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Mourinhicidio
Creador de la guerra de denuncias
Las denuncias del Real Madrid al Barcelona por supuesta simulación de agresiones en el partido de ida han nacido del portugués, toda una ironía teniendo en cuenta que Mourinho es el ideólogo de esta guerrilla de desgaste cuyo único objetivo es erosionar al equipo que más ha dignificado este deporte en los últimos cinco años. Y es que, atrapado en la Habitación de Fermat, el entrenador portugués observa como su tiempo sigue menguando.
Mourinho es como Napoleón y jamás acepta la derrota. Supongo que es algo lógico cuando el éxito te ha acompañado sin excepción alguna durante los últimos años de tu vida. Pero la testarudez del portugués le está costando muy cara al Real Madrid. La lista de enemigos del club blanco se alarga como la sombra del ciprés y todos ellos tienen un denominador común: Mourinho.
El asunto de las denuncias sólo es la enésima excusa de un entrenador que no logra aceptar su inferioridad ante el mejor Barcelona de todos los tiempos. Lo ha intentado todo: arbitrajes, favoritismo con el calendario, dopaje, y ahora, denuncias por supuestas simulaciones de agresiones. Mourinho es de esas personas que en lugar de aceptar una derrota prefiere convencerse de que el mundo entero conspira contra él.
Pero también es un tipo inteligente. Ha sabido exprimir la expulsión de Pepe como nadie lo haría, primero justificando la derrota de su equipo en el Bernabeu, y después ilegitimando la futura Copa de Europa del Barcelona. Mató dos pájaros de un tiro y se lavó las manos. Todo a costa de un Real Madrid que está pagando un peaje demasiado caro por tener al portugués en el banquillo.
Los valores de los que tanto presumió Florentino Pérez se han tirado por la borda en apenas unos meses. El Real Madrid no es un club señor, porque no se comporta como tal, ni es un club honesto, porque manipula la realidad, ni es un club noble, porque actúa como un villano. Esta temporada, además de perder la Liga y la Champions, también ha perdido su personalidad.
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