Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

Gracias, Zapatero; gracias, PSOE

Zapatero dice que lo importante es que los españoles sepan qué es lo que han hecho (los del PSOE) en estos años
Ángel Ruiz Cediel
@angelruizcediel
martes, 10 de mayo de 2011, 07:11 h (CET)
Gracias, Zapatero; gracias, PSOE, por todo lo que habéis hecho. No sé qué hubiera sido de nosotros sin vuestro talento. Gracias a vosotros, aunque me despidieron de una empresa que da excelentes resultados, no sólo cobro un desempleo que me permite vivir en unas condiciones que me facultan para comprender perfectamente a los descamisados de Dafur, sino que mi sindicato se enriqueció con mi despido, cobrando casi tanto como mi liquidación por no montar lío, contribuyendo así a la riqueza de España… o de quien sea. Y no os doy las gracias sólo por facilitarme el que comprenda actualmente a los refugiados que mueren de hambre por esos mundos del Dios al que atacáis con tal desvelo, sino que, además, no figuro en el desempleo porque estoy trabajando por España al hacer forzosamente un curso absurdo, impartido por un chupatintas sin formación que regala un desconocimiento que no sirve absolutamente para nada, pero que es extraordinariamente útil para que ese inútil no esté como yo en el desempleo, lo cual es estupendo, por más que sea carísimo para el Estado. Dos logros, querido Zapatero, que propulsan a España a la cumbre del éxito, además de estas medidas sociales inestimables para nosotros, los parados que trabajamos por España, que hablan mucho y bien de vuestros excelentes sentimientos. En unos meses más me quedaré sin el subsidio de paro, como otros 3 millones de almas más, y lo lamentaré, porque no podré seguir trabajando por España, ni por nadie, claro, ya que las expectativas son gloriosas y tanto más para personas de mi edad.

Gracias, Zapatero; gracias, PSOE, por todo lo que habéis hecho. Con el lío de mi divorcio no pude atender a mi niña de 13 años porque mi esposa me denunció sin pruebas por malos tratos y me metieron sin más en la trena, pero la habéis ayudado no sólo a que comprara las pilules abortivas sin receta, sino que vuestras excelentes asesoras la facilitaron un par de abortos en este tiempo, cubriendo así la desasistencia que mi actual situación producía, y facilitando que, de estar libre, la hubiera dado un cachete por idiota o por hacer tareas extraescolares de Educación para la Ciudadanía, con lo cual me habría caído otra pena que, añadida a la anterior, me hubiera puesto en competencia directa con Miguel, ya sabéis, ese hombre que robó un paquete de cigarrillos y que por pequeñas faltas lleva ya 45 años de presidio, y sigue. Gracias, muchas gracias, por hacer mayor de edad a mi niña de 13 años para, aunque no pueda ir a la biblioteca pública sola, poder fornicar como una cosaca con un tipo de sesenta años que la dejó embarazada y por facilitarla que pudiera abortar entre clase y clase de cómo deben hacerse las cosas para ser moderna.

Gracias, Zapatero; gracias, PSOE, por todo lo que habéis hecho. Es una suerte que aunque no tenga uno dónde caerse muerto, deba, sólo por ser español, algo más de 39 millones de euros únicamente en concepto de deuda externa, o eterna, más propiamente expresado. No; no tengo piso, lo mismo que casi el 30% de los españoles, precisamente en un país donde sobran millones y millones de viviendas vacías que se venden a muchísimas veces su precio real, pero debo una fortuna que nunca gasté, ni tuve siquiera, como si fuera un multimillonario. Y os doy las gracias porque otros de vuestra estirpe (políticos, sindicatos, autonomías y toda esa panda) sí que se la pulió o se la pulieron los suyos, o se la pulieron las Administraciones en que colocaron a todos los vuestros, con lo que tenemos mucho menos desempleo, dónde va a parar, y con lo que pagaremos más por las administraciones pero mucho menos en subsidios. Gracias, de verdad.

Gracias, Zapatero; gracias, PSOE, por todo lo que habéis hecho. No sabéis cómo me consuela que mi país ni se parezca siquiera a mi país, porque, además de por todo lo referido, me sentiría profundamente culpable de que en mi país pasaran todas las cosas que habéis hecho para reducirlo a una potencia del cuarto mundo, como por ejemplo, que en las cuentas corrientes pueda meter la mano cualquier golfo, que la discriminación (positiva o negativa, tanto da) sea una política de Estado, que la censura sea un hecho, que haya empresas pseudopúblicas de extorsión, que hayáis exiliado el talento y potenciado el frikismo de los incapaces, que aunque se devuelva el bien hipotecado se conserve la deuda, que el Ejército sea el de Gila, que los titulados superiores tengan que emigrar porque aquí no hay futuro, que los salarios sean competencia directa de los de Madagascar, que seamos el hazmerreír del mundo, que los criminales tengan más derechos que las víctimas, que un español no pueda trabajar o siquiera sea hablar o estudiar en su propio idioma en cualquier parte de su territorio, que seamos los botijeros de la OTAN o el Imperio, que la Justicia esté como está de injusta (aquí se puede condenar por indicios y frecuentemente se hace caer la carga de la prueba sobre el acusado), que la Educación sea simple adoctrinamiento, que hayáis reeditado el enfrentamiento civil entre los españoles y la persecución religiosa, que se militarice a los colectivos en conflicto laboral, que las estirpes políticas os subáis el sueldo mientras nos los bajáis, que tengamos más administradores que países con diez veces más población y más coches oficiales que macronaciones enteras, o por tantas otras cosas que, de ser mi país mi país, me avergonzarían. Pero como mi país ni se parece siquiera a mi país, pues como que me da lo mismo, y si debo 39 millones de euros, pues mira qué bien y qué importante que soy. Gracias, Zapatero; gracias, PSOE, por todo lo que habéis hecho.

No sé, mi querido Zapatero, mi queridísimo PSOE, si se me olvida algo. De ser así, que seguro que lo hay e ignominiosamente grave, vayan por anticipado mis disculpas. Incluso por mis olvidos os doy las gracias de todo corazón. Mi voto no, claro, porque aunque trabajo por España y os enriquezco a vosotros, sería como admitir que mi país se parece en algo a mi país, y eso sí que no es verdad. Y, por supuesto, no puedo votar en un país que no es mi país.

Noticias relacionadas

¿Seguiremos soportando desplantes de la CUP y los separatistas?

¿España no es capaz de acabar, de una vez, con semejantes incordios?

Por un estado de ánimo más armónico

El ser humano tiene que despertar y hacer posible un mundo libre y responsable

Las Ramblas

Sor Consuelo: ¡Divina-mente!

Bella Rusia

Rusia está avanzando y modernizándose, pero le queda una considerable tarea en bastantes aspectos

Las cosas que deben cambiar ante el terrorismo yihadista

P. Piqueras, Girona
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris