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Ecuador y Perú: voto de las diásporas
El Perú tuvo elecciones generales el 10 de Abril y el Ecuador un referendo y consulta popular el 7 de Mayo
En los consulados peruanos hay inscritos más de 750,000 electores y en los ecuatorianos más de 200,000. En el primer turno más de 400,000 peruanos del exterior sufragaron, lo que implica más del 50%, una cifra posiblemente récord a nivel de todos los electores expatriados del mundo.
En cambio, solo poco más de la cuarta parte de los ecuatorianos expatriados fue a las urnas. Ello en parte se debe a que solo en la última década se han abierto procesos electorales de ese país en el exterior y a que los comicios no eran generales.
Ambas diásporas, si bien se acrecentaron durante las crisis económicas y políticas que pasaron los Andes a fines del siglo XX, tendieron a asentarse en distintos países. Más de la mitad de los expatriados ecuatorianos vive en España y luego le sigue otros países de Europa y EEUU. En cambio, los peruanos del exterior están dispersos en todo el globo: desde en las economías emergentes sudamericanas hasta el Japón, aunque su mayor núcleo está en Norteamérica.
En ambos procesos el número de votos en blanco y nulo fue cercano al doble del promedio nacional, aunque en el caso peruano la suma de ellos supera a la de cualquier candidato.
Esto implica que ninguno de los bandos en disputa entusiasmó a sus respectivas diásporas.
La diáspora ecuatoriana votó en su mayoría por el Sí a las propuestas de su gobierno, marcando una diferencia con las demás diásporas latinoamericanas que tienden a ser más distantes de la izquierda.
Esto se debe a que él le ha dado a ésta el derecho a elegir directamente al 5% de su constituyente y de su parlamento, por que ha creado un ministerio para los migrantes y porque monta Casas Ecuatorianas donde se les da apoyo legal, cultural y social a su gente.
La diáspora peruana, que en las presidenciales pasadas fue la región que dio el mayor porcentaje de votos a favor de Alan García, esta vez solo dio un 3% de sus votos a los candidatos de su partido.
Si bien los consulados peruanos se han ampliado, la diáspora sigue sin poder elegir a sus congresistas y sin tener ni siquiera un vice-ministerio o una red de Casas Peruanos que promuevan su cultura y les ayuden social y legalmente. Muchos de ellos tienen el sentimiento de que su república se interesa más en sus divisas o en las tasas altas que les gravan por trámites, antes que en tomarlos en cuenta.
Humala podría emular a su compañero ideológico Correa en cuanto a seguir las reformas que él ha hecho para la diáspora, pero no lo hace. Su rival Fujimori no plantea mayores novedades para ese sector. Debido a que ninguno de los finalistas peruanos tiene mucho que ofrecer a sus expatriados, por lo que no sería una sorpresa que nuevamente la mayoría de éstos no les respalden electoralmente.
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