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Televisión y Medios

Etiquetas:   Crítica de TV   -   Sección:   Televisión y Medios

Obsesión

Javier Esparza
Redacción
martes, 8 de marzo de 2005, 23:49 h (CET)
Habrá percibido usted cuántos elementos 'políticamente correctos' han entrado últimamente en los relatos televisivos: asuntos como la inmigración y la homosexualidad se han convertido en presencia permanente en cualquier serie. Pero el problema de los tópicos 'políticamente correctos', cuando se meten con calzador en una serie de ficción, es que te arruinan las posibilidades narrativas de la historia. Un ejemplo: en 'Obsesión', TVE 1 introduce el tema de un caballero gay que está casado y con hijos, lo cual no es frecuente en la versión televisiva de la homosexualidad. El caballero en cuestión, un día, decide contárselo todo a su hija. Ésta, con esa tolerancia que se les presume a las nuevas generaciones, asume la revelación con parsimonia e incluso aduce que ella ya lo había sospechado.

Bien: el problema, narrativamente hablando, no está en que el caso sea más o menos inverosímil (el culebrón, como género, nunca se ha arredrado ante esas cosas); el problema está en qué camino sigue el relato a partir de ese momento. Según los cánones del culebrón, la confesión del caballero debería alumbrar una tortuosa trama sentimental cargada de explosivas pasiones: el caballero conocería a un joven en un bar, se enamoraría de él, quizás incluso llegara a relaciones sólidas y, oh, dolor, entonces descubriría que el amado joven es el novio de su hija, un suponer.

¿Escandaloso? Es lo que pasa en los culebrones todos los días cuando se trata de relaciones heterosexuales; no termina de verse por qué habría de ser de otro modo tratándose de relaciones homosexuales. Pero como ocurre que la introducción del 'elemento gay' no obedece a un cálculo narrativo, sino a un cálculo ideológico, al narrador le queda vetada la explotación culebronera del tema; si incurriera en tal sería acusado de provocador, pues desobedecería el imperativo de lo políticamente correcto. Resultado: dentro del relato aparece un elemento injustificable desde el punto de vista narrativo y que surte efectos letales sobre la calidad del producto porque le resta tensión.

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