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La traición del Kun
La artimaña de Gil Marín para incriminar a Agüero de traidor
Es admirable la maniobra de comunicación que ha llevado Miguel Ángel Gil Marín para demonizar al Kun ante el aficionado rojiblanco. Sus filtraciones a la prensa madridista lanzando el bulo de que Agüero quiere irse al Madrid no podían haber dado más frutos. Después de la filtración, llegó su gira por los medios de comunicación desmintiendo la noticia y asegurando que el Kun se irá al Madrid por encima de su cadáver.
La artimaña en perfecta en su proceso y ejecución. La prensa lleva semanas hablando de lo morboso que sería ver al argentino vestido de blanco, en lugar de lo triste que es para el Atleti que un chico de 24 años con todo por delante quiera marcharse. Objetivo conseguido para Gil: se hablará de la marcha de Agüero, no del por qué se marcha. No sé si Agüero fichará finalmente por el Real Madrid o no, pero eso es lo de menos.
Quizá incluso se marche al City o a la Juventus, y entonces Miguel Ángel Gil quedará como el héroe que evitó la gran deserción del Kun. Y es que, como apuntaba mi compañero Sergio Medina, no todo en el Atlético se hace mal. La familia Gil y Cerezo mueven a la perfección los hilos de la comunicación y la prensa. Saben elaborar las tretas en el momento adecuado y en el lugar propicio para que el culpable siempre parezca el otro.
Cada vez son más los aficionados rojiblancos que tachan al Kun de traidor cuando jamás ha dicho de su boca que quiera marcharse al Madrid. Aún no se sabe donde, pero Agüero se quiere ir porque está en un club que se vanagloria de ser séptimo, y ha llegado un momento en el que el futbolista estaba por encima del equipo. Por eso llegó al Atleti cuando no era nadie y por eso ahora necesita salir para seguir creciendo.
Mientras, Gil y Cerezo lanzan su nueva treta. Consiste en vender que el Kun sigue siendo jugador rojiblanco y que Caminero cuenta con él. Tampoco han hecho pública la marcha de David De Gea, que lleva semanas firmado por el Manchester. Y es que están esperando a que termine el plazo de renovación de abonos para comunicar las malas noticias. Como siempre, con nocturnidad y alevosía. Típico de Gil Marín y Enrique Cerezo.
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