Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Ser o no ser   -   Sección:   Opinión

Campanas de aniversario

Manuel Alcántara
Redacción
jueves, 10 de marzo de 2005, 23:00 h (CET)
No quería la Asociación de Víctimas del 11-M tanto ruido, pero las campanas de las 650 iglesias de Madrid van a repicar a las 7,37 horas del día 11. Es el primer aniversario del espeluznante atentado terrorista de Atocha, donde murieron 192 personas. La Administración regional sí es partidaria del estruendo y acordó el repique con el Arzobispado, así que después de los minutos de silencio tradicionales vendrá la avalancha de decibelios.

Tampoco deseaba la presidenta de la Asociación, Pilar Manjón, que se celebrara la gala musical en el Auditorio, pero al final ha accedido a acudir al concierto y pronunciará unas palabras, si es que puede. Ella cree que el silencio es terapéutico y que la pena exige pudor. Recordar, etimológicamente, es volver a pasar por el corazón, que está lleno de campanas silentes. A un año de la tragedia, más de 70.000 madrileños sufren depresión, ataques de pánico y estrés postraumático. Quizá no hagan falta tañidos ni espectáculos para que no olviden a sus muertos.

Llorar por dentro y a solas acaso les depare mayor consuelo, en el supuesto de que haya consuelo. Según Saramago, que actuará en la gala, el ser humano es «un animal inconsolable» y, según un estudio de la Universidad Complutense, más de la mitad de los madrileños que presentaban trastornos psíquicos por la muerte de sus seres más queridos sigue con los síntomas.

Siempre he pensado que hay gente que se muere y gente que se nos muere. No es lo mismo. A mí se me acaba de morir el poeta Rafael Montesinos, un amigo biográfico. Cada vez me van quedando menos amigos de aquellos tiempos, claro que cada vez me va quedando menos tiempo. Voy a releer esta tarde en silencio al hombre que escribió tantas palabras hermosas. Lejos de campanas y auditorios. Las personas que hemos querido, cuando se mueren, continúan muriéndose. Sobran los recordatorios y las esquelas. Todos los días son el día de su aniversario.

Noticias relacionadas

hasta qué punto falla la vigilancia

Este artículo de opinión es el segundo de cuatro para analizar el fenómeno de los refranes

Cataluña intenta desprestigiar a España

¿Hasta qué punto falla la vigilancia?

Quebrantos delictivos

Si diluimos las normas, diluimos las leyes y diluimos los razonamientos; nos evaporamos como personas

Amnistía Internacional y los tres de Altsasu

La Doctrina Aznar

La dignidad de una generación

La generación de nuestros mayores es la que vuelve a alzar su voz para vergüenza de quienes callan
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris