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Sin un puto duro
Son tiempos precarios para la economía y estos modélicos ciudadanos no tienen efectivo para la luz, los trajes y el veraneo
Javier Krahe en una canción en la que, sin nombrarle, acusaba sibilinamente a Felipe González de “hablar con lengua de serpiente” y es que, visto lo visto a lo largo de los años, una parte de la clase política suele tener la lengua metafóricamente bífida y cuando largan por esa boquita de piñón ante sus fieles seguidores emplean un vocabulario mientras que cuando creen estar expresándose a micrófono cerrado su lenguaje se torna más soez, o más coloquial, como quieran ustedes.
Esperanza Aguirre Gil de Biedma, la insigne “lideresa” del Partido Popular madrileño, a pesar de tener derecho a grabar el escudo de armas de su familia en su ropa interior, no en vano es Condesa, sólo consorte, de Murillo y Grande de España ha vuelto a emplear ese lenguaje carreteril tan de la calle y también de uso continuo en algunos platós televisivos y se le ha escapado un “estamos sin un puto duro” para afearle a Gallardón que, pese a ser el alcalde más endeudado de España, vaya a gastarse el próximo otoño veinticinco millones de euros. Ya en otra ocasión también la técnica le gastó una mala jugada y se la escuchó claramente tachar de “hijo de puta” a alguno de sus conmilitones.
Dicen que mal de muchos consuelo de tontos y tal vez una parte de la ciudadanía se consuela al ver que toda una señora Condesa, aunque sólo lo sea por vía marital, pase apuros económicos y se ponga al nivel de la mayoría de ciudadanos de este país a los que llegar a fin de mes nos cuesta cada día más. Hace ya algún tiempo la señora Aguirre se quejaba de que con su sueldo había meses en que no podía pagar ni la luz del casoplón en el que mora, ganas me dieron de iniciar una colecta para que “madame la lideresa” pudiera seguir con el fluido eléctrico necesario para poder seguir viendo los intelectuales, modélicos y educativos programas televisivos de Tele 5 a los que parece ser muy aficionada.
Creíamos que los políticos eran una clase bien pagada pero parece ser que esto no es la más pura realidad, deben andar escasos de peculio cuando a algunos, como a la Condesa consorte no les llega para la luz mientras dejan sin un “puto duro” las arcas de la Comunidad Autónoma que presiden, cuando otros, como Francisco Camps, tienen que aceptar que les regalen trajes para poder acudir a las procesiones y a la dominical misa de doce hechos un pincel y cuando toda una Ministra de Sanidad como Leire Pajín para poder lucir su bikini en las playas de Mahón se ve abocada a vacacionar en una residencia para funcionarios que, naturalmente, es mucho menos oneroso que acudir a un hotel de playa.
Son tiempos precarios para la economía y estos modélicos ciudadanos no tienen efectivo para la luz, los trajes y el veraneo, cuando miran su billetero tan sólo ven telarañas y si registran sus bolsillos solamente encuentran motas de pelusilla, si me llaman todavía les puedo invitar a un refrescante vaso de tinto con sifón, pero la tapa que la paguen ellos, seguro que el importe lo pueden cargar a la cuenta de gastos diversos que corre a cuenta de los ciudadanos.
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