Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Que Hotel - Hoteles baratos
Diario Siglo XXI Sueldos Públicos El Viajero Magazine Tienda Diseño Grupo viernes, 25 de mayo de 2012. Actualizado 17:59 h. Suscríbete a nuestro boletín Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter
Siglo XXI. Diario digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Portada | Opinión | España | Mundo | Economía | Televisión | Cine | Música | Tecnología | Libros | Medios | Moda | Salud | Sexo | Ciencia | Gastronomía | Toros |
Deportes    Londres 2012    Fútbol    Baloncesto    Motor  |  Última Hora  |  Videos  |  Entrevistas  |  Infográficos  |  El Tiempo    ●    Concurso fotográfico
    
Tags: Opinión · Artículo de opinión · Ángel Ruiz Cediel
Los Pirineos


El África comienza en los Pirineos. Alejandro Dumas


Ángel Ruiz Cediel Ángel Ruiz Cediel
@angelruizcediel
miércoles, 1 de junio de 2011, 10:26
Comentar


Los Pirineos son mucho más que una frontera física: lo es también mental, existencial, moral. Es un inasaltable bardal de orgullosas montanas que, por una parte, convierten a Iberia en una isla ajena a las leyes lógicas terráqueas, y, por otra, la mantiene ajena al continente europeo como si fuera una galaxia extraña e incomprensible, un universo paralelo al que habitamos a este lado de la cordillera.

Hubo un tiempo, no muy lejano, en que los libros de los escolares europeos los mapamundis tenían pintada a Europa de blanco, a África de negro y a la Península Ibérica a rayas acebradas, como si no fuera lo uno ni lo otro. E incluso no era infrecuente que en algunos establecimientos de esa incomprensible Europa hubiera carteles en la entrada que advertían: “Prohibida la entrada a perros y a españoles.” No es que no nos entendieran, sino que tal vez nos entendían demasiado, prueba de lo cual es que si queremos saber algo de nuestra propia Historia, o sí o sí debemos recurrir a un historiador europeo, que son los únicos hispanistas ecuánimes, porque los de aquí, aparte de tener una formación de lástima (a la Universidad se va a copiar al dictado), tergiversan las realidades pasadas de tal modo que la imagen que nos proyectan ni se parece al cuerpo que las proyectó.

Lo que en Europa vale, aquí se niega; lo que allí funciona, aquí es inoperante; y lo que del otro lado de los Pirineos es moral, aquí produce risa. Recordemos, por ejemplo, los debates, sentencias judiciales y hasta los sesudos discurrimientos de nuestras autoridades científicas cuando lo de las antenas repetidoras de los móviles puestas en las cercanías de aquel colegio vallisoletano que se fumigaban a los niños con cánceres fulminantes como si tal cosa, lo cual no era para nuestras autoridades sino cosa de magia que no tenía que ver con las radiofrecuencias de baja intensidad, perversidades de Pandafilando, quien de pura maldad miraba torcido a los chicos desde su vecina ínsula.

Y, si esto sucede con la cosa de los cánceres y los teléfonos móviles, ya demostrada la relación microondas-cáncer, lo mismo se puede decir en todos los demás casos. Lo que en Europa es bestialidad policial, sin ir más lejos (van a investigar los excesos festivos de la Policía española en la disolución de manifestaciones), aquí los Consejeros de Interior dicen que “¡sus y a ellos!”, los Ministros del Interior son elevados sin rechistar a pseudo-Presidentes en la tiniebla fáctica (blasón: faisán cantarín en campo de sangre) y hasta los mismos policías que no tuvieron ocasión de dar “collejas” a los manifestantes se lamentan públicamente porque sus compis se pusieron las botas dando garrotazos y perpetrando barbaries a quienes se les antojó mientras ellos se quedaron in albis porque tenían día franco, nunca mejor dicho.

Y si allí al terrorismo se le persigue y extingue por los medios necesarios, aquí se les dan cargos y se les reza para que firmen una paz que sirva para un resurgimiento de la debacle y pueda el partido en el poder seguir mamando de la teta patria. Algo que se extiende, igualmente, por el campo de la corrupción política, que si allí se llega a saber que una autoridad simplemente copió en un examen cuando era estudiante va y dimite, aquí incluso a los asnos que ni abrieron el Astete ni terminaron la Primaria se les puede convertir en “menistros” para que chupen del bote, vayan en coche blindado y con escolta, tiren de tarjeta pública como nuevos ricos, se hinchen a dos carrillos de marisco, se pongan hasta el culo de Beluga con cuchara sopera y vistan como pulchinelas llenos de charreteras en plan dictadorzuelo, todo ello con cargo al Erario.

Los Pirineos, en realidad, son una aberración electromagnética alta intensidad que se disimula con el espejismo de una cordillera, es un vórtice espacio-mental que une a dos dimensiones incompatibles entre sí, como alguna vez demostrará la Ciencia. Los Alpes, también, respecto de la Península Itálica. La prueba está en que en el único periodo en que este país fue algo parecido a un país y no a un cortijo del amo de turno, fue cuando la Península Ibérica estaba gobernada por Alemania. Pero ya no está, claro, y aquí las cosas discurren en órdenes ajenos, circenses, ridículos a veces, donde cualquier mandatario no es servidor de la ciudadanía, sino servido de ella, quien lo mismo puede prohibir fumar (para quebrar los pequeños comercios y favorecer los centros comerciales), que comer hamburguesas (nombre que recuerda a Europa, ¡lagarto, lagarto!) o que promover la homosexualidad o el aborto como asignatura con el fin de dar una solución a la superpoblación nativa y traer más inmigrantes, que son menos exigentes y más dóciles.

España no es que sea diferente, no: pertenece a otro orden donde lo de arriba no es como lo de abajo y donde el bien está bastante mal. Los Pirineos son mucho más que una cordillera imponente: son las rejas que nos confinan lejos de la evolución y encierran de lleno en la involución. Por eso en Iberia quien atenta contra los derechos de los trabajadores son los sindicatos y quienes favorecen a los bancos y especuladores son los gobiernos de supuesta izquierda. La dimensión de la viceversa, en fin. ¡Ula, ula!

Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Autoscout24 to go. Aplicación gratis
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
 

Quiénes somos  |   Qué somos  |   Contacto  |   Publicidad  |   Aviso Legal  |   Creative Commons  |   Suscríbete a nuestro boletín Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  

Cursos · Máster

  |  

Comprar naranjas online
© Diario SIGLO XXI - Diario digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris