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Etiquetas:   -   Sección:   Opinión

'Marra Dentro'

Marta Santos
Redacción
viernes, 4 de marzo de 2005, 23:32 h (CET)
Creí por un momento que España era una película», dijo después Amenábar. No sé si lo dijo con ironía, aunque prefiero pensar que sí. Ya, ya sabemos que el Oscar a la mejor película extranjera es una mezcla de premio de consolación y de galardón a la corrección política. Es como esos filmes de aventuras en que en un grupo de héroes blancos hay un negro para que no se diga que todos los negros son extras o delincuentes. Cuentan lenguas malévolas que el Oscar a la mejor película extranjera se instituyó tarde y con idea de abrir un hueco en el mercado europeo, que también tiene su corazoncito perforable.

Cuentan también algunos murmuradores que el Oscar al cine foráneo se concede a películas de guión políticamente correcto, entendiendo por tal expresión un guión en que se presenten problemones sin solución que el guionista soluciona rápidamente en siete cuartillas. De modo que una película estadounidense de risa o de tiros se puede llevar un oscarcillo a casa, pero 'Mujeres al borde...' de Almodóvar, que era un disparate de chiíes y gazpacho, como que no. Tuvo que esperar el manchego a filmar algo con lagrimillas como 'Todo sobre mi madre' para oír gritar el ya famoso «¿Pedro!» ante un público que no había visto Heidi y, claro, no se emocionaba igual.

Ahora ha salido esta mujer de nombre impronunciable y apellido Paltrow dándole el premio directamente a España. Para qué disimular, 'Güiniz', en casa te llamamos así. Digan ustedes que sí, señores académicos: que se note que el título de la película importa un pepino y el del director, un pimiento. No era cuestión de que saliera nadie a decir 'marradentrou', que eso requiere estudio y preparación. Lo que importa es lo que importa: que el Oscar se lo ha llevado un director que viene de España. Y no porque España importe ni medio pimiento tampoco, sino porque algunos norteamericanos cultos saben que en España hay cines y que ahí echan películas norteamericanas y, de vez en cuando, para emoción del personal en alpargatas que ve la CNN desde Móstoles, hay que salir y decir 'España', así, de corrido, con una dicción digna de un Erasmus.

Personalmente, me habría gustado ver a la Paltrow diciendo «Aleijandrou Amenabár, Marradentrou, mucho bien». No ha podido ser, pero queda lo que nos importa: que Amenábar se ha llevado la estatuilla y 'Mar adentro' también. Enhorabuena.

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