Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Música

Etiquetas:   Crítica musical   -   Sección:   Música

Grandes éxitos y fracasos, la historia de Extremoduro

Guillem Salvador Arnal
Redacción
domingo, 1 de mayo de 2005, 17:01 h (CET)
Extremoduro acaba de publicar dos recopilatorios para volver a hacernos disfrutar con sus temas clásicos. Grandes éxitos y fracasos I y II es el resultado de la regrabación de ese montón de clásicos de Extremoduro que tenían pendiente un arreglillo. Para redondear la “operación nostalgia” también han sacado a la venta un DVD con imágenes de la gira de presentación de “yo, minoría absoluta”.

Hablar de Extremoduro no es hacerlo de una banda cualquiera dentro del panorama rockero nacional de los últimos veinte años; visto desde la distancia puede parecer un grupo más de la interminable lista de formaciones que se han pateado la mayoría de escenarios de toda la península, pero no es así; su legado musical y la influencia que han ejercido sobre todo tipo de personas, sean del mundo de la música o no, es muy importante.

En estos momentos una ola de discos de bastante éxito surgen claramente influidos por el estilo de este conjunto tan valorado y disfrutado por sus fans, como los de Marea, los de La Fuga o los de otros muchos más que no es necesario citar.

Extremoduro es el resultado de la aventura musical de su líder, Roberto Iniesta, autor de la gran mayoría de las canciones y fundador del que dicen que es su estilo: el rock transgresivo. Desde el principio Roberto Iniesta (Robe para los amigos) ha sido quien a tomado las decisiones más relevantes y el que ha escogido a sus compañeros para las grabaciones y giras.

La historia de la banda empieza en 1987, pero no publicaron su primer disco hasta 1989, se llamaba “tu en tu casa, nosotros en la hoguera”, y seguramente es el más grande y completo de todos, pues sus ocho temas son y seguirán siendo ocho de sus himnos más coreados y solicitados en directo por sus seguidores.

Las dificultades que supone ser desconocido y además de Extremadura sólo las saben ellos, pero gracias a la indudable calidad de sus canciones consiguieron algún premio en ciertos concursos que les generó fama y material.

Este paso fue un punto de inflexión, pues gracias a esta poca entidad adquirida convencieron a las discográficas con las que grabaron el primer y el segundo disco, “somos unos animales”, que a pesar de la falta de promoción llegó a vender más de ocho mil copias.

Después del pequeño éxito del segundo disco aumento el número de actuaciones y muchos iban a verles con las canciones aprendidas y apreciando lo que tenían delante.

En 1991, tras la salida del segundo plástico, unos cazatalentos de la macro-discográfica DRO se presentaron en algunos conciertos y se sorprendieron al ver que entre el público no sólo había heavys, punkis pies-negros o rockeros, también pagaban la entrada universitarios, niños pijos y gente que de normal no iría a este tipo de encuentro. Era perfecto, un producto que congregaba a todos, que gustaba independientemente de la ideología e incluso de la edad.

Extremoduro firmó en 1992 un contrato con DRO que dura hasta hoy, y que se inició con la grabación de su tercer larga duración, “deltoya”.

Este disco dio otra dimensión al proyecto. A partir de este momento tocaron alrededor de todo el estado, con muy buenas entradas en Madrid y Barcelona. Empezaban a ser populares y Roberto ya no quería seguir viviendo en Extremadura. Antes de sacar a la calle “¿dónde están mis amigos?”, su cuarto trabajo, los otros tres componentes del grupo se marcharon y se creó una nueva formación completamente renovada que antes de su quinto disco volvería a cambiar otra vez.

“¿Dónde están mis amigos?” es el final de una fase. Hasta este momento, el protagonista principal de la historia, Roberto Iniesta, había llevado una vida completamente anárquica, viviendo aquí y allí, rodeado de drogas y alcohol. El grupo carecía por completo de una coherencia sistemática en cuanto a la contratación y ejecución de sus conciertos. No preparaban las giras, salían a tocar cuando les llamaban o simplemente si necesitaban dinero, además, por si fuera poco, cuando salían al escenario podían ofrecer un magnífico recital de tres horas o marcharse a las cinco canciones porque, literalmente, “no les salía de los cojones seguir tocando”.

El denominador común en estos cuatro discos es la falta de brillantez de la producción, pero al mismo tiempo, otro denominador común es la gran colección de temas buenísimos que podemos encontrar. Son cuatro discos muy directos, con letras crudas y personales que emocionan al que las escucha.

El siguiente disco de Extremoduro es “pedrá”, una obra experimental que consiste en una sola canción de media hora que realmente es una maravilla.
Fue el preludio a “agila”, la grabación que definitivamente encumbró a la banda y que rompió con las expectativas que mucha gente tenía en la banda de Robe.

Está considerado como uno de los mejores discos de rock en castellano de los noventa, y llegó a vender más de medio millón de copias.

Era 1996 y en ese momento estaban de moda, todo el mundo los oía y sus conciertos eran verdaderas ollas de grillos que pocas veces bajaban de las cinco mil personas, estaban en lo más alto.

Para culminar el momento grabaron varios de esos directos y sacaron un disco en vivo titulado “iros todos a tomar por culo”, que por supuesto volvió a ser un éxito de ventas y un gran clásico para los fans de la época.

Sí, extremoduro alcanzó la cima en ese instante, en la gira de presentación del “iros todos a tomar por culo”.

Pese a que dejaron mucho tiempo de descanso y a que dispusieron de todos los medios técnicos requeridos, su siguiente trabajo es sin discusiones el peor de todos. Se llama “canciones prohibidas”, contiene un par de temas que están muy bien pero en general es el más flojo de todos. Es el principio de la tercera fase, la que se alarga indefinidamente hasta hoy.

En esta fase todo lo publicado ha tenido ventas serias y todos los conciertos han recibido la visita de cantidades importantes de público.
Es una fase más relajada, después de “canciones prohibidas” no sacaron nada hasta 2002, cuando se publicó “yo, minoría absoluta”, que les devolvió prestigio con su repertorio interesante y creativo de cortes.

Para culminar la trayectoria, en 2004 se editó primero un DVD con imágenes en directo y la primera parte de “grandes éxitos y fracasos”, que a los pocos meses vería el nacimiento de su hermano “grandes éxitos y fracasos II”, dos recopilaciones que como característica especial tienen regrabadas las canciones de los cuatro primeros discos que contienen.

No está muy claro cuales son los proyectos de Roberto Iniesta a corto plazo, ni tan siquiera se sabe si este verano harán algún tipo de gira, pero desde luego, después de publicar un único disco en estudio en los últimos seis años, deberán de esforzarse y sacar algo verdaderamente bueno, porque si no es así, lo más probable es que pierdan mucho de ese prestigio y credibilidad que han acumulado a lo largo de su dilatada y extensa carrera.

Noticias relacionadas

Jazzmadrid18 muestra las claves de este género musical en varias conferencias gratuitas

El ciclo, que incluye seis ponencias, está impartido por prestigiosos teóricos y críticos del jazz en nuestro país

Jazzmadrid18 inicia su andadura mañana con el concierto de Art Ensemble of Chicago

Del 6 al 30 de noviembre con más de un centenar de actuaciones musicales

Ciclo de músicos españoles en Colombia

La presentación oficial del ciclo tendrá lugar el día 7 de noviembre

Camila Cabello y su canción 'Havana' triunfan en los MTV EMAs

Celebrados en Bilbao

'No Tourists', el nuevo disco de The Prodigy llega a tiendas y plataformas

El séptimo trabajo de los británicos ya está disponible
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris