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Lula el lila y Blanco el rojo
La evolución de Lula dfa Silva en comparación con el sindicalista Hugo Blanco
Hoy el líder político suramericano más popular en su país y el mundo es el brasilero Lula. Sin embargo, él ha cambiado mucho. En esta nota quiero hacer una comparación entre la evolución que él tuvo con la de otro sindicalista radical popular contemporáneo suyo.
Hace un tercio de siglo emergieron las actuales izquierdas de Perú y Brasil en medio de huelgas anti-dictatoriales. Los principales caudillos electorales que encabezaron a éstas en ambos países fueron Hugo Blanco y ‘Lula’ da Silva.
Blanco nació en 1934 Cuzco cerca de donde nace el Amazonas y el segundo en 1945 en Pernambuco cerca de donde termina dicho río. Ambos conocieron una gran pobreza y se hicieron famosos organizando sindicatos (Blanco a los de los campesinos de La Convención y Lula a la de los metalúrgicos del ABC de Sao Paulo).
A fines de los setentas los dos se transformaron en los caudillos electorales del ‘clasismo’ suramericano. Ambos barbones hablaban en lenguaje sencillo y popular llamando a los ‘trabajadores’ a votar por ellos mismos, a unirse contra los ‘patrones’ y a crear sus propios partidos.
En 1978, cuando en Perú se dieron las primeras elecciones tras una década de dictadura militar, Blanco obtuvo la tercera mayor votación quedando como el más popular de una izquierda que bordeaba el 30% de los sufragios.
Blanco nunca dejó de reclamarse como trotskista, cosa que no veía bien el resto de una izquierda influida por los remanentes de Stalin, la cual acabó marginalizándolo.
En cambio Lula, si bien nunca dejó de rodearse de ‘trotskos’, fue un pragmático que sabía adaptarse a donde soplase el viento. Su Partido de los Trabajadores, en vez de mantenerse dentro del clasismo, fue influido por la iglesia y la socialdemocracia y devino en el centro que ha unificado desde 1990 a todas las izquierdas del continente en el Foro de Sao Paulo.
Mientras Blanco, quien siempre mantuvo su radicalismo consecuente, dejó de ser una figura electoral tras la segunda vez que candidateó (en 1980), Lula fue creciendo poco a poco desde que candidateó por primera vez en 1982 y luego compitió en todas las presidenciales que se dieron hasta la del 2010. Tras perder en 1989, 1994 y 1998 se fue ‘moderando’ hasta ganarlas en su cuarto intento (2002). De allí en adelante ha vencido en todas las elecciones generales (en 2006 cuando él fue re-electo y en el 2010 cuando logró que su delfina Dilma le substituya en la presidencia).
Blanco se ha mantenido en su pureza roja. Eso no le ha dado mucha presencia pero a sus partidarios les reconforta el que él no haya ‘claudicado’ y que se mantengan a la espera de una ‘ola revolucionaria’.
Mientras Blanco morirá como un ‘rojo’, Lula , pasó de rojo a lila, y se ha convertido en un héroe para muchos magnates quienes saludan su capacidad de lograr consensos sociales que favorezcan a sus inversiones.
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