Al final va a resultar que después de dos años de eternas negativas
Francisco Camps si que llenó su armario con trajes regalados y ahora ante la inminencia de ser condenado por ello y debido a la presión que está recibiendo desde la calle Génova se declarará culpable de cohecho impropio y pagará los trajes, americanas, chalecos y hasta zapatos que recibió, por nada según él, de su “amiguito del alma” que en estos momentos circula por las calles de Valencia con el bigote debidamente rasurado.
Casi una semana después de que el juez
Flor dictará el auto por el que se abre juicio oral contra el President de la Generalitat valenciana
Mariano Rajoy sigue con su afonía, no ha dicho palabra sobre este tema pero ha enviado a sus fieles escuderos para que convezcan a Camps de la oportunidad que se le presenta de no tener que acomodar sus nobles posaderas en el banquillo de los acusados. Al parecer el enviado de Génova a la calle Cavallers de Valencia ha sido
“el marqués de Perejil”, también conocido como
Federico Trillo quien al destaparse la trama medió para que el nombre de Camps desapareciera de los registros informáticos. No se si su visita a Valencia tuvo lugar con
“fuerte viento de Levante” como cuando conquistó las cuatro cabras del peñasco de la isla Perejil o soplaba la tramontana mientras intentaba poner firme al presunto delincuente pero cuando desde las altas instancias del Partido Popular instan a todo un President de la Comunitat Valenciana a declararse culpable es porque tienen sus razones y, seguramente, conocen que la verdad les puede amargar el paseo triunfal que esperan en las próximas elecciones.
Al final el fondo de armario le va a salir caro a Camps, si acepta las proposiciones de su partido va a tener que pagar casi 50.000 euros además de pasar por el amargo trago de declararse culpable y tener antecedentes penales. Pero lo más grave es que con ello va a aceptar ser un redomado mentiroso que durante dos años ha estado engañando a los ciudadanos. Si finalmente paga sus trajes la única verdad que habrá dicho en estos dos años es la frase de
“mis trajes me los pago yo” que dijo en un acto en Madrid cuando todavía negaba conocer al
Bigotes al que por lo bajini afirmaba querer
“un huevo”.
El País Valencià está a punto de ser la primera Comunidad Autónoma con un presidente con antecedentes penales, mentiroso y falsario al que su partido no tiene el valor de expulsar. El lema de Camps siempre ha sido
“anem a més” (Vamos a más) y a eso está abocado el PP valenciano, ahora los jueces llevan camino de ir a más y desentrañar los recovecos de la posible financiación ilegal para pagar la comida de las gaviotas carroñeras por medio de una trama mafiosa-empresarial que ha sacado buena tajada incluso de la visita del Papa a Valencia.