Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   A cara descubierta   -   Sección:   Opinión

La fábrica de realidad y la Galicia descontenta

Diego Taboada
Redacción
martes, 22 de febrero de 2005, 01:39 h (CET)
Nací en el rural gallego, y en el rural crecí. No me hace falta hacer un estudio sociológico para saber cual es el estado anímico que impera en esta zona. Hai un método infalible para saber cuales son los problemas, frustraciones y miedos inhibidos del "inconsciente colectivo" del feudo de Don Manuel, el método en cuestión es algo desconcertante a primera vista, pero es de una exactitud y precisión... que ya lo quisieran para sí los fanáticos del método cientítico : allí donde el gallego rie, allí donde echa mano del humorismo, bingo : allí es precisamente donde se encuentra un miedo escondido, una problemática social, una resignación individual y colectiva que forma parte de la "way of life" gallega. Ese es el método, no son necesarias encuestas, es más, son inservibles, puesto que los números son exactos, y el gallego es -como dijo Rivas, parafraseando humorísticamente a Heidegger- un "ser para la curva"

- y luego usted, ¿qué opina del tema?
- bueeeno, responde el gallego.
Es lógico que a las zonas economicamente deprimidas les acompañe también la depresión anímica; a la depresión económica en la célula rural, se le une la depresión del alma, la quietud y el mimetismo de cualquier lugar sin actividad. Hablando hace un poco con un empleado en los servicios de salud, comentabamos un hecho que jamás aparece en los medios; somos la única comunidad europea que tiene una tasa de natalidad negativa. Si a este envejecimiento, palpable sobre todo en los pueblos, se le junta también el éxodo rural de las nuevas generaciones hacia la ciudad o hacia el extranjero, se entiende porqué ciertas villas parecen zonas destinadas a cumplir la función de geriátrico o de foco de concentración de bares, y no zonas insertadas en la actividad económica global de Galicia. Sería también ilustrativo saber en qué condiciones materiales vive, a día de hoy, todo ese "éxodo rural" protagonizado por la juventud gallega. Entonces, el triunfalismo político de ciertos personajes sería pensado dos veces antes de ser expresado; lo dudo, conociendo la actitud vital del "Fraguismo" : su estética de la indolencia, su constante recurrir a la retórica de la desdramatización y su superficialidad calculada.

En "la tierra quiere pueblo", de Barreiro Rivas, destacan también datos relevantes que no tienen cabida en los medios gallegos : las pensiones, de las cuales la base social del Fraguismo se siente orgullosa, justificando así su repetida confianza en Iribarne, son las más bajas de toda la comunidad Europea. Pero, nos guste o no, tenemos que seguir dando datos; los salarios, son también los más bajos de toda la comunidad. Dudo mucho que un hombre serio y culto como Barreiro, presente datos falsos para llegar a conclusiones de la misma índole. Vistas así las cosas, no puede ser admisible ningún tipo de triunfalismo, teniendo en cuanta que la motivación electoral del frente pro-Iribarne -las pensiones- no es motivo de orgullo alguno, teniendo en cuenta que la célula rural no tiene dinámica cultural y económica, teniendo en cuenta que la fuerza de trabajo joven... sólo tiene dos opciones : disfrutar de los salarios más bajos de la UE, o salir al extranjero. La situación, pues, no es muy alentadora : tenemos una fuerza de trabajo joven que sale al extranjero, dentro de una sociedad -la gallega- con fuertes tasas de envejecimiento : las nuevas generaciones se van, las viejas se quedan, y las zonas rurales prosiguen en su eterno estado de quietud económica, cultural, y por ende : anímica.

En el mejor de los reinos posibles, en la "pax Fraguiana", ha aumentado en un treinta por ciento el consumo de la píldora de la felicidad. Sé que en esta sociedad sólo cuentan los baremos económicos para hacer diagnósticos de progreso, ¿pero es el mejor de los mundos posibles aquen en el que dependemos de la bioquímica para dormir y vivir tranquilos?. El cliente del "lobby de la felicidad" busca el efecto de tranquilidad, la eliminación automática de la ansiedad, ¿cual es la causa?, ¿cual es la realidad humana, sensible, carnal... que empuja a este vertiginoso aumento del consumo de antidepresivos?. A los 17 años leí una palabras de Herman Hesse que no olvidé nunca : "las crises sociales, son la proyección de la crisis individual del hombre". Cuando esa crisis sólo es latente en soledad, cuando se rumía en soledad, tarde o temprano se expresa publicamente de alguna manera : las administraciones no sienten, los entramados burocráticos no tienen corazones que laten, pero somos todos seres de nuestro tiempo, y en nuestro miedo individual, en nuestro imaginario mental y sensible, está también parte de nuestro miedo colectivo.Puede que en Galicia ese miedo sea opaco, difuso, pero todo efecto tiene su causa : Galicia demanda cada vez más felicidad, y a ese efecto... yo sólo le veo una causa.

La Galicia descontenta duerme, duerme de muchas maneras, metamorfosea constantemente y se esconde hasta debajo de las piedras, parece que no quiere salir, que busca continuamente nuevos refugios, nuevas cavernas, en las cuales pasar desapercibida; puede que se esconda en ese amplio sector de la ciudadanía que ahoga las palabras en la industria de la felicidad, o quizás en las islas Canarias, donde miles de gallegos se dedican a la hosteleria, o en los veinsiete mil bares que están desperdigados por todo Galicia, quien sabe. La Galicia descontenta se va... y calla, resurge en forma de protesta cívica y moral, pero todavía no ha traducido esa insatisfacción y ese descontento en un proyecto político concreto.

La depresión anímica es causa de ese constante "olvido" institucional del "Fraguismo", que conserva a los municipios como focos de voto clientelar, en lugar de insertar a la célula rural en una política de desarrollo económico e industrial que pide a gritos. Si siguiesemos el recorrido de la emigración gallega actual, de principio a fin, nos daríamos cuenta de que comienza en las zonas rurales, busca su sitio en la demanda de trabajo de las ciudades, y acaba saliendo hacia fuera... para volver de nuevo con "excedentes" que, seguramenrte, serán invertidos en la secular actividad económica del rural gallego : los bares; en este mismo servicio se invirtieron la mayoría de los excedentes de la emigración.

Así seguiremos, si no se lleva a cabo una política de desarrollo rural adecuada; así seguirá Galicia, descontenta y escondida en los veintisiete mil bares, o en el lobby de la felicidad química, o trabajando en Canarias en sector servicios, o -seguro- en algún remoto lugar del planeta, pues siempre hay algún "galleguiño" en cualquier rincón del mundo.

Mientras las nuevas generaciones se van, aquí todavía seguimos -vía tvg- con nuestra patética folklorización del emigrante gallego, el self made man, el hombre hecho a sí mismo que siempre supo salir adelante. Evidentemente, nunca ninguna administración hablará sobre el lado más oscuro y duro de la emigración; a estos lugares nunca llega la fábrica de realidad de los mass media Fraguianos, porque esta fábrica tiene la misma función que tienen los bares y las píldorqas de la felicidad : consolar y dormir conciencias. Nada más.

Noticias relacionadas

La plaga del divorcio

El divorcio se le considera un ejercicio de libertad cuando en realidad es un camino hacia la destrucción moral

Tortura y poder

Está claro que la tortura no puede ser objeto de justificación, ni siquiera la aparentemente civilizada

Absurdo pensar que Casado pueda reflotar al PP para mayo

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa.” Mahatma Gandhi

¿Está más cerca la República en España?

¿Por qué triunfó la Moción de censura contra Rajoy?

Ábalos, Organización y Fomento

¿Ferrocarril en Extremadura? No me siento responsable
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris