Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Análisis internacional   -   Sección:   Opinión

La moda Lula

Humala y Keiko Fujimori compiten para ver quién puede emular mejor al presidente brasilero
Isaac Bigio
viernes, 13 de mayo de 2011, 22:51 h (CET)
Si las presidenciales pasadas del Perú se tornaron en una suerte de plebiscito entre quienes estaban a favor o en contra del presidente venezolano, en las del 2011 los dos candidatos (pese a encarnar polos políticos contrapuestos) compiten entre sí para ver quién puede emular mejor al presidente brasilero.

Mientras Ollanta Humala se rodea de asesores cariocas y dice que él ahora es más cercano a Lula que a Chávez, Keiko Fujimori plantea que ella quiere imitar a Uribe y Lula (algo difícil de lograr pues ambos ex mandatarios son como el agua y el aceite).

Hoy Lula está de moda porque Brasil se transforma en el eje de la UNASUR y se perfila como nueva potencia mundial. Esto, pese a que éste mantiene una de las más altos índices regionales de polarización social y depredación ecológica.

Otro “atractivo” de Lula es que él ha querido ser un puente entre Uribe y Chávez, entre Evo y Obama y entre los gobiernos de izquierda y derecha del hemisferio. A diferencia de los mandatarios del ALBA, no aspiró a cambiar la constitución para reelegirse o para efectuar nacionalizaciones.

Ni Humala ni Fujimori empalman con la trayectoria de Lula y ambos fueron oponentes suyos. Durante toda la década del noventa que Fujimori estuvo en el poder, Lula se identificaba con la izquierda peruana que le tildaba de ‘dictador’, ‘neo-liberal’, ‘vende-patria’ y de ‘destructor de los derechos humanos y sindicales’. Mientras el eje del fujimorismo fue aplastar con todos los medios posibles a la subversión, las FARC y el ELN colombianos son parte del Foro internacional del Partido de los Trabajadores del Brasil.

Ollanta Humala hizo carrera militar durante el régimen fujimorista hasta que se rebeló en el 2000 y luego coordinaba con su hermano Antauro la edición del quincenario Ollanta en el cual se insultaba a Lula y se reproducían citas del general Velasco acerca de que Brasil era un gran peligro. Varios de los lulistas peruanos inicialmente acusaron al etno-cacerismo de tener ribetes fascistoides.

Mientras los Humala y los Fujimori tuvieron cunas y educaciones acomodadas y se ligaron a las FFAA, Lula nació en la miseria e hizo carrera política como sindicalista enfrentándose a los militares.

A fines de los setentas Lula salta al estrellato al convertirse en el líder de las huelgas de los metalúrgicos de Sao Paulo y luego al crear en 1980 el Partido de los Trabajadores junto a diversos grupos socialistas y trotskistas. Sus primeras campañas electorales se inspiraron, más bien, en las consignas de ‘trabajador vota trabajador y no por un patrón’ de Hugo Blanco quien en 1978-80 fue la principal figura electoral de la izquierda peruana.

Mientras el barbón del Cuzco se mantuvo en su tradicional línea clasista y fue perdiendo peso, el que nació en el nordeste brasilero se fue ‘socialdemocratizando’, lo cual, a su vez, fue también ‘socialdemocratizando’ de la derecha brasilera.

Lula fue antecedido por los 8 años previos del gobierno del Partido Socialdemócrata de Cardoso, quien hoy encabeza el bloque opositor.

En cierta manera Brasil tiene un consenso programático en el cual la izquierda se deslinda de reformas agrarias y sociales radicales y la derecha de postular la ortodoxia monetarista. El PT es la versión suramericana de lo que fue el laborismo en el mundo anglosajón: un partido que nace y expresa a los sindicatos pero que se adapta al mercado y el multipartidismo.

En Perú no existe tal consenso como tampoco una fuerza política significativa basada en los sindicatos.

El fujimorismo y el humalismo carecen de un origen o de una base laboral. Expresan a dos alas que se han dado en las FFAA. Mientras el fujimorismo sigue la senda de la dureza del oficialismo colombiano, el humalismo puede seguir la evolución de otros nacionalistas castrenses como el peronismo, el chavismo o el ecuatoriano Lucio Gutiérrez.

Noticias relacionadas

Trump, los supremacistas y el White Power

¿La condescendencia de Trump con los supremacistas provocará el despertar de las Fraternidades negras?

Africanización importada desde Nigeria a Paraguay

El escándalo generado en Paraguay con la visita de un pastor nigeriano derivaron en una airada reacción de profesionales de la salud y parlamentarios

Juana Rivas, las vacaciones y el Constitucional

No soy jurista y no acepto que el Alto Tribunal argumente, en vacaciones, en las formas y no entre en el caso cuando se trata de un recurso de amparo

Hay que parar los discursos de odio.

Vivimos tiempos repelentes, donde nadie escucha al corazón y el corazón es nuestra gnosis

Del aeropuerto del Prat a Antonio Machado

Todo vale, incluso la tergiversación, contra Catalunya
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris