Noruega ha sido estremecida por dos atentados terroristas. Primero a las 3.26pm hora local una poderosa explosión en el centro de su capital Oslo destruyó la fachada del edificio del primer ministro Jens Stoltenberg (quien salió ileso) y de otros predios a la redonda.
Luego un pistolero disfrazado de policía disparó a decenas de jóvenes que participaban en un campamento del gubernamental partido laborista (el mismo al cual el premier planeaba visitar al día siguiente).
Aún no se sabe exactamente cuántas decenas de muertos o heridos hay y tampoco ningún grupo ha reivindicado el atentado.
Este es el peor hecho de violencia que ha tenido Noruega después de la invasión nazi que sufriera durante la II Guerra Mundial.
Esta nación de 5 millones de habitantes es uno de los países más estables y pacíficos de Europa. La posibilidad de que haya sido un grupo violentista de izquierda no es muy factible debido a que el blanco de los ataques ha sido el gobierno y el partido laboristas de Jens Stoltenberg, quien tuvo una juventud muy radical y quien es uno de los pocos mandatarios europeos que gobierna en una coalición con verdes, socialistas y comunistas.
Uno de los edificios afectados fue el del diario VG, el mismo que en 1995 denunció a Stoltenberg y a la juventud laborista (que fue atacada en ese viernes negro) por captar fondos públicos ilegalmente. De allí que los autores del atentado deben ser gente que está en contra no solo del ejecutivo noruego sino también de la oposición y hasta de la población noruega.
Por el tipo de ataque (brutal violencia indiscriminada contra civiles buscando castigar y generar pánico antes que el apoyo de un sector de la población local) lo más probable es que se trate de un grupo fundamentalista islámico ligado o influido por Al Qaeda.
Noruega no es miembro de la Union Europea (aunque sí de la OTAN), no es una activa potencia militar y es uno de los pocos países de Europa occidental que carece de colonias o ex colonias asociadas a él.
Sin embargo, un operativo de una red integrante o asociada a Al Qaeda tiene su lógica pues ante la transformación de EEUU o Reino Unido en fortalezas supervigiladas contra nuevos atentados, les permite a ellos mostrar que pueden vengar la muerte de Bin Laden atacando en cualquier parte, asustando a los aliados menores de la OTAN y valiéndose de la poca vigilancia para atreverse a plantar una bomba al frente de la principal oficina gubernamental.
Noruega tiene varios factores que pueden ocasionar un resentimiento de terroristas islámicos. Este país tiene una pequeña presencia en Afganistán (500 hombres en una ciudad de su norte donde no hay mayor actividad talibana: Mazar-i-Sharif and Meymaneh). Uno de sus diarios reimprimió las caricaturas danesas que se mofaban de Mahoma que enfurecieron tanto a millones de musulmanes. La semana pasada del fiscal contra Mullah Krekar, fundador del grupo kurdo Ansar al-Islam, quien amenazó con matar políticos noruegos si fuese deportado.