mayoría de los de derechas (y los que no, chorean que no veas allá donde pueden), y hasta se permiten el lujo de sentar cátedra ante su parroquia de talibanes de lo que es la necesidad, el frío, el calor o la incertidumbre, sin que ellos hayan conocido nada de eso ni por asomo. Y, luego, claro, otra cosa: ¿y lo mejor que tienen es Rubalcaba, que parece el Señor de las Mazmorras, con perdón?... ¡Amos, no joan!... Seguro que hay algo mejor o más presentable, porque ese señor tener, lo que se dice tener, la proporción divina, la tiene más bien poquito, pero es que, además, tiene un tufo a checa que echa para atrás y un pestazo a Faisán, a Gal, a emes dos palitos y a toda clase de trampas, triquiñuelas y prácticas poco legales en las que desde que se arrimó al poder siempre ha estado involucrado hasta la médula (es posible por vecindad se le haya pegado ese siniestro hedor que desprende a azufre y a tiniebla), que no veas.
Para mí esto es un misterio tan misterioso que no sé qué creer ni qué pensar: si es que no tienen a más candidatos que a éste, o si es que ya les da to´ lo mismo, porque se lo van a llevar vivo o muerto, y si tienen que improvisar, improvisan, aunque el mundo reviente como si fuera un tren o muchos trenes… sin frenos. Misterio sobre misterio que he pretendido desentrañar con la sabiduría de algunos militantes que conozco, pero ninguno de los cuales ha sabido explicarme ni qué persiguen (a no ser el beneficio de los banqueros y los ricos, que son los únicos que han ganado con los gobiernos socialistas… además de las empresas de los militones distinguidos y esposos de ministras y tal), ni de por qué le nombran candidato a un personaje tan impresentable para la mayoría de los ciudadanos (personalmente no milito en ningún partido, y prefiero ser deontócrata que demócrata, por si había alguna duda de mi filiación, para que no digan que soy del PP, partido al que jamás he votado).
Nadie ha sabido explicármelo, lamentablemente, como nadie me ha sabido explicar por qué multiplicar el desempleo es de izquierdas, o por qué es de izquierdas que si no pagas la hipoteca el banco te quite la casa y sigas pagándole al banco por un bien que ya no tienes, ni por qué la corrupción galopante es de izquierdas, ni por qué es de izquierdas defender a los corruptos más infames que jamás hubo en toda la judía Historia en España, ni por qué es de izquierdas que los choris se repartan los dineros del Estado como si fueran suyos, ni por qué es de izquierdas que los polis avisen a los terroristas de que la pasma está al queo, o por qué es de izquierdas que aparezcan en las administraciones salientes socialistas deudas por todas partes que estaban escondidas u ocultas y sea de izquierdas impedir que se aclare o se investigue, o por qué es de izquierdas que tengamos un Presidente al que las pequeñas se le cuelan y las grandes ni las ve, o por qué es de izquierdas que la Justicia sea el tinglado en plan meublé que es como queridas tumbadas en los lechos sin chales en los pechos y flojo el cinturón al servicio del gobierno, o por qué es de izquierdas que para que haya menos parados el gobierno los escamotee con trampas, o por qué es de izquierdas que los sindicatos no hayan movido un dedo con cinco millones de desempleados ya pero sí que lo hayan hecho para arañar auténticas millonadas a lo bestia sólo por no hacer ruido y perturbar a los coleguis del partido en el gobierno, y muchas cosas más.
Tal vez es que la Ciencia aún no ha evolucionado lo bastante como para satisfacer esta infinita capacidad de asombro y de saber. Sin embargo, no sé qué daría por saber en qué piensan los de izquierdas. Es más: ¿piensan?... Y si lo hicieran: ¿en qué coño?... Digo yo que sí que piensan, pero, nada, que no me saben explicar en qué y mucho menos sostenerlo con alguna coherencia… o con hechos, que valen lo mismo. Y si no me han sabido explicar esto, que parece sencillo, no cuento si me intereso por lo de Rubalcaba como candidato. Eso no es que sea un misterio, sino algo del más allá. Infernal. Vamos, que me imagino a Rubalcaba de Presidente y, a la vez, como una imagen asociada, me veo corriendo en cualquier dirección, la que sea, pero lejos de España, Hasta ahora siento profunda tristeza por ella, pero en ese supuesto, no sé…, como que algo se retuerce en mi estómago, y es sólo una idea. ¡Imagínense si fuera verdad! Tienen mi palabra, y este artículo es un contrato, que si tal cosa llegara a pasar, me exilio para siempre en cuantito pueda. No es que entonces hubiera algo que no comprendiera en mi país, sino que no comprendería a mi país y no me quedaría más solución que irme a otro que fuera capaz de comprender. Misterios, ¡ula,ula! A ver si en Cuarto Milenio nos lo explican, que también son de izquierdas.
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